Al escribir este Salmo, David estaba en grandes aprietos. Su propio hijo dirigió lo que parecía ser una exitosa rebelión en contra de él. Muchos de sus amigos y asociados le dejaron y se unieron con aquellos que le atribulaban. La situación de David era tan mala que sintió que estaba más allá de la ayuda de Dios. Aquellos que dijeron esto probablemente no sentían que Dios no era capaz de ayudar a David; quizás sentían que Dios no estaba dispuesto a ayudarle. Miraron el pecado anterior de David y pensaron. Esto es todo lo que se merece de parte de Dios. No hay para él salvación en Dios. Simei fue un ejemplo de alguien que dijo que Dios estaba en contra de David y que estaba obteniendo lo que se merecía (2 Samuel 16:8). Este pensamiento era más doloroso para David; el pensar que Dios podría estar en contra de él y que No hay para él salvación en Dios.

David sabía que Dios era su escudo. Otros – aún mucho – no pudieron sacudir la confianza de David en un Dios de amor y ayuda. Él sabía que Dios era su escudo. Esto no era una oración para que Dios cumpliera esto; esta es una fuerte declaración de lo que es: Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí. Dios era más que la protección de David. Él también era aquel que ponía a David en un lugar más alto, levantando su cabeza y mostrándole gloria. No había nada glorioso o que hiciera que David levantara su cabeza en sus circunstancias, pero si lo había en su Dios. Seguramente las oraciones silenciosas son difíciles. Sí, pero a menudo los buenos hombres hallan que, aún en lo secreto, oran mejor en voz alta que si no emitieran ningún sonido con la boca. Otros decían que Dios no quería nada que ver con David, pero él podía decir de manera gloriosa, “él me respondió.” Aunque Absalón tomó Jerusalén y forzó a David huir de la capital, David sabía que Absalón no estaba en el trono del monte santo de Dios. Jehová mismo aún mantenía esa posición, y escucharía y ayudaría a David desde su monte santo.

Yo me acosté y dormí, Y desperté: David utilizó ambos como una evidencia de la bendición de Dios. El dormir era una bendición, porque David estaba en una intensa presión debido a las circunstancias de la rebelión de Absalón que el dormir podría ser imposible, pero él durmió. El despertar era otra bendición porque muchos se preguntaban si David iba a ser capaz de ver un nuevo día. Dios nos sostiene mientras dormimos, pero nosotros lo tomamos por sentado. Pero piensa en ello: estás dormido, inconsciente, muerto para el mundo – pero aún respiras, tu corazón late, tus órganos operan. El mismo Dios que nos sostiene mientras dormimos nos sostendrá en nuestras dificultades. Con Dios sosteniéndole, David podía estar de pie en contra de cualquier enemigo. Antes de que fuera escrito, Dios sabía la verdad de Romanos 8:31: Si Dios con nosotros, ¿quién contra nosotros?

La mente de David estaba tanto en lo que él confiaba que Dios haría y en lo que Dios había hecho. Al saber lo que Dios había hecho le dio a David confianza en lo que el Señor haría. Levántate, Jehová: Esto recuerda las palabras de Números 10:35, donde Moisés utilizó esta frase mientras los hijos de Israel marchaban por el desierto. Era una frase militar, llamando a Dios para que saliera adelante para defender a Israel y llevarlos a la victoria. Los dientes de los perversos quebrantaste: Esta vivida metáfora también es utilizada en Salmos 58:6. Habla del total dominio y derrota del enemigo. David buscó protección en este Salmo, pero más que protección – él buscó victoria. No era suficiente para David el sobrevivir la amenaza del reino. Él debía ser victorioso sobre la amenaza, y lo haría con la bendición de Dios. David entendió que la salvación – tanto en el sentido definitivo e inmediato – es la propiedad de Dios. No es la propiedad de ninguna nación ni secta, sino de Jehová Dios. Para ser salvo uno debe de tratar con Jehová mismo. Esto mostró el corazón de David en un tiempo de calamidad personal. Él no estaba solamente preocupado por la mano de Dios sobre sí mismo, sino por todo el pueblo de Dios. Él no oró por preservación y victoria en la prueba con Absalón solamente por su propio bien, sino porque era lo mejor para la nación.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.