Entonces salieron todos los hijos de Israel: Esta fue una señal positiva, el ver a Israel reunido por una razón y mostró que ellos estaban dispuestos a lidiar con el problema del pecado en medio de ellos y floreció una gran pasión moral. Debajo de toda la degeneración había un verdadero estrato de convicción religiosa, la cual, en la presencia de la iniquidad de los hombres de Gabaa, se levantó hacia la vida y acción. Al parecer el crimen de Gabaa conmocionó la consciencia de Israel.

El día de hoy un crimen como el de Gabaa sería material para las noticias, la televisión, pláticas diarias, y pláticas por la radio – más que un llamado nacional hacia la justicia y el arrepentimiento.

En Deuteronomio 13:12-18 se instruye a Israel el como tratar con tales abominaciones en medio de ellos. Decía que ellos debían de probar primero la veracidad de las acusaciones. Si los cargos eran ciertos, entonces debían de destruir totalmente a aquellos que habían cometido tal abominación.

Los hijos de Benjamín querían conocer los hechos, para que pudieran hacer algo en cuanto a este ultraje. El Levita contó la historia para su propia ventaja. Lo que dijo fue cierto, pero él no mencionó la manera cruel y sin escrúpulos en la que él abandonó a su concubina hacia la multitud. Entonces todo el pueblo, se unió como un solo hombre. Esta era una respuesta alentadora en un tiempo tan oscuro. Ellos se juntaron en unidad, y decidieron traer justicia al pueblo de Gabaa. Esto era extremo, pero un cumplimiento válido y apropiado del mandamiento de Dios para Israel.

Mas los de Benjamín no quisieron oír la voz de sus hermanos: Las otras tribus de Israel hicieron lo correcto al pedirle a la tribu de Benjamín que entregara a los hombres que habían cometido tal crimen. Ellos buscaron resolver la crisis justamente, sin una guerra completa. Pero la tribu de Benjamín cometió un gran pecado al poner su lealtad a su tribu antes de obedecer a la Ley de Dios. Los seguidores modernos de Dios pueden cometer el mismo error hoy, cuando ponen sus intereses de su propia nación antes que el Reino de Dios. Es importante para los cristianos que recuerden que son ciudadanos primeramente del Reino de Dios. La tribu de Benjamín no solamente fracasó en apoyar la justa causa de las demás tribus, ellos activamente se resistieron contra las otras tribus con un ejército compuesto. El ejército incluía esta división de setecientos hombres escogidos. La palabra hebrea traducida a erraban es literalmente pecado. Esto ilustra el principio de que la palabra “pecado” literalmente significa “fallar al blanco” – ya sea que estuvieras a un centímetro o a un metro de distancia.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.