Una vez que vieron las defensas del pueblo de Dios, los enemigos retrocedieron. No querían una batalla porque sabían que perderían. Lo que los enemigos querían era que el pueblo de Dios les entregara la victoria en una bandeja de plata, al fracasar al vigilar y estar listos.

Cada uno volvió a su tarea esto fue la victoria. Defenderse contra el ataque no era la victoria; el pueblo de Dios no estaría en paz y seguridad hasta que el muro fuera reconstruido. Volver a la obra era la victoria.

Cuando estamos bajo ataque espiritual es fácil sentir que solo soportar la tormenta es la victoria. No lo es. El ataque a menudo llega para evitar el progreso suyo y de la obra del Señor. La victoria es soportar el ataque y continuar con el progreso y la obra para Él.

Algunos de los siervos hacían la obra de defender y otros hacían la obra de construir. Los trabajadores tenían una espada al lado y la pala en sus manos para terminar el trabajo. El reino de Dios es construido tanto con espada como con pala, una espada para enfrentar a toda fuerza espiritual de maldad en lugares altos, y una pala para hacer el trabajo de edificar al pueblo de Dios.

Nehemías sabía que tenían que mantenerse en comunicación si querían terminar el trabajo. Las trompetas era una nueva forma de comunicación para enfrentar el reto. Ellos se mantenían alertas para sonar la alarma al mínimo aviso. Ellos no serían atrapados con la guardia baja.

Se dedicaron a la obra con todo lo que tenían, trabajando duro desde el alba hasta que salían las estrellas, incluso pasando la noche en el lugar de trabajo para proteger en caso de ataque. Se conservaban con sus ropas puestas todo el tiempo porque no querían ser atrapados desprevenidos. Siempre estaban listos para responder al sonido de la trompeta. Los cristianos necesitan estar armados con la misma actitud en la actualidad. Necesitan estar siempre listos, siempre vestidos con la justicia de Jesucristo, siempre vistiendo la armadura de Dios, listos para el sonido de esa trompeta final que nos reunirá con nuestro Salvador.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.