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Pedro sabiamente aprovechó la multitud reunida. Aun así, sabía que el fenómeno del milagro en sí mismo no atraía a nadie a Jesús, simplemente despertó interés. Aunque el pueblo estaba atónito, todavía no eran salvos. Esto podría haber sido un buen momento para compartir un testimonio, ya que el hombre sanado ciertamente tuvo una gran experiencia. Pero Pedro sabía que lo que la multitud necesitaba oír –aún más que la experiencia del hombre sanado– era el evangelio de Jesucristo y un llamado a arrepentirse y creer. Pedro dejó claro que la sanación era de Jesús y solo de él. El punto de Pedro era simple: Jesús sanó a todo tipo de personas cuando caminó por esta tierra, así que, ¿por qué debería parecer extraño que continúe sanando del cielo?
El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres. Al empezar con esta referencia a Dios, Pedro lo pone en claro que les hablaba sobre el Dios de Israel, el Dios representado en las Escrituras hebreas. La grandeza del sermón de Pedro es que se trataba completamente de Jesús. El enfoque del sermón no estaba en Pedro ni en algo que él hizo, sino todo en Jesús. Jesús era el Siervo perfecto del Señor, y que se menciona en las Escrituras hebreas. El concepto del siervo del Señor era bien conocido en Israel debido a Isaías 53 y otros textos, audazmente estableció la culpa de la muerte de Jesús directamente donde pertenecía. Pilato, el gobernador romano, había resuelto ponerle en libertad, pero la multitud judía insistió en la crucifixión de Jesús. Esto no significa que solo el pueblo judío de ese día fue responsable de la muerte de Jesús. Los romanos –gentiles– también eran responsables. Dios se aseguró de que ambos judíos y gentiles, compartieran la culpa de la muerte de Jesús.
Pedro exaltó a Jesús como Dios. El término Santo se usa más de 40 veces en el Antiguo Testamento como un título alto y glorioso para Yahveh, el Dios del pacto de Israel. Una de las ironías de la crucifixión de Jesús es que mientras la multitud rechazó a Jesús, aceptaron a un criminal y asesino llamado Barrabás. Pedro osadamente confrontó a su audiencia. Cuando Pedro habló del pecado, usó términos para significar “ustedes” varias veces. Por supuesto, el Autor de la vida no podía quedarse en la tumba, y los apóstoles eran testigos unidos del hecho de su resurrección. Pedro dijo que fue en el nombre de Jesús que este hombre había sido sanado. Esto significa más de lo que dijo Pedro: En el nombre de Jesús. Significa que Pedro conscientemente hizo esto con la autoridad y el poder de Jesús, no en la autoridad y el poder de Pedro. Pedro ni siquiera tomaría crédito por la fe que fue ejercitada en la sanación. En el pensamiento semítico, un nombre no solo identifica o distingue a una persona, sino que expresa la naturaleza misma de su ser. Por lo tanto, el poder de la persona está presente y disponible en el nombre de la persona.
Aunque Pedro les habló con osadía acerca de su pecado, no los odió. Él no dijo: Mas ahora, mugrosos y asquerosos miserables. Él todavía se relacionaba con ellos como hermanos. Notemos que Pedro les había acusado dos veces de negar a Jesús, algo que Pedro mismo había hecho. Él reconoció que pedían la ejecución de Jesús en ignorancia del plan eterno de Dios. Esto no los hizo inocentes, pero sí definió cuidadosamente la naturaleza de su culpa. Si pecamos en ignorancia, sigue siendo pecado; pero es diferente del pecado hecho con pleno conocimiento.
Como lo hizo en su primer sermón, Pedro llamó a la multitud a que se arrepintieran. Él les dijo que cambiaran su manera de pensar y sus acciones. Les habló audazmente sobre su pecado, pero no solo quería hacerles sentir mal. Eso no era el objetivo. El objetivo era animarlos a arrepentirse y creer.
El arrepentimiento no es sentirse triste, sino describe el hecho de darse la vuelta. Y como la usó en capítulo dos, aquí también Pedro hizo que arrepentíos fuera una palabra de esperanza. Les dijo que habían hecho mal; pero que podían dar vuelta y estar bien con Dios. Para que sean borrados vuestros pecados: Este era el primer beneficio del arrepentimiento que Pedro les presentó. El que se arrepiente y se convierte le son perdonado sus pecados, y su récord es borrado. Esto tiene la idea de borrar la tinta de un documento. La tinta en el mundo antiguo no tenía contenido ácido y no se pegaba al papel. Casi siempre podía ser lavada con un trapo húmedo. Pedro dijo que Dios borraría nuestro récord de pecado así.
El segundo beneficio de arrepentirse y convertirse a Dios. Es hablar de tiempos de refrigerio, Pedro se refirió al tiempo cuando Jesús volverá y gobernará la tierra con justicia. Pedro hizo claro que Jesús permanecerá en el cielo hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, y dado que el arrepentimiento de Israel es una de todas las cosas, hay un sentido en el que el regreso de Jesús en la gloria no sucederá hasta que Israel se arrepienta. El pueblo judío de los días de Pedro estaba enterado de esta profecía de Moisés, pero algunos pensaban que el profeta sería alguien diferente al Mesías. Pedro dejó claro que son uno y lo mismo. La destrucción prometida en la profecía se convertiría en el legado de esta generación de judíos. Muchos de esta generación (ciertamente no todos) rechazaron a Jesús dos veces.
Esta es la tercera bendición que viene de arrepentirse y volver a Dios: ser librado de este juicio prometido. La cuarta bendición que viene de arrepentirse y volver a Dios. Jesús nos bendice desde el cielo, y lo hace alejándonos de nuestros pecados. El deseo de Dios de bendecirnos y hacer el bien por nosotros también incluye su deseo de alejarnos de nuestros pecados.
El hombre cojo de la puerta llamada la Hermosa quería algo; pero Dios quiso darle algo mucho mejor. Lo mismo fue generalmente cierto del pueblo judío al que Pedro predicó. Ellos esperaban al Mesías de cierta manera, pero Dios quería darles algo mucho mejor. Ellos buscaban un Mesías político y militar, y no tanto uno que hiciera que cada uno se convierta de su maldad. Esto muestra cuán importante es para nosotros esperar las cosas correctas de Dios.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
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