En nuestro estudio de hoy veremos el sistema de armazón del tabernáculo. Para el tabernáculo debían usar tablas de madera de acacia; cada tabla sería recubierta de oro y tenía 5 metros de alto y aproximadamente 0,75 metros de ancho. Los lados norte y sur del tabernáculo tenían 20 tablas cada uno. El lado posterior (occidental) tenía seis tablas de ancho con dos tablas de esquina, para un total de ocho tablas en la parte posterior. Los eruditos debaten si las tablas circundantes formaban una pared sólida alrededor del tabernáculo o si eran más como un marco con las cubiertas de tela que formaban una pared. La idea de una pared sólida parece más probable. Se sugetabán por su alto con una bisagra: Cada tabla estaba unida por un sistema de espigas (lengüetas) con una especie de bisagra, a través de los cuales pasaban barras. Cada tabla tenía cuatro anillos y las tablas de las esquinas tenían ocho anillos, cuatro en dos lados para acomodar las esquinas. Cada tabla descansaba sobre dos basas de plata, cada basa estaba hecha con un talento de plata. Por lo tanto, cada tabla descansaba sobre una base de 120 kilos (264 libras) de plata. La plata es el metal asociado con la redención y el pago por el pecado. Jesús fue traicionado por plata. Los cimientos del tabernáculo eran de plata, lo que apuntaba a la obra redentora de Jesucristo. Quizás la naturaleza dual de los cimientos tenía que ver con las dos fuentes de revelación: el Antiguo y el Nuevo Testamento. La plata de la redención también separaba al tabernáculo del suelo del desierto. Esta es una ilustración de la verdad de que la obra redentora de Jesús nos separa del mundo.

Harás también cinco barras de madera de acacia: Cada barra estaba hecha de madera de acacia y revestida de oro. Aparentemente, las barras corrían a lo largo de cada lado, uniendo cada tabla en un solo sistema. Cuatro barras corrían horizontalmente a cada lado, uniendo cada barra. Una barra – la barra de en medio – era invisible y se encontraba en el medio de cada tabla. Esto habla de la unidad visible e invisible entre el pueblo de Dios. El sistema de las barras unidas era visible e invisible. Todo esto debía de hacerlo conforme al modelo que te fue mostrado en el monte: La repetición de esta frase sugiere que Moisés recibió una visión; como se debía de ver el tabernáculo exactamente. Él debía de comunicar esta visión a los artesanos, los cuales construirían el edificio. Dios trabaja de la misma manera en los líderes de hoy. Les da una visión de cómo debe ser Su obra, y el líder se la pasa a otros que harán gran parte del trabajo. Moisés no podría haber permanecido en silencio acerca de lo que Dios le había mostrado, o el trabajo nunca se habría llevado a cabo.

El velo, hecho de azul, púrpura, carmesí y lino torcido, será hecho de obra primorosa, con querubines, colgaba de cuatro columnas de madera de acacia recubierta de oro, engastadas en basas de plata. Los judíos antiguos decían que el velo posterior del templo era tan ancho como cuatro dedos, de modo que nadie podía ver el Lugar Santísimo. Por esto, sabemos que el interior del tabernáculo estaba lleno de oro y con el diseño de querubines. El velo separaba la carpa en dos compartimentos. El primer compartimiento era el lugar santo, que era el cuarto más grande, al que se entraba primero, con la mesa de los panes de la proposición, el candelabro y el altar del incienso. El segundo compartimento era el lugar santísimo, un cuarto más pequeño con el Arca del Pacto. Este velo era una barrera, y ningún sacerdote podía ir más allá del velo hacia el Lugar Santísimo excepto el sumo sacerdote. Él solo podía entrar una vez al año, y eso en el Día de la Expiación.

Espiritualmente hablando, al morir por nuestros pecados Jesús por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención según hebreos 9:12. En el templo, este velo se rasgó de arriba abajo en la muerte de Jesús mostrando que, a través de Su muerte, ya no hay una barrera al Lugar Santísimo. Josefo nos cuenta que siglos más tarde (en el 63 a. C.), el antiguo general romano Pompeyo hizo a un lado a los sacerdotes y caminó directamente al Lugar Santísimo del templo, y se asombró al ver que no había ningún ídolo o estatua lo único que vio fue: El Arca del Pacto.

La mesa de los panes de la preposición se encontraba en el lado del norte del tabernáculo (a la derecha cuando uno entraba al tabernáculo) y el candelero estaba al lado sur (a la izquierda cuando uno entraba al tabernáculo). El mobiliario en el lugar santo hablaba de tres grandes obligaciones al andar con Dios: la oración (el altar del incienso), el compañerismo (la mesa de los panes de la preposición) y recibir iluminación (el candelero). La puerta del tabernáculo era una cortina: Se usó el mismo esquema de color – azul, púrpura, carmesí y lino torcido para hacer una cubierta para la entrada este del tabernáculo. Esta era la única forma de ingresar a la estructura. La cortina colgaba de ganchos en cinco pilares. Cada columna estaba hecha de madera de acacia recubierta de oro y asentada sobre una base de bronce. Dado que el bronce (o latón) debe fabricarse con un fuego refinador, representa la pureza y la resistencia a través de la prueba. La entrada al tabernáculo colgaba de un fundamento simbólico de lo que Jesús hizo por nosotros.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.