Cuando llegamos a Daniel 5, Nabucodonosor ya no es el rey de Babilonia. ¿Cómo fue que pasó de Nabucodonosor a Belsasar? El antiguo historiador Beroso nos da el siguiente orden de eventos: Nabucodonosor murió después de un reinado de 43 años. Su hijo , Evil-merodac (mencionado en 2 Reyes 25:27-30 y Jeremías 52:31-34) gobernó únicamente dos años cuando fue asesinado por su cuñado Neriglissar, debido a que su gobierno era arbitrario y escandaloso. Neriglissar (mencionado como Nergal-sarezer en Jeremías 39:3, 13) reinó por cuatro años hasta que murió por causas naturales. Su hijo, Laborosoarchod, únicamente un niño y con una capacidad mental mínima, gobernó únicamente por nueve meses hasta que fue golpeado hasta morir por una banda de conspiradores. Los conspiradores señalaron a Nabonidus, uno de su banda, para ser rey. Él gobernó hasta que el Persa Ciro conquistó Babilonia.

Por mucho tiempo los historiadores y arqueólogos sabían que se decía que Nabonidus fue el último rey de Babilonia, no Belsasar (quien era el hijo mayor de Nabonidus). La solución a esta llamada discrepancia fue aparente cuando la evidencia fue descubierta, no solamente indicando la asociación de Belsasar con Nabonidus en el trono, sino al demostrar también que durante la última parte de su reinado Nabonidus vivió en Arabia, y dejó la dirección del Reino de Babilonia a su hijo mayor, Belshazzar. No hubo más mención de Belsasar, el hijo mayor y regente asociado de Nabonidus, hasta que el Cilindro de Nabonidus fue descubierto en este siglo. Ahora es mostrado en el Museo Británico. De acuerdo con los registros Babilonios, Belsasar se convirtió en regente asociado en el tercer año del reinado de Nabonidus (553 A.C.) y continuó con dicha capacidad hasta la caída de Babilonia (539 A.C.). Es más probable que en el tiempo de Daniel 5, Nabonidus había salido a pelear el ejército Medo-Persa y que ya había sido tomado cautivo. Esos ejércitos ahora rodeaban Babilonia, y estaban buscando una manera de entrar a la ciudad fuertemente protegida. Belsasar no tenía temor del sitio que rodeaba la ciudad. Él estaba confiado debido a las impresionantes defensas de Babilonia y sus grandes provisiones. Algunos cálculos conservativos fijan las dimensiones de la antigua ciudad de Babilonia como sigue:

Las murallas externas tenían una longitud 27 kilómetros. Estas murallas tenían 7 metros de ancho y 28 metros de altura. Las murallas externas también tenían torres de vigilancia, las cuales tenían otros 30 metros de altura. Las puertas de la ciudad estaban hechas de bronce. Un sistema de murallas internas y externas y fosas hacían que la ciudad fuera muy segura. Nabucodonosor no era el padre directo de Belsasar. Puede ser que Nabucodonosor era el abuelo por parte de su madre, o era el padre de Belsasar en el sentido de que había ocupado el trono sobre el cual Belsasar se sentaba. Cualquier uso del término padre era aceptado en los tiempos antiguos. La escena de estar de fiesta mientras un ejército hostil rodeaba la ciudad nos recuerdo del espíritu de nuestra era actual. Muchos hoy en día tienen la idea que la mejor respuesta al peligro aparente de los tiempos es el olvidarse de ellos y el escapar hacia la búsqueda del placer. Belsasar fue lo suficientemente necio no solamente para perder toda su semblanza de auto control en esta fiesta, sino también de burlarse abiertamente de Dios. Él cometió el pecado de sacrilegio, algo que muy pocas personas toman en cuenta hoy en día. El reunir los vasos del templo judío tenía el propósito de recordar a los fiesteros de una previa victoria, y Belsasar esperaba que les subiría la moral. Como si estas deidades de muladar hubieran dominado y arruinado al Dios de Israel. Esta era una blasfemia de alto grado y, por lo tanto, fue castigado pronto por Dios. En Babilonia, una gran corte 17 por 51.8 metros, ha sido desenterrada, adornada con columnas griegas. Aquí es probablemente donde la fiesta de Daniel 5 se llevó a cabo. Dios puede, y en veces se comunica al hombre de formas que no esperamos, y de maneras sorprendentes. Aquí una mano apareció misteriosamente, y escribió en una pared. La descripción gráfica de Daniel nos muestra que Belsasar estaba horrorizado. Su fiesta despreocupada era tan hueca que se convirtió de alegría a aterrorizado en un momento. Esto muestra que su consciencia estaba activa dentro de su fiesta energética. Después de todo, si Belsasar no podía entender la escritura, ¿porqué debía de preocuparle? Le preocupaba porque su propia consciencia testificaba en su contra. Para el rey la dificultad no era el dar la “definición de diccionario” de los términos, sino el ver que significado tenían éstos para él. Los arqueólogos han descubierto porqué Belsasar ofrecía al interprete del sueño el tercer lugar del reino. El verdadero rey era Nabonidus, y su hijo Belsasar gobernaba en segundo lugar en el reino. Belsasar no podía dar el segundo lugar en el reino debido a que él era el segundo en el reino en ese momento. Lo mejor que tenía para ofrecer era el tercer lugar.

Cuando Daniel entró para interpretar estas palabras, no parece difícil el poder descifrarlo. Parece que Dios deliberadamente puso un velo sobre las mentes de estos hombres para que Daniel pudiera ser llamado. Esta reina (o reina madre) es difícil de identificar con certeza. Probablemente era la madre de Belsasar, la hija de Nabucodonosor. Cuando se hizo llamar a los sabios para que explicaran la escritura de la pared a Belsasar, Daniel aparentemente no fue llamado. Al parecer Daniel estaba semi-retirado, pero aún con un cargo de gobierno, pero sin ser la figura principal en la administración. La reina se refería a Daniel por su nombre judío, mostrando así respeto por su fe y trasfondo.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.