Esta visión vino a Daniel después del reinado de Nabucodonosor, pero antes de que el Imperio Babilonio fuera conquistado por el Imperio Medo-Persa. Los capítulos del 1 al 6 de Daniel describen la vida y los tiempos que tuvo Daniel. En orden de eventos, la visión descrita en Daniel 7 tomó lugar durante el tiempo entre Daniel capítulo 4 y 5. Esta primera visión – una de cuatro descritas entre Daniel 7 hasta el 12 – era la más comprehensiva. Las otras tres visiones entran en más detalle dentro del marco general de esta primera visión. Daniel nos pudo dar más detalle, pero el Espíritu Santo solo quería que él escribiera lo principal del asunto. Cuatro bestias y el lugar de donde salieron. Esto era casi por certero el Mar Mediterráneo. Cada uno de los imperios mencionados en esta visión tenía una conexión geográfica con el Mar Mediterráneo. Para los hebreos el mar era peligroso y misterioso, un elemento inquieto, pero sin estar más allá del poder de Dios para domar. A veces el mar es utilizado como una ilustración de las naciones Gentiles. Algunos ven los vientos como una descripción del poder soberano de Dios luchando con el hombre. Otros sugieren que los cuatro vientos son las fuerzas satánicas, como se menciona en Apocalipsis 7:1. Cuatro grandes, feroces animales emergían del Gran Mar, cada uno distinto el uno del otro. La primera bestia era más majestuosa que cualquiera de las siguientes bestias (leones y águilas son “reyes” de sus reinos). Pero esta majestuosa bestia fue humillada (sus alas fueron arrancadas) y fue hecho humano (le fue dado corazón de hombre). Un poco después (Daniel 7:17) Daniel nos dice que estas cuatro bestias son cuatro reinos que gobiernan sobre la tierra. El primer reino es el Imperio Babilonio, representado por un león y un águila. Esto encaja bien con la majestad y autoridad de Nabucodonosor y su reinado sobre el imperio de Babilonia. Jeremías utilizo ambos, el león y el águila como ilustraciones de Nabucodonosor (Jeremías 49:19-22), y los leones con alas Babilonios pueden ser vistos hoy en el Museo Británico.

La segunda bestia no llevaba la majestad del león o el águila. Un oso es más lento, más fuerte, y más abrumador que un león – y este oso tenía un apetito feroz para conquistar (Levántate, devora mucha carne). El oso representa al Imperio Medo-persa, el cual sucedió al Imperio Babilónico. En este compañerismo entre los Medos y los persas, los persas dominaban la relación. La mayoría piensa que las tres costillas representan sus tres grandes conquistas militares: Babilonia, Egipto y Lydia. El lento y abrumador ejército del Imperio Medo-persa era bien conocido. Éstos simplemente aplastaban a sus oponentes con un tamaño y fuerza superior. “Los Medos y los persas son comparados con un oso por el hecho de su crueldad y su sed de sangre, siendo el oso un animal muy voraz y cruel. El mandato de levantarse y devorar mucha carne indica las máximas crueldades practicadas por los persas, y la amplia gama de sus conquistas. El leopardo era conocido por sus ataques repentinos e inesperados. Este era especialmente rápido (con cuatro alas), e inteligente (al tener cuatro cabezas). Cada animal es poderoso, pero domina su presa de una manera diferente. El león devora, el oso aplasta, y el leopardo brinca sobre su presa. El leopardo representa el Imperio Griego. Alejandro Magno rápidamente conquistó el mundo civilizado a la edad de 28. Nada en la historia del mundo tenía igual con las conquistas de Alejandro, quien corría por todos los países, desde Illycrium y el Mar Adriático hasta el Océano Índico y el Río Ganges; y en doce años subyugó parte de Europa, y toda Asía. Después de su muerte, su imperio fue dividido en cuatro partes (cuatro cabezas). Específicamente, las cuatro cabezas fueron Casandro, Lisímaco, Seleuco, y Ptolomeo, quienes heredaron el dominio de Alejandro después de su muerte.

El Imperio Babilonio dominaba en los días de Daniel. Uno podría haber adivinado – especialmente en el reino de Belsasar – que el siguiente imperio sería el Imperio Medo-persa. ¿Pero cómo pudo Daniel saber que el siguiente imperio mundial sería como un leopardo en su levantamiento y prominencia, y que sería dividido en cuatro partes? Esto muestra un principio claro: Dios conoce el futuro, y revela ciertos detalles del futuro a través de Sus profetas. Muestra que Dios vive fuera de nuestro dominio del tiempo y puede ver el futuro, así como el pasado. Él ve todo el desfile de la historia humana, no solamente la parte que pasa frente a un simple espectador. La prueba de la profecía cumplida es excepcionalmente persuasiva.

