Oyó Jetro sacerdote de Madián, suegro de Moisés, todas las cosas que Dios había hecho con Moisés, y con Israel su pueblo: La grandeza de la obra de Dios a través de Moisés para el pueblo de Israel se hizo conocido a los pueblos circundantes, especialmente a aquellos interesados en Moisés como Jetro. El era el sacerdote de Madián – probablemente un descendiente de uno de los otros hijos de Abraham a través de Cetura llamado Madián. Debido a esta conexión con Abraham, tenemos una buena razón para creer que él era un verdadero sacerdote, el cual adoraba al Dios verdadero.

Moisés fue reunido con su esposa Séfora y con sus dos hijos, Gersón y Eliezer. Aparentemente Moisés había enviado a su familia de regreso a Madián en algún momento, quizás durante las plagas de Egipto. Aquí es la primera, y única, mención del segundo hijo de Moisés, de cuyo nombre sugiere un reavivamiento de la fe de Moisés en su corazón, al hacer la comparación que se mostró en el nombre de ‘Gersón’. Moisés tenía una relación especial con Jetro. Aún cuando él fue instruido en la sabiduría y ciencia de Egipto, Moisés quizás aprendió más acerca de un verdadero liderazgo de parte de Jetro, sacerdote y pastor – del cual Moisés atendió a su ganado hasta su llamamiento en el Sinaí. Es casi certero de estar fuera de orden cronológico. Es más probable que esto sucediera después, mientras el pueblo estaba a punto de partir del Sinaí.

A pesar de que era el líder de una nación, Moisés honró a Jetro siendo éste su suegro y un sacerdote legítimo de Dios. Su posición de liderazgo no enorgulleció a Moisés. Esta escena es típica de la cortesía oriental. Ambos hombres son ahora grandes jefes en su propio derecho y se comporta como les corresponde. Moisés le dio a Jetro un reporte honesto, el cual describía el trabajo y la liberación. Ahora sé que el Señor es más grande que todos los dioses; ciertamente, esto se probó cuando trataron al pueblo con arrogancia. Y Jetro, suegro de Moisés, tomó un holocausto y sacrificios para Dios, y Aarón vino con todos los ancianos de Israel a comer con el suegro de Moisés delante de Dios. Jetro probablemente habrá reaccionado con escepticismo cuando, en Madían, Moisés había anunciado que él iba a liberar a los israelitas de su esclavitud de Egipto. Quizás Jetro les dijo a sus vecinos. “Yo no se qué le ha sucedido a mi yerno. Es un hombre de grandes ideas. Cree que Dios le ha elegido para liberar a los israelitas y sacarlos de Egipto. Yo simplemente no creo que el Dios a quien él sirve pueda hacer eso”. Bueno, la verdad es que Dios lo hizo y ello aparentemente hizo que Jetro llegase a un conocimiento personal de Dios, lo cual parece evidente por el hecho de que ofreció sacrificios a Dios junto con Moisés y los ancianos dirigentes de Israel. Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.