Dios reprendió a los tres amigos de Job, dirigiéndose a Elifaz como su líder (él fue el primero de los tres en hablar). Curiosamente, Dios no se dirige a Eliú en este capítulo final. Algunas personas piensan que es porque Eliú estaba en lo correcto sobre lo que dijo, y que realmente era un mensajero de Dios para Job. Tomando en cuenta exactamente lo que dijo Eliú, es mejor pensar que Dios no le respondió como una manera de desestimarlo totalmente. Los amigos de Job mencionaron muchos principios generales que, en su marco, tienen gran sabiduría. El problema fue que en las circunstancias de Job sus principios de sabiduría no aplicaban. Ellos presentaron a Dios como enojado y crítico contra Job cuando en realidad no lo era. Esto desagradó a Dios. Dios les ordenó que ofrecieran un holocausto para la expiación por sus pecados; y les ordenó que se humillaran y le pidieran a Job que orara por ellos. Podemos imaginarnos que se sorprendieron bastante por esto. Sin duda ellos pensaron que Dios estaba de acuerdo con ellos todo el tiempo. La reprensión de Dios para Elifaz, Bildad y Zofar era al mismo tiempo una vindicación explícita de Job. Es verdad que en su frustración, necedad y miseria Job dijo cosas de las que tenía que arrepentirse. Sin embargo, aún podía decir de él, “como mi siervo Job,” poniéndolo como ejemplo de que dijo lo recto. Dios hizo a Job mediador por sus amigos. Esta debió ser una experiencia humillante e instructiva para los amigos, y una experiencia feliz y sanadora para Job. Estos hombres hicieron exactamente lo que Dios les dijo que hicieran, y al hacerlo hicieron algo grande y noble, y tomaron la única oportunidad de llegar a conocer a Dios. Ellos habían intentado restaurar a Job con filosofía. Habían fallado. Ahora él los restauraría con oración.

Dios fue lo suficientemente bueno para restaurar sus riquezas, a pesar de que Job nunca lo pidió. La agonía de Job siempre estuvo más arraigada en los aspectos más espirituales de su crisis, mucho más que en los materiales. Sin embargo, una vez que lo espiritual fue resuelto, Dios restauró lo material. Como lo señala el margen de la Nueva Versión King James, esto también puede ser traducido como, y el Señor regresó a Job de la cautividad. Esta es una frase sugerente; que el acto de orar por sus amigos y restaurar su relación con ellos en un sentido liberó a Job de la cautividad. No dice que Dios revirtió la pobreza de Job, ni tampoco su salud, o sus amistades; más bien, literalmente revirtió la cautividad de Job. Un hombre puede ser pobre, estar enfermo, y no tener amigos sin ser cautivo. No obstante, Job tuvo una revelación de Dios; hasta que se humilló delante de Él; hasta que trajo expiación a sus amigos y oró por ellos, él aún estuvo en cautividad. Esto sucedió después de que la relación de Job con sus amigos fue restaurada (cuando él hubo orado). Hubiera sido una restauración débil que la relación de Job con Elifaz, Bildad y Zofar hubiera permanecido contenciosa y amarga como lo fue durante su debate.

Job fue en algún momento un marginado incluso de su propia familia (como se describe en Job 19:13-14). Ahora estas relaciones fueron restauradas. Es interesante señalar que se condolieron de él, y le consolaron de todo aquel mal que Jehová había traído sobre él, y esto fue incluso después de que sus pérdidas fueran restauradas, fue liberado de su cautividad. Vale la pena detenerse por un momento en el hecho de que incluso cuando todo ya todo está bien, Job aún siente el dolor de sus pérdidas, y necesita consuelo humano por ellas. También le dieron regalos generosos (una pieza de dinero y un anillo de oro); probablemente más en honor a su grandeza que para crearla. En parte para compensar sus anteriores pérdidas, y en parte como testimonio de su honorable respeto hacia él.

En el inicio de la historia de Job encontramos a un hombre piadoso y bendecido; al final del Libro de Job encontramos a un hombre más bendecido y más piadoso. Al final, todo el ataque de Satanás sirvió para bendecirlo aún más. Nuestras penas tendrán un final cuando Dios haya cumplido su propósito en ellas. Los propósitos en el caso de Job eran estos: Que Satanás pudiera ser derrotado, sus planes desbaratados con sus propias armas, condenado en sus esperanzas cuando tuvo todo a su propia manera. Job había duplicado sus posesiones bajo la bendición de Dios, y también se habían duplicado sus hijos; porque siguen siendo nuestros aquellos que han sido enviados al cielo antes que nosotros. Nada podía reemplazar a los hijos que Job perdió tan trágicamente; sin embargo, estos diez hijos fueron de verdadera consolación. También es algo de evidencia de que la relación de Job con su esposa fue restaurada a la bondad como lo era antes. Las hijas de Job también fueron bendecidas de una manera única, se les señala como que eran hermosas, y que tuvieron herencia entre sus hermanos. Hubo, sin duda, una conexión entre la conducta piadosa de Job como hombre de familia y esta bendición sobre sus hijas. Los nombres de las hijas de Job son motivo de interés. Jemima: Tórtola o Brillo de día. Cesia: Canela o Casia, un aroma fragante. Keren-hapuc: Una vasija de pintura de ojo o Cuerno de belleza; la idea era que era tan hermosa que no necesitaba de cosmético alguno. La vida de Job terminó larga y bendecida. Fue bien recompensado como un guerrero que ganó una gran batalla por la gloria de Dios.

Según Adam Clarke, la idea detrás de lleno de días es que –Job murió cuando estuvo “satisfecho con esta vida.” Job ahora está tan dispuesto a morir como siempre lo estuvo para cenar; está satisfecho con los días, dice el texto, no como una carne despreciada, sino como un platillo que, aunque bien apreciado, había comido hasta saciarse. Job se volvió un hombre mucho mejor de lo que antes era; las exenciones de la providencia de Dios fueron ilustradas y justificadas; los propósitos más grandes e importantes fueron: las estratagemas de Satanás fueron desenmascarados; la paciencia coronada y recompensada; y la iglesia de Dios grandemente enriquecida por haber recibido el gran tesoro de verdad divino que se encuentra en el Libro de Job. Dios llama al hombre a una relación con él a través del sufrimiento; y que la fuerza del alma humana es siempre la del conocimiento de Dios. Spurgeon dijo: “No todos somos como Job, pero todos tenemos al Dios de Job. Aunque no hemos llegado a tener la riqueza de Job, ni tampoco, probablemente, nos hundiremos en su pobreza, aun así, existe el mismo Dios sobre nosotros si estamos en lo alto, y estará el mismo Dios con sus eternos brazos si somos llevados bajo; y lo que el Señor hizo por Job hará por nosotros, no precisamente de la misma forma, pero en el mismo espíritu, y con un diseño similar.”

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.