La cuarta bestia era indescriptible, y singularmente terrible en su poder y conquista. En el mundo antiguo los cuernos expresaban el poder y ferocidad de un animal. Esta cuarta bestia era tan fuerte que tenía diez cuernos. Personas diferentes se lo imaginan de diferentes maneras. Algunos sugieren que los diez cuernos eran en realidad dos cornamentas con cinco puntas cada una, en lugar de diez cuernos separados. En el cumplimiento histórico, la cuarta bestia representa el Imperio romano, la cual fue la más grande, más fuerte, más unida y duradera que todas. Hay una correspondencia indiscutible entre estos cuernos y los diez dedos de los pies de la imagen del sueño (capítulo. 2), y la mención de los dientes de hierro sugieren las piernas y dedos de los pies de hierro de esa imagen. De entre estos diez cuernos, tres fueron reemplazados por un cuerno que era más pequeño pero grande por su dominio (delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros), inteligencia (ojos como de hombre), y su manera de hablar jactanciosa (hablaba grandes cosas). Cuando el Apóstol Juan vio el cielo, él también vio tronos, pero él también vio aquellos que se sentaban en esos tronos – los 24 ancianos descritos en Apocalipsis 4:4. Daniel no hizo mención de estos ancianos, quizás porque los 24 ancianos representaban a la iglesia, y la iglesia era un misterio que no fue revelado a los santos del Antiguo Testamento. El Anciano de días es obviamente Dios, pero existe el debate de que, si Él es específicamente Dios el Padre, o Dios el Hijo. La mayoría cree que es Dios el Padre, y los vestidos blancos y cabellos blanco ponen énfasis en el carácter eterno de Dios el Padre. Daniel 7:13 parece hacer una distinción entre el Anciano de días y el Hijo del Hombre, y esto apoya la idea de que el Anciano de días es Dios el Padre, y no Dios el Hijo. No nos debemos de imaginar a Dios en que su esencia sea como cualquier apariencia parecido a sus propios Profetas u otros padres santos, pero él se puso varias apariencias, de acuerdo con el entendimiento del hombre, el cual él deseó darles señales de su presencia. Esta era una manifestación resplandeciente del esplendor de Dios y el fuego feroz de Su juicio. Parece ver algo así como flujo de lava en la corriente de fuego derramándose desde el trono; era como un río de amplio poder destructivo. En cuanto a las ruedas del mismo, de fuego ardiente: Muchos comentaristas dicen que en el mundo antiguo de oriente los tronos reales a menudo tendrían ruedas. Pero quizás esto representa la actividad sin final de Dios. Había una innumerable compañía de ángeles que rodean el trono de Dios. Y además millones de millones asistían delante de él: Esto describe a la humanidad parados delante del juicio de Dios. La Biblia describe varios libros delante de Dios, y podría significar algunos de los siguientes o una combinación de éstos. El libro de los vivientes (Salmos 69:28). El libro de la memoria (Malaquías 3:16). El Libro de la Vida (Filipenses 4:3, Apocalipsis 3:5.) Este gran pasaje describe la transición entre el dominio humano sobre la tierra al dominio divino. Esto sucede mientras el hijo del hombre viene y ejercita dominio sobre la tierra. El hijo del hombre sucede al reino de las cuatro bestias.

Aquí el “cuerno pequeño” de la cuarta bestia de nuevo habla grandes palabras. El último dictador humano que comúnmente llamamos el Anticristo se caracterizará por su forma de hablar jactanciosa y blasfema (Apocalipsis 13:5-6). Debido a la distinción entre la cuarta bestia y el cuerno, algunos suponen que la bestia de Apocalipsis 13 no es el Anticristo, sino su gobierno o administración. Si esto fuera así, es una pequeña distinción. A el sentido amplio, un hombre si representa y personifica a todo un gobierno o sistema. Cuando Jesús establezca Su reino, el imperio del Anticristo será aplastado completamente, pero algunas naciones continuarán hacia el Milenio. El título de hijo de hombre era la auto designación favorita de Jesús, utilizada más de 80 veces en los cuatro Evangelios. Él recibe todo el dominio previamente en manos de las bestias, y Su reino será permanente. Sin embargo, Jesús gobernará sobre esta tierra antes de que vuelva a ser hecha, con Satanás atado por 1,000 años. Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.