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Esta es la primera mención específica del sexo en la Biblia. El término “conoció” o “conocía” era una forma educada de decir que tenían relaciones sexuales, y se utiliza a menudo en la Biblia con este sentido. Hay poder en esta forma de referirse al sexo. Muestra los altos e interpersonales términos en que la Biblia ve la relación sexual. La mayoría de los términos y frases que la gente usa para referirse al sexo, hoy día, son ásperas o violentos; pero la Biblia ve el sexo como una forma de conocerse el uno al otro en una relación comprometida. “Conocer” indica una acción que contribuye a la unión y la construcción de una relación de una sola carne. No tenemos ninguna razón para creer que Adán y Eva no tenían relaciones sexuales antes de esto. Adán y Eva eran ciertamente capaces de tener relaciones sexuales antes de la caída, porque no hay nada inherentemente impuro o inmundo en el sexo.
El nombre de Caín, básicamente, significa “lo tengo” o “aquí está”. Es probable que el pensamiento de Eva fuera que Caín era la simiente que Dios prometió, el libertador que vendría de Eva. Tiene sentido que Eva dijera: “Tengo al hombre del Señor”. En circunstancias normales, los padres quieren cosas buenas para sus hijos. Se preguntan si sus hijos están destinados a la grandeza. Adán y, especialmente Eva, tenían estas expectativas con respecto a Caín, pero fueron más allá de las expectativas normales de los padres. Adán y Eva esperaban que Caín fuera el Mesías prometido por Dios. Seguramente Eva pensó que tenía en sus brazos al Mesías, al Salvador de todo el mundo; pero lo que en realidad sostenía en sus brazos era un asesino. Ella tenía fe para creer que el pequeño bebé qué sostenía sería un hombre. Nunca ningún bebé había nacido antes fuera del Edén. Es posible que Adán y Eva se preguntaran si sus descendientes serian completamente maduros.
Vemos que la agricultura y la domesticación de animales se practicaba entre los primeros seres humanos. Adán y sus descendientes no pasaron decenas de miles de años viviendo como cazadores-recolectores en las cavernas. Podemos suponer que Caín trajo su ofrenda al árbol de la vida, porque querubines guardaban el árbol de la vida, y los querubines están siempre asociados con el lugar de residencia o lugar de encuentro con Dios. Caín y todos los demás en la tierra en ese momento, probablemente, se reunían con Dios en el árbol de la vida, donde los querubines estaban. Abel trajo una ofrenda de sangre (el primogénito de su rebaño) y Caín trajo una ofrenda de la vegetación (el fruto de la tierra). Muchos asumen que esta era la diferencia entre sus ofrendas, pero las ofrendas de grano eran aceptables ante Dios (Levítico 2), aunque no eran consideradas como una expiación por el pecado. La palabra traducida como ofrenda, minchah, se utiliza en su sentido más amplio, que abarca cualquier tipo de regalo que puede traer el hombre. Ninguno de los dos sacrificios se hace, específicamente, por el pecado. Nada de lo dispuesto apunta en esa dirección. El escritor de hebreos deja claro por qué la ofrenda de Abel fue aceptada y la ofrenda de Caín fue rechazada: “Por la fe Abel ofreció más excelente sacrificio que Caín”. La ofrenda de Caín fue el esfuerzo de la religión muerta, mientras que la ofrenda de Abel se hizo con fe, con el deseo de adorar a Dios en espíritu y en verdad.
La ofrenda de Abel fue muy especial. La grasa del animal era considerada como “de lujo”, e iba a ser entregada a Dios cuando el animal fuera sacrificado. La quema de grasa en el sacrificio delante de Dios se llama un aroma agradable para el Señor. La ofrenda de Caín era, sin duda, más agradable estéticamente; la de Abel debe de haber sido un caos sangriento. Pero Dios estaba más preocupado por la fe en el corazón que con la belleza exterior. En este caso, es un cordero por hombre. Mas tarde, en la Pascua, será un cordero por familia. Luego, en el Día de la Expiación, era un cordero para la nación. Por último, con Jesús, hay un Cordero que quita el pecado del mundo. No sabemos cómo, precisamente, Caín y Abel sabían que sus sacrificios fueron aceptados o no.
