La historia del pueblo judío es vastísima, data de hace más de 4,000 años. Si tomamos todos los sucesos que narra la Torá (Biblia) y los acontecimientos que vinieron después, nos daremos cuenta de que no hay un solo día del año judío donde no haya sucedido algo importante y conmemorable. Nuestro texto de hoy nos habla del mes de Adar y tan sólo en este mes tenemos sucesos que datan desde la época en que los judíos estaban en el desierto hasta el Israel contemporáneo. El evento más importante de este mes es la celebración de Purim. El día 13 en el año 3405 desde la Creación (356 a.C.), los judíos se enfrentaron a grupos persas que querían exterminarlos, y los vencieron. Once meses antes, la Reina Esther logró convencer al Rey Asuero de eliminar el edicto que ordenaba el aniquilamiento de los judíos y que les imposibilitaba defenderse. El 14 y 15 de Adar se celebra la salvación del pueblo judío, que corría peligro de perecer a manos de Amán, el malvado. La historia de Purim se encuentra en el libro de Esther y comprende una serie de eventos que ocurrieron a lo largo de 14 años. El punto culminante fueron las batallas del 14 y 15 de Adar que se pelearon por todo el Imperio persa, y en donde resultaron victoriosos los judíos, tras lo cual celebraron en grande Muchos se han preguntado sobre quién escribió el libro de Ester. Creo que este pasaje podría sugerir que Mardoqueo fue el autor. Pues dice en el verso 20 que Mardoqueo escribió estas cosas y las envió en cartas a las provincias y quien mejor que él para conocer los detalles de la historia.

Asimismo, debido a lo relatado en esta carta, y por lo que ellos mismos vieron y lo que le llegó a su conocimiento, los judíos establecieron y prometieron que ellos, sus descendientes y todos sus allegados, no dejarían de celebrar estos dos días, según este escrito y esta fecha, de año en año.

En nuestro tiempo, la fiesta de Purim es conmemorada por los judíos ortodoxos primero en las sinagogas. Evoca el recuerdo de los acontecimientos narrados en este libro. Su nombre viene del hecho de que Amán había determinado por “suertes” (que corresponde a la palabra Purim) el día en que serían exterminados los judíos de Persia. La fiesta iba precedida por un día de ayuno. Por la noche se encendían las lámparas. Se iba a la sinagoga para oír la lectura del libro de Ester, interrumpida por gritos de maldición contra los enemigos de los israelitas. Al leerlo, cada vez que se menciona a Amán, escupían. Y usaban una de dos expresiones: “Que su nombre sea borrado” o “Sea maldito”. También se oían gritos de “Bendito sea Mardoqueo”. Entonces, al día siguiente, se reunían en un servicio religioso alegre, porque en esta fiesta conmemoran el acontecimiento en que Dios les liberó, y en ella también recordaban otras liberaciones posteriores, como, por ejemplo, la que tuvo lugar después de las atrocidades cometidas contra ellos en la segunda guerra mundial. Y todo ello basado en la promesa dada al patriarca Abraham en Génesis 12: 3 y donde Dios le había dicho: Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.