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Pablo oraba para que ellos fueran llenos del conocimiento de Su voluntad, informados a través de una inteligencia espiritual verdadera. Conocer a Dios y lo que Él requiere de nosotros es nuestra primera responsabilidad. Si tú lees esta carta de principio a fin, observarás que Pablo alude frecuentemente al conocimiento y a la sabiduría. Dirigió su atención en oración al punto en el que se juzgaba que la iglesia era deficiente. En segundo lugar, Pablo oró para que ellos pudieran vivir de acuerdo al mismo conocimiento que ellos habían recibido, que vivieran en un caminar como es digno del Señor. Este es un patrón familiar, repetido una y otra vez en el Nuevo Testamento. Nuestro andar se basa en nuestro conocimiento de Dios y en nuestra comprensión de Su voluntad.
Mientras andamos como es digno del Señor, Su fuerza estará allí para ayudarnos en los retos que se nos presenten en la vida, y para soportar y vencer los problemas que vengan a través de las circunstancias y de las personas, con gozo. Es el Padre quien nos hace aptos, y no nuestras propias obras. Obtenemos esto como una herencia, en vez de ganarla como un salario. Los cristianos han sido librados del dominio de Satanás. La palabra da a entender que fue un rescate hecho por un poder soberano. La potestad de las tinieblas puede ser vista en sus efectos, y para aquellos que han sido librados de ella, estos efectos debieran ser cada vez menos evidentes en la vida. De acuerdo con Barclay, la palabra traducida como trasladado tiene un significado especial en el mundo antiguo. Cuando un imperio conquistaba a otro, la costumbre era tomar a la población del imperio derrotado y trasladarla por completo a la tierra del conquistador. Es en este sentido es que, Pablo dice que hemos sido trasladados al reino de Dios. Todo lo que tenemos y todo lo que somos le pertenece a Él. Su amado Hijo es una forma hebrea de decir El amado Hijo de Dios. El precio de nuestra libertad fue pagado por la sangre de Jesús. Esta es una razón por la cual el declarar la sangre de Jesús – en un sentido correcto, no en un sentido mágico o supersticioso – tiene un gran significado en la guerra espiritual. Muestra el “recibo” de nuestra compra legal como gente redimida. La palabra traducida como perdón viene de la antigua palabra griega aphesis, la cual se refiere literalmente a “enviar lejos”. Nuestro pecado y nuestra culpa es enviada lejos por lo que Jesús hizo en la cruz por nosotros.
Pablo empezó dándole gracias al Padre por Su plan de redención. Pero él no podía hacer eso sin pensar también en el Hijo, quien es el gran Redentor. Muchos eruditos piensan que Colosenses 1: 15-20 vino de una poesía o de un himno de la Iglesia primitiva, el cual describía lo que los cristianos creían acerca de Jesús. Esto es muy posible, pero no se puede comprobar de una ni de otra manera. La palabra traducida como imagen expresaba dos ideas: Semejanza, como en la imagen de una moneda o el reflejo en un espejo. Manifestación, en el sentido de que Dios se revela plenamente en Jesús. De ninguna forma el título de primogénito indica que Jesús es menos que Dios. De hecho, los antiguos Rabinos llamaban al mismo Yahveh “el Primogénito del Mundo”. Los antiguos rabinos utilizaban la palabra primogénito como un título Mesiánico. No hay duda de que Jesús es el autor de toda la creación. Él mismo no es un ser creado. Cuando vemos el mundo tan maravilloso y glorioso que Jesús creó, nosotros le adoramos y le honramos aún más.
Como será demostrado en el resto de la carta, la Herejía de los Colosenses parecía tomada por una angelología elaborada, que efectivamente colocaba a los ángeles como mediadores entre Dios y el hombre. Pablo enfatizó que cualquiera que sea el rango de seres espirituales que pueda haber, Jesús los creó a todos y finalmente todos le responden a Él. Siglos después de Pablo, un peligroso (pero popular) maestro llamado Ario afirmó que Jesús no era realmente Dios, y que hubo un tiempo en que Él no preexistía. Pero Pablo entendió correctamente e insistió en que Jesús es antes de todas las cosas y que Él mismo es el principio. La idea es que Jesús es el principio que une todas las cosas, y el sustentador personal de toda la creación.
La cabeza probablemente se refiere al rol que tiene Jesús como fuente de la iglesia, incluso como nos referimos a la cabeza de un río. Este es un buen resumen de los versículos que se encuentran en el capitulo 1 versos del 15 al 18. Plenitud se traduce de la antigua palabra griega pleroma, y es solamente otra forma de decir que Jesús es verdaderamente Dios. La antigua palabra griega para habitase es usada aquí en un sentido de habitar permanentemente. Hay una palabra totalmente diferente para referirse a habitar temporalmente. Pablo quería enfatizar la idea de que Jesús no era temporalmente Dios, sino que es permanentemente Dios. Dos palabras poderosas; ‘plenitud’ es una palabra sustancial, comprensiva y expresiva en sí misma, y ‘toda’, una pequeña gran palabra que incluye todo. Cuando se combinan en la expresión ‘toda plenitud’ tenemos ante nosotros una riqueza superlativa de significado. La plenitud está en Jesucristo. No en una iglesia; no en un sacerdocio; no en un edificio; no en un sacramento; no en los santos; no en un método o programa; sino en el mismo Jesucristo. Está en Él como un “punto de distribución” – para que los que quisieran más de Dios y de todo lo que Él es lo puedan encontrar en Jesucristo. De nuevo notamos dónde se hizo la paz. Nosotros no hacemos nuestra propia paz con Dios, sino que Jesús hizo la paz por nosotros a través de Su obra en la cruz. La sangre de su cruz nos habla de la verdadera muerte física de Jesucristo tomando nuestro lugar ante Dios. Esa muerte literal en nuestro lugar, y el juicio literal que Él llevó a favor nuestro es lo que nos salva.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
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