El poder de la confesión de Esdras no estaba meramente en las palabras registradas en Edras 9:6-15. Estaba en la profundidad del corazón de donde partía la oración, la evidencia aquí es que estaba llorando y postrado rostro en tierra delante del templo de Dios. Una gran multitud de Israel —hombres, mujeres y niños. lloró amargamente con él: Esto muestra que las personas también fueron golpeadas por la convicción de pecado y por la necesidad de arrepentirse y confesar. La Biblia tiene mucho que decir acerca de la confesión del pecado, y nosotros podemos suponer algunas instrucciones generales acerca de la confesión del pecado: La confesión se debe de hacer hacia la persona contra la que se ha pecado. Confesión pública de pecados específicos deben ser realizados por lo que respecta al círculo de los pecados. La confesión es una necesidad espiritual, pero se debe ser discreto sobre el pecado cuando el círculo del pecado es personal o muy pequeño. La confesión debe ser apropiadamente específica. Además también debe ser cuidadosa. Secanías reconocía la seriedad de su pecado; pero también sabía que su quebrantamiento presente sobre su pecado era un emblema de la obra del Espíritu de Dios sobre ellos. Es interesante que Esdras no sugirió el curso de acción que Secanías sugirió. Tal vez Esdras estaba tan preocupado que no pensó en una respuesta sabia. Tal vez él sabía qué hacer, pero sabía que la sugerencia tenía que venir de la propia comunidad en vez de él, quien era alguien que acababa de llegar a Jerusalén y a Judea.

Un hecho que se debe de tener en cuenta acerca del tema en su conjunto es que el divorcio era permitido en Israel (Deuteronomio 24:1); y los matrimonios rotos habían sido abundantes en este momento por lo opuesto a esta razón: había un gran número de esposas judías dejadas a favor de las mujeres bárbaras (Malaquías 2:10-16). Mientras que el divorcio siempre es odiado por Dios (Malaquías 2:16), y un testimonio para el humano de ‘dureza de corazón’ dijo Jesús, la situación descrita en Esdras 9 y 10 era un clásico ejemplo en donde el peor de los dos pecados tenía que ser elegido. Si pudiera existir alguna razón seria para divorciarse, esta tenia mayor reclamo que las demás en su categoría.

Los nacidos de ellas: Esto era un mandato fuerte, porque no solo se dejarían a las esposas – pero también los hijos. Por esta razón, algunos comentaristas piensan que esto era un exceso de celo en la reforma, yendo más allá de la voluntad de Dios y causando gran daño. Sin embargo, podemos ver que esta era en realidad la voluntad de Dios. Esto era comprendido por la cultura antigua – que por supuesto, las mujeres se quedaran con sus hijos. Todas estas mujeres y sus hijos reflejan el hecho de que, en las sociedades antiguas, al igual que en la nuestra, que a las madres se les daba la custodia de los hijos cuando los matrimonios se rompían. Tampoco cabía duda de que era mitigado por el apoyo de los esposos. Podemos dar por sentado que cada uno de ellos ha recibido una parte de acuerdo a las circunstancias de sus maridos, y que ellas y sus hijos no se dejaban desolados, pero tenían tal provisión como sus necesidades lo requerían. La humanidad tuvo que haber dictado esto, y ninguna ley de Dios está contra la humanidad.

El consejo de Secanías le parecía bien a Esdras, así que inmediatamente llamó al pueblo para hicieran un juramento de que harían conforme a esto. Significativamente, Esdras comenzó con los líderes; él esperaba que ellos fueran los primeros en hacer las cosas bien con Dios. Para Esdras, esta tragedia era tan mala como si alguien hubiese muerto. Él no podía pensar en sí mismo ni es sus necesidades cuando sabía que Dios estaba siendo deshonrado en gran manera. Podemos decir que Esdras hizo un ayuno completo, absteniéndose de alimento y agua. Este tipo de ayuno es raro en la Biblia, pero fue llevado a cabo dos veces por Moisés (Éxodo 34:28; Deuteronomio 9:18) y también por el pueblo de Nínive (Jonás 3:7). A Esdras se le había dado gran autoridad civil por el Rey Artajerjes. Aquí puso su autoridad en práctica al hacer que el pueblo cumpliera el juramento que habían hecho anteriormente (Esdras 10:5).

La respuesta unificada de Esdras era más evidencia de la obra del Espíritu Santo sobre el pueblo de Dios. La voluntad de la gente de abandonar sus comodidades y de tomar acción humildemente en circunstancias adversas era otra evidencia del Espíritu Santo sobre ellos. La palabra de Esdras para el pueblo era clara. Aunque era evidente la obra del Espíritu Santo, era importante proseguir hasta que fuera completa y no satisfacerse con una obra a medias. Se podría decir que su confesión seria en vano si no hubiera arrepentimiento. Este arrepentimiento es un elemento esencial de la vida cristiana.

Por la mano del Espíritu Santo sobre Su pueblo. Respondieron inmediatamente (y en alta voz) en conformidad con lo que Esdras había dicho. Esto fue necesario porque había mucha gente involucrada en este pecado; sin embargo, el principio fue acordado con muy poca oposición. La razón por la cual algunos hombres se opusieron no es muy clara. Tal vez se estaban protegiendo a sí mismos o a sus parientes. Tal vez miraban la medida del divorcio como algo muy duro. Es Menos probable, pero tal vez eran fanáticos que no deseaban ningún retraso en la aplicación de la medida.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.