Muchos comentaristas creen que este capítulo final no es de la autoría de Jeremías, sino tal vez de Baruc. Testifica la fidelidad y la integridad del largo, fiel y duro trabajo de Jeremías como profeta de Dios. Se cree porque este no es su estilo. El autor aquí escribe Joaquín; Jeremías siempre lo escribió como Jeconías, o Conías. Es meramente histórico, y es muy similar a 2 Reyes 24: 18- 25 y 30 Casi cada versículo del capítulo de Jeremías 52 es una profecía cumplida. De hecho, ver este capítulo es una buena manera de resumir todo el libro de Jeremías. Los hechos hablan por sí mismos: Jeremías hablo las verdaderas palabras de Dios. En su contexto presente el capítulo parece decir: la palabra divina tanto ha sido cumplida – ¡Como será cumplida! La septuaginta ha colocado este título en él: Y sucedió después de que Israel fuera llevado cautivo, y Jerusalén fuera destruida, que el profeta Jeremías se sentó llorando, y gimiendo, y amargamente lamentándose por el caso de su pueblo. Por lo que ellos unen este capítulo con el libro de lamentaciones, el cual los judíos leen juntos en sus sinagogas en el noveno día del mes Ab, que es nuestro julio, porque fue en ese día que la ciudad fue tomada y destruida por los caldeos. Jeremías 52:7.

2 de Reyes 25: 17 explica que Nabucodonosor colocó al joven Sedequías en el trono de Judá como su rey títere después de la rebelión de Joacim, también dice que el nombre original de Sedequías era Matatías, y que Nabucodonosor se lo cambio a Sedequías. El nombre Sedequías significa, El Señor es Justo. El justo juicio de Dios muy pronto sería visto en contra de Judá. La palabra nos dice que el mal de Sedequías, especialmente fue que no escuchó a Jeremías o a otros mensajeros de Dios. En su lugar, él se burló y desechó el mensaje. El mal de Sedequías (v. 19) es completamente explicado en 2 Crónicas 36:12-14. Él no estaba dispuesto a escuchar la palabra de Dios a través de Jeremías, además rompió un mandamiento hecho en el nombre de Jehová como vasallo de Babilonia; él no se arrepentía y fracasó en contener a los líderes y sacerdotes de contaminar el templo con la reintroducción de las prácticas idolátricas. La paciencia de Dios y su resistencia al sufrimiento finalmente habían llegado a su límite y el permitió – incluso promovió – la conquista de Babilonia del reino de Judá. Jeremías nos dice que hubo muchos falsos profetas en aquellos días que predicaron un mensaje de victoria y triunfo a Sedequías, y él les creyó en lugar de a Jeremías y a otros profetas de Dios como él. Por lo tanto, él se rebeló en contra del rey de Babilonia. Por ejemplo, en Jeremías 32:1-5 se nos dice que Jeremías claramente le dijo a Sedequías que él no tendría éxito en su rebelión en contra de Babilonia. Sedequías arrestó a Jeremías y lo aprisionó por esto, pero el profeta se mantuvo fiel al mensaje que Dios le había dado. Nabucodonosor utilizó el método más común de ataque en aquellos días para atacar ciudades protegidas por murallas – baluartes. Un asedio era hecho al rodear la ciudad, prohibiendo la entrada y salida de todos los negocios y mercaderes de la ciudad, para eventualmente forzar a la población que se moría de hambre a rendirse.Tan crucial fue este evento que el Antiguo Testamento lo registra en cuatro ocasión – en 2 Reyes 25; 2 Crónicas 36:11-21; Jeremías 39:1-14; y en este pasaje. Este era el objetivo de un asedio. Esto indica que Nabucodonosor y los babilonios estaban a punto de obtener la victoria sobre Jerusalén. Una agonía de 18 meses es condensada en tres versículos (Jeremías 52:4-6).

En este punto desesperante para Judá durante el asedio de Jerusalén, Sedequías hizo un último intento de escapar del alcance de un casi completo asedio exitoso. Ellos planearon un escape secreto a través de las murallas de la ciudad y de las líneas de asedio de los babilonios, usando una táctica diversoria. Esto era a una distancia considerable de Jerusalén. Sedequías probablemente pensó que esta estrategia había sido exitosa, y que él había escapado del juicio que profetas como Jeremías habían prometido. Aun así, la palabra de Dios fue demostrada como cierta y él fue capturado en los llanos de Jericó. Parece irónico que aquí, en el mismo punto donde Israel puso por primera vez pie en la tierra prometida, el último de los reyes davídicos fuera capturado y su monarquía destruida. Aquí, donde Israel experimento su primera victoria cuando las murallas de Jericó cayeron ante hombres desarmados que confiaban en Dios, era la escena de su máxima derrota. Los babilonios no eran conocidos por ser tan crueles como los asirios quienes conquistaron el reino del norte de Israel alrededor de 150 años antes, pero aun así eran expertos en crueldad por derecho propio. Ellos se aseguraron que la última visión que el rey Sedequías vio fue el asesinato de sus propios hijos, y después el pasara todo el resto de su vida en oscuridad. Esto llenó la misteriosa promesa que Dios hizo a través de Ezequiel en lo concerniente a Sedequías poco antes de la caída de Jerusalén: Mas yo extenderé mi red sobre él, y caerá preso en mi trampa, y haré llevarlo a Babilonia, a tierra de caldeos, pero no la verá, y allá morirá. Ezequiel 12:13 Ahora sin ojos, y atado en grilletes, él fue llevado a la corte del conquistador, el símbolo de las personas que se habían rebelado contra Dios, y han sido rotos en pedazos. Los ojos de su mente habían sido sacados mucho antes; de lo contrario él hubiera podido prever y evitar este mal – tal y como la previsión es la mejor prevención, – si hubiera escuchado lo que se le había advertido hubiera sido librado. Josefo dice que Nabucodonosor Mantuvo a Sedequías en prisión hasta que murió; y después lo enterró con magnificencia. Esto concuerda con Jeremías 34:5.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.