Cuando Dios vio el estado pecaminoso de la nación de Israel, Él vio que esto era porque los líderes no dirigían de una manera piadosa. Sería tentador para los sacerdotes el culpar al pueblo, pero en realidad era la culpa del liderazgo espiritual y del liderazgo político de la nación. La verdadera tragedia del pecado de Israel no era tanto de que habían tropezado. Era mucho más debido a que no respondían a la reprensión de Dios cuando hubieron caído. Si un hombre sabe cómo responder humildemente a la corrección de Dios, Dios siempre puede trabajar con él.

Como toda rebelión, la rebelión de Israel estaba centrada en la soberbia. Ellos, arrogantemente, pensaban que lo que Dios dijera no importaba en comparación con sus propias opiniones y deseos. Cuando Dios prometió el dejar a la rebelde Israel sola; esto significaba que cuando ellos hicieran gestos superficiales de arrepentimiento, no le hallarán. Su arrepentimiento era superficial porque no piensan en convertirse a su Dios. De muchas maneras hoy en día, las personas piensan que están buscando a Dios cuando en realidad no lo están haciendo.

Solamente es una investigación superficial. Por ejemplo, un hombre podría decir, “Crecí en la iglesia Bautista y no pude hallar a Dios allí. Así que fui a la iglesia Metodista y no pude encontrar a Dios allí. Luego fue a la iglesia Pentecostés, pero no pude hallar a Dios allí. Ahora estoy en una iglesia Presbiteriana y no puedo encontrar a Dios.” Podrías imaginar que has buscado con todas tus fuerzas a Dios, pero eso es una ilusión. La verdad es que estas huyendo de Dios. Cuando Él comenzó a acercarse a ti en la iglesia Bautista, la dejaste y te hiciste Metodista. Cuando Él comenzó a acercarse a ti en la iglesia Metodista, te convertiste en Pentecostés. Has seguido el mismo patrón; una búsqueda superficial de Dios la cual te aleja cuando en realidad estás comenzando a acercarte a Dios.

Podemos estar bien colocados en nuestro pecado y rebelión que Dios nos deja en nuestras propias manos. Usualmente ni siquiera nos damos cuenta al principio, pero cuando llamamos hacia el Señor, y no le hallamos, entonces comenzamos a ver el resultado de alejar a Dios. Debido a que Dios se ha apartado de ellos, ellos no encontrarán ninguna ayuda cuando el ejército de los Asirios ataque. Ellos serán asolados. Esto significa que los líderes políticos de Judá eran corruptos y tramposos. Ellos eran la clase de hombre que cambiarían los linderos de la propiedad para su ventaja si pensaban que podrían salirse con la suya. Esto nos recuerda que mientras Judá pudo haber sido mejor que Israel, ellos aún necesitaban arrepentirse.

Los líderes de Judá, sin embargo, no estaban cambiando los linderos de propiedades físicas, sino los linderos espirituales establecidos por Dios, cambiando los linderos entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo verdadero y falsa religión, entre el verdadero Dios y los ídolos. Nos podemos imaginar a un ciudadano de Judá leyendo la profecía de Oseas y ser un poco presumido, mientras que su vecino del norte era reprendido rotundamente. Dios le recordó a Judá que tiene su propio pecado con el cual debe de lidiar.

Efraín pecó al vivir en los estándares y opiniones del hombre en lugar de los de Dios. No podemos caminar en vanidades a menos que rechacemos primero los preceptos de Dios, y eso fue exactamente lo que hizo Israel. Israel fue lo suficientemente necio para confiar en el hombre; un conquistador eventual, en lugar de confiar en Dios. El tomar al rey Jareb en lugar de a Jehová siempre es necedad y termina en ruina. Jareb no es un nombre Asirio conocido, pero significa guerrero. Dios será aquel que coma y corroa lo que tienen Israel y Judá. Ellos no serán bendecidos, y no tendrán grandeza. El juicio de Dios vendrá en contra de Israel y Judá de maneras sutiles (como la polilla). Pero también llegará de formas obvias e inconfundibles. Tanto una carcoma como un león traen destrucción, pero de maneras diferentes.

En su angustia me buscarán: Esta era la meta de Dios en el juicio en contra de Israel. La meta no era la destrucción, sino la restauración. Tristemente, a menudo es en nuestra angustia en cuando buscamos diligentemente al Señor. ¿Porque no buscar al Señor ahora, antes que la angustia te obligue?

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse