Los ancianos deben ser honrados de acuerdo con los principios de las Escrituras. El enfoque se hace en los ancianos que gobiernan y en los ancianos que enseñan. No necesariamente todos los ancianos que gobiernan serán ancianos que enseñen. Si un anciano (como un pastor) sí gobierna bien y trabaja en predicar y enseñar (¡claramente hablando de trabajo duro!), ese es digno de doble honor. En este contexto, doble honor significa soporte económico. Pablo ya había dicho que las viudas son dignas de honra, hablando de soporte económico cuanto más los pastores. El principio de que los que sirven al pueblo de Dios deben ser remunerados (cuando existe la posibilidad, por supuesto) está respaldado por las Escrituras: Deuteronomio 25:4, y Lucas 10:7 (De manera significativa, Pablo cita a Lucas y lo llama Escritura).

Cómo tratar a un líder acusado de pecado. En estos versículos, Pablo encuentra el equilibrio entre creer y actuar con base en cada chisme que salga sobre un líder de la iglesia, e ignorar un pecado serio en la vida de un líder. Cualquier extremo está mal. Barclay dijo: Nada hace más daño que cuando algunas personas son tratadas como si no pudieran hacer nada mal, y otras como si no pudieran hacer nada bien. Cualquier acusación en contra de un líder no debe ser recibida automáticamente. La acusación debe ser cuidadosamente verificada por dos o tres testigos – no solamente por dos o tres más que hayan escuchado los chismes. Timoteo no podía permitir que circularan falsas acusaciones sobre los líderes de la iglesia. Ciertamente es un truco de Satanás el alejar a las personas de sus ministros poco a poco hasta que sus enseñanzas sean despreciadas. De esta forma no solo se hace mal a personas inocentes, cuya reputación es dañada inmerecidamente, sino que también la autoridad de la santa enseñanza de Dios que pierden valor.

No tenga prejuicios o muestre parcialidad la fuerte declaración del versículo 21 refleja la seriedad del trabajo de los líderes en la iglesia; ellos sirven a un Dios eterno y deben agradarle en todo lo que hacen. Estamos seguros al decir que los ángeles escogidos son idénticos a “los ángeles que guardaron su dignidad” (Judas 6), “que no pecaron” (2 Pedro 2:4). Él agrega a los ángeles a Cristo, no para que sean jueces, sino como futuros testigos de descuido, imprudencia, interés propio o mala fe. Ellos están presentes como espectadores, porque se les ha dado el encargo de cuidar de la iglesia. El Prejuicio y la parcialidad son pecados graves ante Dios. En el Nuevo Testamento, el énfasis es en la parcialidad de acuerdo a la clase (Santiago 2:1-9); pero también se incluye la parcialidad de acuerdo a la raza y al género (Gálatas 3:26-29) y son considerados como pecados.

No imponer las manos con ligereza a ninguno: Esto es usado en el sentido de la ordenación. Pablo advirtió a Timoteo que dejara que un hombre se probara a sí mismo antes de ser reconocido en el ministerio. No debe haber prisa; el tiempo debe preparar a un hombre y a su ministerio. Algunos piensan que la advertencia de No impongas con ligereza las manos a ninguno tiene que ver con recibir de nuevo a las personas arrepentidas a la comunión de la iglesia. Parece que, en algunos círculos de la iglesia primitiva, los que habían caído en pecados escandalosos, al regresar debían ser recibidos con imposición de manos y oración por los líderes de la iglesia. Si es así, Pablo está diciendo, No vayan tan rápido. Que demuestren su arrepentimiento primero. Sin embargo, hay peligro si alguien espera para entregarse por completo al servicio del Señor hasta que se les haya reconocido con un título o con la imposición de manos. Esto significa que ellos están más preocupados por la imagen (como se ve para los demás) que por la sustancia (lo que realmente podrían estar haciendo por el señor en este momento). Consérvate puro: Esto se conecta con una idea importante. Si Timoteo fue llamado a observar y evaluar la vida de otros, era importante que pusiera mucha más atención en su propia vida. Todos tenemos suficientes pecados propios; no necesitamos agregarnos más al participar en los pecados de otros. Hay muchas maneras en las que podemos hacer esto: Al ser de mal ejemplo frente a ellos, al aprobarlos o al ignorarlos o al unirnos a una iglesia que difunde enseñanzas peligrosas.

El verso 23 enfatiza algo cierto y es que el agua en el antiguo mundo a menudo era impura y Timoteo probablemente tenía problemas a causa de ella. Debido a que el proceso de fermentación eliminaría algunas de las cosas dañinas en el agua, sería mejor para él beber un poco de vino en vez de agua todo el tiempo. Timoteo era víctima de frecuentes enfermedades; sin embargo, Pablo no ordenó simplemente sanidad con autoridad de apóstol, ni tampoco le envió un pañuelo con poder de sanidad. Esto demuestra que Pablo no tenía milagrosos poderes de los cuales disponer cuando quisiera, sino solamente bajo las indicaciones del Espíritu Santo. Aparentemente, no había ninguna indicación en el caso de Timoteo.

Es fácil ver las luchas y los pecados que tienen algunos; empero en algunos otros, los pecados están ocultos. Todos tenemos aéreas en nuestra vida con las que Dios está tratando; y algunas veces esa área es bastante evidente para otros. Pero algunas veces no es evidente, algunas personas son consideradas como santas ¡solo porque son buenas para esconder su pecado! Las buenas obras siempre son reveladas eventualmente; pero algunos pecados son ocultados y serán evidentes solo en el juicio. Estas palabras tienen la intención de ser una advertencia para Timoteo en su nombramiento de líderes. Algunas veces lo que uno ve por fuera no es una imagen correcta, así que debemos tomar las cosas con calma, para que podamos esperar en Dios por discernimiento.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.