Puesto que los israelitas no llegaron al monte Sinaí hasta el tercer mes de acuerdo al capítulo 19: 1, y Moisés pasó casi tres meses con Dios capítulos. 24: 18; 34: 28, la construcción del tabernáculo comenzó aproximadamente en el sexto o séptimo mes y fue completada antes del fin del año. Se ocuparon, pues, unos seis meses en esta construcción. La rapidez con que se acabó esta obra indica la dedicada aplicación, la habilidosa artesanía y la cooperación fraternal de todos los que participaron en la empresa, como también la bendición divina que acompañó sus esfuerzos.

Según el Midrash, el cual es el nombre que se le da a un libro de exegesis de un texto bíblico, dirigido al estudio o investigación que facilite la comprensión de la Torá., Moisés bajó del monte después de haber recibido el perdón por el pecado del becerro de oro, el día 10 del 7º mes, llamado tishrí. Después empezaron la construcción del tabernáculo que estaba terminada antes del primer mes del segundo año.

De esto aprendemos que la construcción no podía haber durado más de cinco meses. Según el Midrash, el tabernáculo fue finalizado el día 25 de kislev del año 2449. Kislev es el 9º mes hebreo. Esto significa que la obra duraría algo más de dos meses. En el 25 de kislev es hoy en día la fecha del inicio de la fiesta del januká, que fue establecida para conmemorar la re-dedicación del segundo templo en el tiempo de los macabeos.

Al final de la creación Dios contempló toda la obra de sus manos. Al hallarla buena “en gran manera”, pronunció sobre la creación una bendición que encontramos en Génesis 1: 22, 28,31. El hombre había completado un “santuario” donde Dios prometía morar (Éxodo. 25: 8). Representaba los mejores esfuerzos del hombre y se había hecho “como Dios había mandado”. Con razón Moisés “bendijo” al pueblo por su labor de amor y consagración.

La bendición viene por la obediencia. Si quieres ser bendecido, obedece al Señor y sométete al liderazgo que él ha establecido. La bendición vino por medio de Moisés El liderazgo transmite la bendición al pueblo. El verso 43 dice “…Todo el servicio…” – En vez del vocablo labor, que es usado en todos estos capítulos, este versículo emplea el mismo término que se usa para el servicio de los sacrificios, para hacer hincapié en que no hicieron el trabajo de construcción como albañiles, sino como sacerdotes que realizaban un servicio sagrado.

“…Así la hicieron…” – Esta es la tercera vez en el capítulo que se emplea esta expresión (vs. 32, 42 y 43). La obvia redundancia podría aludir a tres aspectos del pecado del Becerro de Oro, por el cual expiaron los israelitas edificando el Tabernáculo: habían repudiado la Torá en obra [al hacer el becerro], en palabra [llamándolo ‘dios’] y en pensamiento [creyendo que tenía poder divino]. Ahora, al cumplir con su deber haciendo el Tabernáculo, demostraron lealtad a Dios de las mismas tres maneras: en obra, trayendo donativos; en pensamiento, al dedicar su inteligencia a esa tarea; y en palabra, al declarar cuando la realizaron que la hacían en aras del Cielo.

“…Y los bendijo Moisés…” – Dijo: “Sea la voluntad de Dios que Su Shejiná resida en la obra de sus manos”, y asimismo el versículo: “Que la dulzura de mi Señor, nuestro Dios, sea sobre nosotros, y que El establezca la obra de nuestras manos por nosotros, y la obra de nuestras manos establezca”

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.