Pedro aquí enfatiza la idea de lo que debemos de saber a la luz de las profecías que están alrededor de la segunda venida del Señor. Las mentes más puras a veces necesitan ser sacudidas. Pedro sabia la importancia de recordar a sus lectores el mensaje Bíblico, recibido del antiguo testamento y contemporáneas a sus días en el mandamiento del Señor. El creía que las palabras de las Escrituras son importantes; las palabras mismas, y no meramente el significado detrás de las palabras. Al colocar a los mensajeros del Nuevo Pacto en el mismo nivel que los mensajeros del Viejo Pacto, Pedro entendió la autoridad del Nuevo Testamento aun mientras estaba siendo formado. Entendió que Jesús les dio a Sus apóstoles la autoridad inspirada para traer el mensaje a la comunidad del nuevo pacto, además les dio la autoridad de atar y desatar, tanto como los rabís autoritarios de esos tiempos. Significativamente, Pedro vio esta autoridad invertida en los apóstoles, no solamente en sí mismo. Pensaría que es extraño que una supuesta autoridad papal fuera acreditada a él.

Los cristianos no se deberían de sorprender de que existen aquellos que se burlan de la idea de que Jesús va a regresar. Pedro nos dijo que vendrán burladores. Cada vez que un blasfemador abre su boca para negar la verdad de la revelación, nos ayuda a confirmar nuestra convicción de la misma verdad la cual está negando. En un sentido, los últimos días comenzaron cuando Jesús ascendió al cielo. Desde ese tiempo, no hemos corrido hacia el precipicio de la consumación de todas las cosas; sino que hemos corrido a lo largo de la orilla – listos para partir en cualquier momento en la voluntad de Dios. Con el advenimiento de Jesús, el último capítulo de la historia humana ha sido abierto, a pesar de que aún no ha sido completado.

Cuando Pedro dice que ellos andan según sus propias concupiscencias: Estas palabras nos recuerdan de que los burladores no solamente tienen un problema intelectual con Dios y Su palabra. Sino que también tienen un problema claro de moral, queriendo rechazar el Señorío de Jesucristo sobre sus vidas. En el pensamiento de estos burladores, los cristianos han estado hablando de la venida de Jesucristo desde hace dos mil años y aún no ha regresado. Ellos basan su mensaje en la idea de que las cosas siempre han estado de la misma manera en las que están ahora, y que Dios nunca ha hecho ni hará nada nuevo en Su plan para la creación. Además, presumen sobre la misericordia y paciencia de Dios, insistiendo en que como ellos nunca han visto un juicio extendido de Dios, nunca habrá uno. Pero estos ignoran voluntariamente la creación de Dios y el juicio que Dios derramó sobre el planeta tierra en los días de Noé. Una creencia literal en la Creación, en Adán y Eva y en el diluvio de Noé es esencial para verdaderamente entender la obra de Dios en ese tiempo y ahora. El negar estas cosas quebranta cada uno de los cimientos de nuestra fe. Tristemente, hoy en día son muchos los cristianos que ignoran voluntariamente estas cosas, por lo tanto, se ponen a sí mismos en el lugar de los burladores. La Biblia claramente nos enseña que el agente activo en la creación era la palabra de Dios. Él habló y la creación vino a existencia. El punto de Pedro es que las cosas en este mundo no siempre habían estado de la manera que están ahora. El mundo era diferente cuando Dios lo había creado y después de eso volvió a cambiar después del diluvio. Por lo tanto, nadie debería de burlarse de la promesa de que Él lo cambiara de nuevo, esta vez no juzgándolo con agua, sino con fuego. La lección enseñada por medio del diluvio fue que este es un universo moral, que el pecado no permanecerá por siempre sin castigo; y el mismo Jesús fue quien hizo este diluvio para apuntar a esta moral.

Lo que a nosotros se nos hace que tarda para siempre no es más que un poco de tiempo para Dios, justamente, así como una hora puede parecer una eternidad para un niño, pero para un adulto solamente es un momento. Pedro citó esta idea del Salmo 90:4: Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche. Todo el tiempo es una nada ante El, porque, así como en la presencia y en la naturaleza de Dios todo es eternidad; por lo tanto, nada es largo, nada es corto, delante de Él; ningún lapso de tiempo deteriora Sus propósitos. Él está en todas partes del tiempo. Dios ve el tiempo con una perspectiva que nosotros carecemos; incluso el retraso de mil años puede parecerse bien a un día en comparación con la eternidad.

La verdad es que Dios si mantendrá Su promesa, y lo hará sin retraso según Su tiempo. Cualquier retraso percibido por nuestra perspectiva es dado por la paciencia de Dios, la cual le permite al hombre todo el tiempo posible para que se arrepienta. Hay un propósito compasivo en el tiempo de Dios. Pedro aquí nos revela una parte del corazón glorioso de Dios. La razón por la cual el regreso de Jesús no ha sido pronto es para que todos procedan al arrepentimiento, porque Dios no quiere que ninguno perezca. Él quisiera que todos fueran salvos, y Él mismo se ha preparado para otorgar la salvación a todos los perdidos.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.