[fusion_builder_container type=”flex” hundred_percent=”no” equal_height_columns=”no” menu_anchor=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” background_image=”” background_position=”center center” background_repeat=”no-repeat” fade=”no” background_parallax=”none” parallax_speed=”0.3″ video_mp4=”” video_webm=”” video_ogv=”” video_url=”” video_aspect_ratio=”16:9″ video_loop=”yes” video_mute=”yes” overlay_color=”” video_preview_image=”” border_color=”” border_style=”solid” padding_top=”” padding_bottom=”” padding_left=”” padding_right=””][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ layout=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_color=”” border_style=”solid” border_position=”all” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding_top=”” padding_right=”” padding_bottom=”” padding_left=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” center_content=”no” last=”true” min_height=”” hover_type=”none” link=”” border_sizes_top=”” border_sizes_bottom=”” border_sizes_left=”” border_sizes_right=”” first=”true”][fusion_audio src=”https://house.life.cr/wp-content/uploads/2023/04/Mi-tiempo-con-Dios-3-de-abril.mp3″ loop=”off” autoplay=”off” preload=”none” margin_top=”” margin_right=”” margin_bottom=”” margin_left=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” hue=”” saturation=”” lightness=”” alpha=”” controls_color_scheme=”” progress_color=”” max_width=”” border_size=”” border_color=”” border_radius_top_left=”” border_radius_top_right=”” border_radius_bottom_right=”” border_radius_bottom_left=”” box_shadow=”no” box_shadow_vertical=”” box_shadow_horizontal=”” box_shadow_blur=”0″ box_shadow_spread=”0″ box_shadow_color=”” animation_type=”” animation_direction=”left” animation_color=”” animation_speed=”0.3″ animation_delay=”0″ animation_offset=”” /][fusion_text]
Sabemos por Juan 12 que esta mujer era María, la hermana de Lázaro y Marta. María, que se sentó a los pies de Jesús, hizo esta extravagante muestra de amor y devoción a Jesús. Hay cierta medida de debate, y a veces confusión, sobre este ungimiento de Jesús y aquellos mencionados en Marcos, Lucas y Juan. La mejor solución parece ser que Mateo, Marcos y Juan registraron una ocasión de ungimiento en Betania y Lucas registra un evento separado en Galilea. Simón el leproso es de otra manera desconocido para nosotros. Él era probablemente una figura local bien conocida, tal vez uno a quien Jesús había sanado (pues uno que todavía era leproso no podía recibir invitados a cenar) pero cuyo apodo permanecía como recordatorio de su enfermedad anterior.
El vaso de alabastro no tenía agarraderas y estaba diseñado con un cuello largo que era quebrado cuando se necesitaba el contenido, podemos deducir que este perfume era costoso. Las mujeres judías vestían comúnmente un vaso de perfume suspendido de una cuerda alrededor del cuello, y era tan parte de ellas que se les permitía usarlo en el día de reposo. Los discípulos criticaron esta muestra de amor y honor por Jesús. Específicamente, el crítico fue Judas. Pero Jesús defendió a María como un ejemplo de alguien que simplemente hizo una buena obra para Él. Su regalo extravagante –en realidad temerario– para Jesús sería recordado mientras se predicará el evangelio para memoria de ella. Lo que ellos llaman un desperdicio, Jesús llama algo hermoso. Incluso si ella no entendía el significado completo de lo que hizo, el acto de María dijo algo que los discípulos no dijeron ni hicieron. Ella le dio a Jesús el amor y la atención que merecía antes de su gran sufrimiento. Ella entendió mejor porque estaba en un lugar de mayor entendimiento, al estar a los pies de Jesús.
Los reyes eran ungidos. Los sacerdotes eran ungidos. Cada uno de estos habría sido cierto del caso de Jesús, sin embargo, Él afirmó que ella lo ungió para su sepultura. Ella probablemente no sabía todo lo que su acto significaba cuando ungió al Señor para su sepultura. Las consecuencias del acto más simple hecho para Cristo pueden ser mucho más grandes de lo que creemos. Ella demostró que había, al menos, un corazón en el mundo que sabía que nada era demasiado bueno para su Señor, y que lo mejor de lo mejor debía ser dado a él. Lo que María hizo fue notable debido a su motivo: un corazón amoroso y puro. Fue notable en que fue hecho solo por Jesús. Y fue notable en que fue inusual y extraordinario.
María fue el insulto final para Judas, a pesar de que tal vez haya sucedido algunos días antes. Después de eso, estaba decidido a entregar a Jesús a los líderes religiosos que querían matarlo. A través de los siglos, se han ofrecido muchas sugerencias sobre el motivo de Judas para traicionar a Jesús. Mateo 4 lo llama Judas Iscariote; puede ser que él era de Queriot, una ciudad en el sur de Judea. Esto haría a Judas el único de Judea entre los otros discípulos, que eran todos galileos. Algunos se preguntan si acaso Judas resintió el liderazgo de los pescadores galileos entre los discípulos, y finalmente tuvo suficiente. Quizás Judas estaba desilusionado con el tipo de Mesías que Jesús reveló ser; deseando un Mesías más político y conquistador. Quizás Judas observó el conflicto continuo entre Jesús y los líderes religiosos y concluyó que ellos estaban ganando y que Jesús estaba perdiendo; por lo tanto, decidió terminar con las pérdidas y unirse al lado ganador. Algunos incluso sugieren que Judas hizo esto por un motivo noble; que estaba impaciente por que Jesús se revelara como un poderoso Mesías, y pensó que esto lo forzaría a hacerlo. Cualquiera que haya sido la razón específica, las Escrituras no presentan ningún sentido de reticencia en Judas, y solo una motivación: codicia. Las palabras resaltan: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré?
El valor exacto de treinta piezas de plata es algo difícil de determinar, pero era innegablemente una cantidad pequeña, no una cantidad grande. Era un precio fijo conocido para el más vil de los esclavos. Por una cantidad tan pequeña vendió este traidor a tan dulce Maestro. Aunque, por lo tanto, Judas era lo suficientemente avaro como para haber pedido más, y por la malicia de estos consejeros los hubiera podido orillar a dar más, sin embargo, así fue ordenado por el consejo Divino. Cristo debe ser vendido barato, para que sea más valioso para las almas de los redimidos.
Sin embargo, muchos han vendido a Jesús por un precio menor que el que recibió Judas; una sonrisa o una burla han sido suficientes para inducirlos a traicionar a su Señor.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]
