Las cuentas del tabernáculo que se hicieron por orden de Moisés y bajo la dirección de Itamar hijo del sacerdote Aarón: Este sacerdote llamado Itamar supervisó a los levitas que tenían la responsabilidad de administrar todos estos recursos. Ellos tenían un gran trabajo que hacer y parecían hacerlo bien. Según algunas estimaciones, el valor actual de los materiales usados en el tabernáculo daría un total de más de $ 13 millones. Su peso combinado sería de casi 19.000 libras (más de 9 toneladas o 8.500 kilogramos. Este era un proyecto importante que gestionar. El cálculo exacto enseña la necesidad de minuciosidad y precisión en todo lo relacionado con el dinero para el trabajo religioso. Algunos se preguntan de dónde sacó Israel todos estos recursos en medio del desierto. Pero Éxodo 12:36 nos recuerda que los hijos de Israel salieron de Egipto con grandes recursos porque habían saqueado a los egipcios, quienes voluntariamente dieron a Israel lo que equivalía a salarios atrasados por sus años de esclavitud.

Algunos estiman que un talento equivale a unas 70 libras (32 kilogramos). Esto significa que hubo algo así como 2,030 libras (920 kilogramos) de oro usados en el tabernáculo. Ese oro que fue ofrecido como ofrenda mecida, según el cap. 35:22, fueron veintinueve talentos y setecientos treinta siclos, según el siclo del santuario, es decir, 87.370 siclos o 877.300 talentos. Si aceptamos los cálculos de Thenius, que según nos dice el valor del siclo era de diez talentos y lo cual probablemente esté muy cerca de la verdad. Todo el oro debe haber pesado 1.000 kg. (2.204 libras). El oro era abundante en Egipto. Se lo importaba de Etiopía. También llegaba mucho oro al país de los faraones como tributo de las naciones sometidas.

La palta fue otro de los metales de uso en la construcción, en Éxodo 30:13-16 describe cómo los israelitas debían dar plata como parte de un censo, un recuento de la nación. Esto explica la gran cantidad de plata entregada. Todo lo que se menciona de la plata es la cantidad del dinero de la expiación recogido de aquellos que fueron enumerados, aproximadamente medio siclo por cada varón, sin incluir las ofrendas voluntarias de plata, tal vez porque hayan sido muy insignificantes, o porque no hayan sido empleadas para la obra, pero fueron puestas con el exceso mencionado en el cap. 36:7.

El resultado de la cuenta dio 603.550 hombres, y cada uno pagó medio siclo. Esto resultaría en 301.775 siclos, o 100 talentos y 1.775 siclos, lo cual demuestra que un talento contenía 3.000 siclos. Cien de estos talentos fueron utilizados para fundir noventa y seis basas para las cuarenta y ocho tablas, y cuatro basas para las cuatro columnas interiores del atrio, por tanto, un talento para cada basa, y los 1.775 siclos para los broches de las columnas que sostenían las cortinas, para platear sus capiteles, y “para ceñir las columnas”, y para hacer las molduras que unían las columnas del atrio.

El tercero de los metales fue el cobre y fue también ofrenda mecida para un total de setenta talentos y dos mil cuatrocientos siclos; y de esos se hicieron las basas de los pilares en la entrada del tabernáculo (cap. 26:37), el altar de ofrenda encendida con su rejilla y sus utensilios, los soportes de las columnas del atrio, todas las estacas del tabernáculo y el atrio, y, lo que no se menciona expresamente aquí, el lavatorio con su soporte (30:18) también fueron hechos.

Esta cantidad de metales preciosos posiblemente pueda asombrar a algunos lectores como demasiada, y de hecho fue empleada hace unos años como una razón para cuestionar la credibilidad histórica de nuestro relato de la construcción del tabernáculo, por otro lado, frecuentemente se ha dicho que parece demasiado poco, en comparación con la cantidad de oro y plata que se ha encontrado acumulado en el oriente tanto en los tiempos antiguos como modernos.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.