Jotam aplica la parábola: la ciudad de Siquem será pagada por elegir a un hombre sin valor. Si con verdad y con integridad habéis procedido: Jotam dijo esto por el bien del argumento. Él no creía que 68 de sus hermanos fueron asesinados por la misma verdad e integridad. La verdadera razón que todos los de Siquem apoyaron a Abimelec fue porque era su hermano. La madre de Abimelec, aunque solamente era una criada para Gedeón, era de Siquem. Abimelec probablemente creció en Siquem.

La madre de Abimelec es llamada una “criada”, un término utilizado comúnmente para la criada de una esposa, quien también es una concubina, como Hagar o Bilhah. La advertencia de Jotam hacia todos los de Siquem fue que su elección necia volvería para herirles. Él predijo que “fuego” saldría de Abimelec y los devoraría. Después de esta valiente advertencia, él escapo y huyó porque tenía temor de su vida. La profecía de Jotam no se cumpliría inmediatamente. El fuego ardió sin llama por tres años, pero al final se manifestó.

Envió Dios un mal espíritu entre Abimelec y los hombres de Siquem: Todo se miraba bien entre los hombres de Siquem y Abimelec por tres años. Entonces, a través de juicio, Dios quitó la paz entre ellos y envió un mal espíritu. El escritor de Jueces utilizó una palabra interesante para decir que Abimelec había dominado sobre Israel. Esta palabra es única para el libro, y quizás fue elegida para distinguir el mal destino del gobierno de Abimelec que de aquella de los verdaderos Jueces. Abimelec era más como un tirano en lugar de un rey. La extensión del reinado de Abimelec fue muy limitado; solamente Siquem, la casa de Milo, Aruma (Jueces 9:41) y Tebes (Jueces 9:50) son mencionados como aquellas que estaban bajo su jurisdicción, y es poco probable que se extendiera más allá de la porción occidental de Manasés.

Dios le dio al diablo la comisión que entrara o trabajara en sus mentes y corazones; sabiendo que él mismo, y por sus propias inclinaciones, les llenaría con errores, y celos, y disensiones, y con ardor en el corazón, la cuales terminaría en guerras civiles y en ruina mutua. Asechadores que robaban a todos los que pasaban: Impulsados por el mal espíritu, los hombres de Siquem pusieron emboscadas en los caminos del monte, esperando romper las rutas de comercio que le daban ganancias a Abimelec. Esto tendría el efecto de reducir el número de viajeros y caravanas en esa área tan problemática, y así vaciaban las bolsas de Abimelec, y también le golpeaba en su orgullo, pues no podía garantizar la seguridad de los viajes en sus dominios.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.