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Samuel fue uno de los hombres más consagrados de toda la biblia. Sin embargo, su acción aquí puede ser un pecado de su parte. Nunca tuvimos el patrón en el que los jueces fueran designados por el hombre, ni tampoco en el que el oficio de juez fuera pasado de padre a hijo. Samuel no hizo bien al designar a sus hijos por jueces sobre Israel. Probablemente Samuel no podía ver objetivamente a sus hijos. Pasó por alto pecados en ellos que sí veía en otros. Fue sabio de parte de los ancianos hacer ver esto. Ellos no tenían que aceptar líderes que evidentemente eran impíos y no eran aptos para liderar.
Aunque fue sabio que los ancianos de Israel rechazaran a los hijos de Samuel como líderes, estuvo mal que pidieran rey. En sí mismo, el deseo de tener un rey no era malo. Dios sabía que un día Israel tendría un rey. 400 años antes de esto, Dios dio instrucciones a Israel sobre su futuro rey. Había un rey en el plan de Dios para Israel. Sin embargo, la razón por la que Israel quería un rey no era correcta. “Como tienen todas las naciones” no es una razón en absoluto. A menudo nos metemos en problemas al querer ser como el mundo cuando más bien deberíamos ser transformados a la imagen de Cristo Jesús. Había diferencia entre un rey y un juez. Un juez era un líder levantado por Dios, usualmente para satisfacer una necesidad específica en un tiempo de crisis. Cuando la crisis terminaba, usualmente el juez regresaba a hacer lo que hacía antes.
Un rey no sólo mantenía su oficio como rey por todo el tiempo que viviera, también heredaba su trono a sus descendientes. Los jueces no formaban un “gobierno”. