Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz: Este era un gran consejo para Job, asumiendo que el problema era pecado en la vida de Job. Sin embargo, sabemos que esta asunción era incorrecta, y por lo tanto el consejo era incorrecto. Estas palabras introducen un cuadro de lo más exquisito de las bendiciones consiguientes al regreso a Dios. Estas no encajan con el caso de Job, a quien fueron dirigidas, porque él no había dejado a Dios; y suenan extrañas saliendo de la boca de Elifaz. Aun así, están llenas de verdad sublime.

Podemos decir que Elifaz estaba en lo cierto sobre la necesidad del hombre de tener amistad con Dios. “Lo que un hombre necesita para ser bendecido, y ser de bendición para otros, es conocimiento de Dios. En él habrá deleite: con él comunión: y a través de él Su triunfo. Además, el resultado será la capacidad de liberar a otros.”

Elifaz asumía mucho porque Job estaba agonizando con Dios en vez de deleitarse en Él. La agonía de Job con Dios era real, aunque un fenómeno temporal. Al Omnipotente; o, asilo en el Omnipotente; o, para alcanzar al Omnipotente y unirse a Él. La frase hebrea es extraordinaria, enfática e implica no solo alejarse del pecado total y eficazmente, sino también acercarse a Dios, para amarlo, y para aferrarse a él. Y alzarás a Dios tu rostro: En un sermón titulado Deleitarse en el Omnipotente, Charles Spurgeon explicó lo que esto significa.

Significa tener gozo en Dios. Cuando un hombre agacha la cabeza se encuentra infeliz: es la actitud de la miseria; pero oh, cuando nuestros pensamientos sobre Dios cambian, y nuestra relación con Dios es diferente, levantamos nuestros rostros e iluminamos nuestros semblantes a la luz del favor de Dios.

Significa que la culpa sea removida. La culpa hace que el hombre agache la cabeza. La consciencia nos hace cobardes a todos nosotros; pero oh, mis hermanos, cuando el sacrificio expiatorio ha llegado con todo su poder sobre nosotros, cuando somos lavados en la sangre del Cordero, y cada ápice de nosotros ha sido limpiado, entonces levantamos nuestro rostro a Dios.

Significa ser libre del temor. “El miedo cubre su rostro, y de buen agrado se escondería totalmente ella también, a pesar de que para lograr la ocultación las rocas deban caer sobre ella.”

Significa tener expectativas. “¡Oh, levantar el rostro hacia Dios, buscando liberación, seguridad, y reposo, y esperando gracia y gloria de su mano derecha!”

Para Elifaz y sus amigos, la ecuación era bastante simple. Todo lo que Job necesitaba era confesar los pecados grandes y profundos que le habían traído esta calamidad a su vida, y entonces recibir restauración de Dios.

Es un tributo a su propia espiritualidad que mientras que en Job 5:17-26 había hecho énfasis en las ventajas materiales de la religión, aquí la intimidad con Dios y el éxito en la oración son de la mayor importancia. Mientras que es doloroso recordar que Job ya ha hecho de estos sus valores supremos, la ironía se sentirá al final cuando Elifaz será el principal beneficiario del poder de Job como intercesor (Job 42:8).

Grandes y maravillosas palabras son estas. Si Elifaz las hubiera aplicado a sí mismo se habría dado cuenta de que su propia imperfecta amistad con Dios era la razón por la que no era capaz de llevar ningún consuelo real a su amigo en sufrimiento.

Así termina Elifaz el Temanita, quien inició con un pañuelo de los más dolorosos cargos, continuó con las más crueles insinuaciones, y terminó con exhortaciones triviales al arrepentimiento, y promesas de bendiciones seculares en consecuencia.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.