Después de los estragos causados por la décima y última plaga, con la muerte de los hijos mayores de las familias del país, los israelitas fueron obligados a salir de Egipto por el rey y su pueblo, temerosos de que los juicios continuasen asolando a la población. El texto anterior terminaba con los detalles de la salida de los israelitas y las instrucciones para la celebración de la pascua por parte de los israelitas y personas de otras naciones.

Todo primogénito debía de ser consagrado a Dios, ya fuera de hombres o animales – el primogénito le pertenecía a Dios. Consagrar podría significar “sacrificio” o simplemente “considerar como perteneciente a Dios”. Se pueden encontrar ejemplos de ambos significados en el Pentateuco. No es que los demás estuvieran exentos, sino que los primogénitos eran, como el día de reposo y el primer fruto de la tierra; un compromiso de la dedicación de toda la nación.

Primero, porque Israel fue el primogénito de Dios (Éxodo 4:22), y esta práctica honraba ese hecho. Segundo, porque se pensaba que el primogénito era el mejor y siempre se le daba lo mejor a Dios. Finalmente, como un recordatorio para todas las generaciones de cuando Dios redimió a Israel, Su primogénito de Egipto. Israel había sido salvado mediante la destrucción del primogénito de Egipto, y ahora se les exigía que dedicaran su propio primogénito como un recordatorio constante de su liberación. 2. (3-7) La fiesta de los panes sin levadura.

La orden de Dios fue por siete días comerían pan sin leudar: La pureza de la fiesta de los panes sin levadura le siguió a la liberación por sangre de la Pascua. Esto ilustra el principio de que solo podemos andar en pureza ante el Señor después de la liberación por sangre en la cruz. Al mismo tiempo, los días de los panes sin levadura no se llevaban a cabo sin júbilo. El tiempo empezaba y terminaba con una fiesta. El andar en pureza ante el Señor es una vida llena de gozo. Dios quería que la liberación de Egipto estuviera constantemente a la mano y delante de sus ojos. Los judíos usaron este pasaje (junto con Deuteronomio 6: 4-9 y 11: 13-21) para instituir la práctica del uso de filacterias: pequeñas cajas que contienen pergamino con escrituras escritas, sostenidas en la frente o en la mano con correas de cuero. Más tarde, Jesús condenó el abuso del uso de filacterias entre los fariseos. Hacían sus cajas de filacterias grandes y ostentosas como una exhibición de supuesta mayor espiritualidad.

En los últimos tiempos habrá una imitación satánica de esta práctica cuando el número del Anticristo se aplicará a la mano o la frente de todos los que lo acepten como lo dice apocalipsis 13:16. El propósito es: para que la ley de Jehová esté en tu boca: Esto muestra que Dios no ordenó que se ataran cajas literales a las manos y la frente, porque tomarlo de esta manera significaría que también debe haber una caja de filacteria para poner en la boca. El mero hecho de que un lenguaje como este pueda usarse en la fiesta de los panes sin levadura demuestra que es pura metáfora.

La celebración de esta fiesta debía pasar de una generación a otra, para que la gente siempre recordase que Dios les había liberado de la esclavitud en Egipto. La celebración recordaría a los israelitas que Dios les había liberado de la opresión en las tierras de Egipto. De entre los hijos de las familias, el mayor tendría que ser redimido por la plata. En este sentido, cabe recordar las siguientes palabras escritas por el apóstol Pedro en su primera carta, 1:18 y 19:

“Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como el oro o la plata, sino con la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto.”

Hay que subrayar que se pretendía que todas estas indicaciones debían ser explicadas a los hijos para que vieran estos actos con la debida motivación, con un conocimiento pleno, para que no repitiesen los ritos sin comprender su valor espiritual.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.