La ira de Caín, sin duda, tenía sus raíces en el orgullo. No podía soportar que su hermano fuera aceptado delante de Dios y él no. Incluso, es posible que esto fuera del conocimiento público, pues si Dios consumía el sacrificio con el fuego indicaba su aceptación. La epidemia del pecado se está convirtiendo en algo peor. Caín comete los pecados mas sofisticados de orgullo espiritual e hipocresía. Dios trata con Caín en términos de confrontación amorosa en lugar de con afirmación automática. Dios dejó claro que Caín sería aceptado si lo hacía bien. Por supuesto, Dios sabía las respuestas a esas preguntas, pero quería saberlo de Caín y detener la ira y la violencia que había dentro de él. Dios le advirtió a Caín sobre el poder destructivo del pecado. Caín se puede resistir al pecado y encontrar la bendición, o puede ceder al pecado y ser devorado. Debemos prevenir que el pecado nos domine, al permitirle a Dios que nos domine en primer lugar. Sin Dios como nuestro maestro, vamos a ser esclavos del pecado.
El sentido es que Caín planea tomar por sorpresa a Abel, teniendo con él una conversación agradable. Esto demuestra que Caín cometió un asesinato premeditado y, por lo tanto, claramente ignoró la salida de escape de Dios. Ningún ser humano había muerto o había sido asesinado antes, pero Caín vio cómo los animales eran matados para el sacrificio. Él extinguió la vida de Abel de la misma manera. El curso descendente del pecado ha progresado rápidamente. Ahora el, esperado redentor es un asesino y el segundo hijo es la víctima de asesinato. El pecado no fue “cortado de raíz” y no podía ser contenido.
¿Dónde está Abel, tu hermano?: Dios sabía la respuesta a esta pregunta. Él le preguntó a Caín porque quería darle la oportunidad de confesar su pecado y comenzar a hacer lo correcto después de haber hecho lo malo. ¡Qué inútil era para Caín mentirle a Dios! Era una locura para él pensar que Dios no sabía dónde estaba Abel o que en realidad podía ocultar su pecado de Dios. La respuesta de Caín es famosa. El hecho es que se supone que él iba a ser el guardián de su hermano, pero era el asesino de su hermano y lo asesinó por la más baja de las razones. Abel no había herido a Caín de ninguna manera. La furia asesina de Caín se inspiró, exclusivamente, en el celo espiritual. Judas 11 advierte sobre “el camino de Caín”, que es la incredulidad, la religión vacía que conduce a los celos, la persecución de los verdaderamente santos y la furia asesina. No hay mayor maldición sobre la tierra que la religión vacía, vana, de aquellos que tienen una apariencia de piedad, pero niegan el poder de Dios. Muchos están muertos de miedo ante el “humanismo secular” o el ateísmo, pero la religión muerta envía a más gente al infierno que cualquier otra cosa.
La idea de que la sangre clama a Dios desde la tierra se repite en la Biblia. Números 35:29-34 describe como la sangre de los asesinatos impunes contamina la tierra. La sangre de Abel habló y habló para juicio. La sangre de Jesús habla también, pero de cosas mejores: de la gracia y del pecado que ha sido juzgado. La maldición de Caín fue la maldición de Adán que se amplifica con respecto a él. Si sacar el pan de la tierra sería difícil para Adán, sería imposible para Caín (quien era un agricultor). Si Adán fue arrojado del Edén, Caín no encontraría lugar de descanso en toda la tierra. Caín no se sentía mal por su pecado, solo por su castigo. Muchos son como él. Era tan significativo el juicio de Dios contra Caín, que Dios no quería que Caín fuera asesinado por los demás. Esto es posiblemente debido a que la población de la tierra se encontraba en condiciones precarias de todos modos. Por lo tanto, Dios le puso una marca de identificación y protección a Caín. A pesar de la especulación de algunos, nadie sabe realmente lo que era esta señal en Caín.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
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