Si Timoteo va a tomar el valor que Dios le dará, él no se avergonzará de dar testimonio de nuestro Señor. A menudo nos es difícil entender que no era fácil seguir a un Maestro crucificado. Pensando en la enseñanza de Jesús; si usted quiere ser grande, debe ser siervo de todos; como un niño, como un esclavo, como el más joven, como el último en vez del primero ¡Este es un testimonio del que algunos se avergonzarían! Notemos que Pablo se considera así mismo un prisionero de Jesús. Pablo vio a Dios como el Señor de cada circunstancia y si él era libre, él era libre en el Señor: si él era preso, era prisionero del Señor. No es suficiente que Pablo le haya dicho a Timoteo que no se avergonzara de sus cadenas; ¡también invita a Timoteo a participar en ellas! En un sentido, es absurdo que Pablo hable sobre el poder de Dios – ¡el poder de Roma podía parecer mucho más real! Pero el poder de Dios ha sido vindicado por la historia; el imperio Romano ha desaparecido, pero el evangelio de Jesucristo vive.

Nosotros no iniciamos la búsqueda; nosotros no “encontramos” a Dios, Él nos encuentra a nosotros; así que debemos responder a su llamado cuando lo sentimos. Dios dirigió su obra llena de gracia sobre nosotros cuando solo existíamos como una idea en la mente de Dios. Tal como una pareja amorosamente hace planes para un bebé antes de que este nazca, así Dios planeó para nosotros. El propósito y la gracia de Dios fueron manifestados por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo. Él quitó la muerte. La muerte ya no es muerte. En lo que se refiere a los creyentes, se le llama dormir – no porque estemos inconscientes, sino porque es placentero y lleno de paz. La muerte no toma nada del cristiano; ¡los gradúa a la gloria! Lo que Jesús hizo: Él sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio. La comprensión de la vida después de la muerte en el Antiguo Testamento era turbia en el mejor de los casos; pero Jesús nos dejó saber más sobre el cielo – y el infierno- que lo que nadie más podría. ¡Él los creó!

Cuando consideramos la grandeza de este mensaje, no es de extrañarse que Pablo lo llame el evangelio – ¡Buenas noticias! Casi podemos sentir a Pablo crecer en fortaleza mientras escribe estas palabras; él entiende una vez más que es un gran privilegio sufrir por un evangelio tan grandioso – lejos de avergonzarse, ¡se siente honrado! Pablo sabia que, aunque él predicaba un maravilloso mensaje, le costaría profundamente a la larga. Su sufrimiento presente fue por una cita celestial. ¿Cómo podía Pablo ser tan valiente? ¿Tan honrado de cosas por las que otros se sentirían avergonzados? Primero, porque yo sé a quién he creído. Pablo conocía al Dios al que servía. Segundo, Pablo porque estaba seguro de que Dios es poderoso para guardar su depósito para aquel día. Pablo le entregó su vida Jesús, ¡y sabía que Jesús era completamente capaz de guardarla! Pablo ahora llama a Timoteo a retener la forma de las sanas palabras – Timoteo, y todos los ministros consagrados, son llamados a ser fieles a la verdad. Las sanas palabras que Timoteo debía retener llegaron a él a través de un hombre – Pablo el apóstol. Dios usa instrumentos humanos para comunicar su verdad eterna. Debemos siempre tener cuidado de la persona que rechaza a todos los maestros humanos y dice, “solo somos yo y mi Biblia.” Dios utilizó a Pablo para comunicar la manera de las sanas palabras a las cuales se esperaba que Timoteo fuera fiel, y Dios utiliza otros hombres y mujeres para comunicar esa misma verdad hoy en día. La fidelidad de Timoteo tenía que ser moldeada con la fe y amor que es en Cristo Jesús. Algunas personas toman la Palabra de Dios y la consideran únicamente como una cuestión intelectual, y dejan la fe y el amor. Si usted cree que está siendo fiel a la verdad, pero no está mostrando fe y amor en su vida, tal vez usted no sea más que un fariseo.

Dios nos ha dado su Palabra, familia, relaciones, tiempo, talentos, recursos, educación, y la lista sigue. Debemos ser fieles para mantener todas esas cosas buenas en una forma en que brinda gloria y crédito a Jesús. La última frase de 2 de Timoteo 1:14 nos da la clave para la fidelidad: por el Espíritu Santo que mora en nosotros. Dios requiere una fidelidad de nosotros que es mucho más grande de lo que nosotros podemos lograr con nuestros propios recursos. A menos de que estemos caminando en el Espíritu, no podemos mantenernos fieles a lo que debemos mantenernos fieles. El gran apóstol Pablo, al final de sus días y de su fantástica carrera misionera, estaba casi completamente solo. Él no fue alabado por el mundo, o apreciado, ni siquiera por los otros cristianos. Si hubiera habido una radio cristiana en ese tiempo, nadie hubiera querido entrevistar a Pablo, Si hubiera una revista cristiana Pablo tampoco estaría en una portada. Pablo hubiera tenido un tiempo muy difícil encontrando quien publicara los libros que había escrito. Para muchos cristianos de ese día, Pablo parecía muy extremo, demasiado comprometido, no lo suficiente famoso o llamativo. Aun los cristianos de Asia– donde Pablo hizo un increíble trabajo, abandonaron a Pablo. Figelo y Hermógenes: Sabemos que abandonaron a Pablo, no fueron fieles ni se mantuvieron firmes. No sabemos mucho de ellos, este es el único lugar donde están mencionados en la Biblia. ¡Es una cosa terrible tener nuestro nombre registrado en la Palabra de Dios como un ejemplo de infidelidad! Onesíforo fue cortado con una tijera diferente que ellos; él permaneció con Pablo en las buenas y en las malas. Pablo ora por misericordia para Onesíforo y toda su familia. No sabemos mucho acerca de Onesíforo, solo que vivía cerca donde se encontraba Timoteo en ese momento, porque al final de la carta Pablo le pide Timoteo que salude a la familia de Onesíforo. Él fue una bendición de forma intencional a Pablo, y trabajo para confortar al apóstol que hizo tanto por la demás gente. ¿Cuándo fue la última vez que usted confortó a otro cristiano? Cuando Pablo estaba en prisión, supo quiénes eran sus verdaderos amigos. Onesíforo era uno de los que permanecieron con él. Aparentemente, el servicio de Onesíforo era tan fiel, tan excepcional, que era famoso – Pablo podía simplemente decir a Timoteo, “tú sabes por experiencia propia lo bien que ha servido.” Onesíforo vivió a la altura del significado de su nombre, que significa “portador de utilidad.”

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.