Oseas ora con el corazón correcto en respuesta al castigo de la mano de Dios. En lugar de argumentar con Dios, o resentir Su corrección, Oseas se dirige a Israel en una humilde oración. Esta es una oración que confía en el amor de Dios, y ve Su mano de amor aún en la corrección. A menudo, un hijo rebelde se quejará de que sus padres no le aman. Por supuesto, los padres aman al hijo, pero en su rebelión y falta de sujeción, ellos no pueden recibir o responder a ese amor. Oseas ora con un corazón diferente. ÉL oró esto en una completa confianza en el amor y poder de Dios para restaurar. En la oración, hay una sombra de la profecía de la resurrección de Jesús en el tercer día. El contexto apoya esto maravillosamente; en la cruz Jesús fue arrebatado y herido por nuestro bien, pero Él también, gloriosamente, fue resucitado en el tercer día.

El problema de Israel fue descrito en Oseas 4:6 (Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento). Oseas dirige a la nación en una corrección de arrepentimiento de este problema. Debemos de saber también que cuando proseguimos en conocer a Jehová, Él bendice. Pero debe ser más que algo superficial, debe ser una búsqueda. Así que cuando nos esforzamos en conocer al Señor, especialmente a través de Su palabra, Él se revela a Si mismo hacia nosotros. Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. En Israel, la única manera en que las cosechas eran regadas era a través de la lluvia. Así que los agricultores esperaban por la lluvia con gran anticipación. Cuando nos anticipamos y esperamos por Dios con este tipo de expectación seria, Él contesta y viene a nosotros. La primera lluvia es para preparar la tierra para la semilla; esta caía en otoño: la segunda, para preparar la cosecha; esta caía en primavera.

La piedad vuestra es como nube de la mañana: No era que no hubiera piedad entre el pueblo de Dios. Es solo que ésta era rápidamente disipada, como el rocío de la madrugada. En ese tiempo, el pueblo de Dios aún eran buenos en llevar sacrificios. Pero ellos se habían olvidado de la misericordia porque habían renunciado al conocimiento de Dios y la verdad. Dios preferiría tener corazones rectos, llenos de verdad y misericordia que sacrificio. Jesús citó dos veces este pasaje de Oseas hacia los líderes religiosos de Sus días. Ellos también perdieron de vista el corazón de Dios, enfocándose en las cosas equivocadas y superficiales. Israel llevaba animales para sacrificar, pero ellos nunca se llevaban a sí mismos como un sacrificio vivo. Ellos erraban en lo que Dios realmente quería: una relación profunda y cercana con Él.
Cuando los sacerdotes iban a lugares de sacrificios paganos, era un pecado de robo y de asesinato. Cuando el pueblo de Dios llegará de regreso hacia la tierra después del exilio Babilonio, ellos principalmente se asentaron en el área de Judá. La siega de los exiliados retornados fue principalmente para Judá, no para Israel.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.