[fusion_builder_container type=”flex” hundred_percent=”no” equal_height_columns=”no” menu_anchor=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” background_image=”” background_position=”center center” background_repeat=”no-repeat” fade=”no” background_parallax=”none” parallax_speed=”0.3″ video_mp4=”” video_webm=”” video_ogv=”” video_url=”” video_aspect_ratio=”16:9″ video_loop=”yes” video_mute=”yes” overlay_color=”” video_preview_image=”” border_color=”” border_style=”solid” padding_top=”” padding_bottom=”” padding_left=”” padding_right=””][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ layout=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_color=”” border_style=”solid” border_position=”all” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding_top=”” padding_right=”” padding_bottom=”” padding_left=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” center_content=”no” last=”true” min_height=”” hover_type=”none” link=”” border_sizes_top=”” border_sizes_bottom=”” border_sizes_left=”” border_sizes_right=”” first=”true”][fusion_audio src=”https://house.life.cr/wp-content/uploads/2022/08/Mi-tiempo-con-Dios-21-de-agosto.mp3″ loop=”off” autoplay=”off” preload=”none” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” hue=”” saturation=”” lightness=”” alpha=”” controls_color_scheme=”” progress_color=”” max_width=”” border_size=”” border_color=”” border_radius_top_left=”” border_radius_top_right=”” border_radius_bottom_right=”” border_radius_bottom_left=”” box_shadow=”no” box_shadow_vertical=”” box_shadow_horizontal=”” box_shadow_blur=”0″ box_shadow_spread=”0″ box_shadow_color=”” animation_type=”” animation_direction=”left” animation_speed=”0.3″ animation_offset=”” /][fusion_text]

Esta genealogía es una nota especial, porque, eventualmente, será parte de la línea mesiánica. Se sigue en los registros genealógicos de Lucas 3.  Nacor engendró a Taré, estos fueron el abuelo y el padre de Abraham. La promesa de traer la liberación a través de la simiente de la mujer, encontraría su completo cumplimiento a través de esta familia. Génesis 11:26 es la primera mención de Abram. Abram (cuyo nombre más tarde es cambiado a “Abraham”) se menciona 312 veces en 272 versículos de la Biblia. Él es, sin duda, el hombre más famoso del Antiguo Testamento y uno de los hombres más influyentes de la historia. El libro del Génesis incluye más de 2000 años y más de 20 generaciones. Sin embargo, emplea casi una tercera parte de su texto en la vida de un hombre: Abram.

Abram es único en el sentido de que es llamado “el amigo de Dios” o como dice el segundo libro de Crónicas 20:7 “tu amigo para siempre” Todos sabemos el valor de tener amigos en lugares altos. ¡Abram tenía un amigo en el lugar más alto! Una vez Abraham Lincoln recibió una petición de perdón de un hombre que desertó del ejército. Cuando se le dijo que el hombre no tenía amigos, Lincoln dijo: “Yo seré su amigo”, y lo perdonó. Hombres y mujeres en la Biblia son famosos por muchas cosas diferentes, pero Abram es grande por su fe. Moisés fue el gran legislador, Josué un gran general, David un gran rey, y Elías un gran profeta. La mayoría de nosotros sabemos que nunca se puede ser grande en esas cosas, pero podemos ser grandes personas de fe. Podemos ser amigos de Dios.

Si te desesperas al saber que no tienes la fe de Abram, quédate tranquilo al saber que tienes al Dios de Abram. Se puede construir en ti la fe de Abraham, porque Él la construyó en el mismo Abram. Vivimos por fe. Tú compras un boleto para un evento deportivo y lo muestras, teniendo fe en que el boleto es bueno. Tú vuelas en un avión porque tienes fe en el equipo de la aerolínea, la mecánica y los pilotos. Planeas un fin de semana basado en el informe del tiempo. Y a pesar de que a veces hay escándalos por los boletos, de que a veces los aviones se estrellan, y de que a veces el hombre del tiempo está equivocado, todavía tienes fe. Dios puede construir la fe que tú tienes.

Sarai mujer de Abram, (su nombre significa “polémico”) era estéril, incapaz de tener hijos. Como el nombre de “Abraham” significa “padre”, tiene que haber sorprendido constantemente a los que conocían a Abram descubrir que no tenía hijos. Pero su actual carencia de hijos jugaría un papel importante en el plan de redención de Dios. La historia de Abram comienza en Ur de los caldeos (Babilonia). Josué 24:2 describe a Abram antes de que el Señor lo llamara. Era de una familia de adoradores de ídolos y, probablemente, él mismo fue un adorador de ídolos (a pesar de las leyendas judías). Más tarde, cuando su nieto Jacob volvió a los parientes de Abram, ellos seguían adorando a los ídolos.

Hechos 7:2-4 deja claro que el llamado de Génesis 12:1-3 vino a Abram mientras aún vivía en Ur de los caldeos. Cuando él recibió el llamado de Dios fue solo parcialmente obediente en, por lo menos, dos modos: Primero, trajo a su padre Taré (y su sobrino Lot) con él, cuando Dios le había dicho “vete de tu tierra y de tu parentela”. Segundo, Abram se detuvo y, al menos por un tiempo, habitó en Harán, y no donde Dios le prometió: “la tierra que te mostraré”. La obediencia parcial aumenta nuestra responsabilidad, porque es una confesión a medias que sabemos que no es la voluntad de Dios. Abram había recibido el llamado, y lo sabía, si no por qué habría venido a Harán. Él aceptó, yendo a un lugar tan lejano como Harán, que debía recorrer todo el camino hasta Canaán; y así, por su propia acción, se quedó él mismo sin excusas.

En ocasiones, podemos entender el significado de los nombres en la Biblia. El nombre Taré significa “retrasar”. El nombre Harán significa “estéril, seca”. Cuando Abram estaba en obediencia parcial, la demora y la esterilidad caracterizaron su vida. Cuando demoramos en acercarnos a Dios también experimentamos esterilidad. El resultado de esto para Abram fue la ausencia de privilegio. Dios no le habló a su siervo en Harán: ni sueños, ni visiones, ni voces en tiempos de vacilación. El Señor lo amaba, pero escondió su rostro de él, y le negó las visitas de su gracia.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.

[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]