Joram venía de una familia que iba más allá de lo disfuncional. Su padre Acab fue uno de los peores reyes que tuvo el reino de Israel y Jezabel, ciertamente, fue la peor reina que tuvo Israel. Joram fue mejor que su padre y su madre, pero seguía siendo un hombre perverso. Fue el noveno mal rey sobre el reino del norte, el cual nunca tuvo un rey piadoso. Los “pecados de Jeroboam” que perpetuó Joram no estaban relacionados con la adoración a Baal, sino con la falsa adoración a Yahvé bajo las imágenes del becerro (de buey) que Jeroboam estableció sobre Dan y Bet-el. Esta fue principalmente una estrategia política más que religiosa.
Él parece haber sido, en cuestiones espirituales, uno de esos indecisos, neutrales, que desconciertan a la mayoría de los observadores, y que nunca se sabe en qué posición están o a dónde pertenecen. Quitó la estatua de Baal, hecha por su padre Acab, pero nunca se convirtió en un verdadero creyente de Jehová.
Poole creía que Joram quitó la adoración a Baal por malos motivos —ya sea porque se asustaba cuando recordaba el juicio que vino sobre su padre Acab y su hermano Ocozías, o porque quería impresionar a Josafat para que el rey judío accediera a hacer una alianza. A Eliseo no le impresionó que Joram quitara a Baal.
Los moabitas vivieron en el lado este del mar Muerto, y tenían que pagar tributo a Israel. Cuando el rey Acab murió, el rey de los moabitas vio una oportunidad de escapar de los impuestos que el rey de Israel lo había forzado a pagar. Josafat era un rey temeroso de Dios, quien siguió en los rectos pasos de su padre Asa. Sin embargo, Asa peleó contra Israel, mientras que Josafat hizo las paces con el reino del norte.
Aunque el grandioso Israel había sido separado mucho tiempo atrás por una guerra civil, las dos naciones (Judá e Israel) ahora estaban dispuestas a juntarse para pelear contra este enemigo común. Joram de Israel le pidió a Josafat de Judá consejo militar, porque Josafat tenía más experiencia en la batalla que Joram. El rey de Judá aconsejó a Joram que atacaran a Moab desde el sur, pasando a través del seco desierto de los edomitas.
Los ejércitos combinados de Judá, Israel y Edom tuvieron que viajar una distancia considerable para atacar a Moab desde el sur. El versículo 9 menciona al rey de Edom, pero ya se nos había dicho en 1 de Reyes 22:47 que en ese tiempo no había rey en Edom. Así que “rey” aquí se debe referir al vicerregente asignado por el rey de Judá. La conciencia culpable de Joram lo convenció de que esta calamidad era el juicio de Dios. Su propio pecado lo hizo pensar que todo lo que sucedía en su contra era el juicio de Dios.
Tanto Joram como Josafat creían que había un elemento espiritual, divino, en su crisis actual. Joram creía que Dios debía ser evitado debido a la crisis, mientras que Josafat creía que Dios debía ser consultado debido a la crisis.
Que servía a Elías: Este es un título maravilloso para cualquier siervo de Dios. Eliseo era el humilde y práctico siervo de Elías. Este fue un servicio espiritual que lo preparó para su ministerio futuro. Esta fue una humildad alentadora de parte de estos tres reyes. Normalmente, los reyes demandaban que los otros fueran a verlos. Estos tres reyes estuvieron dispuestos a ir a ver al profeta.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse
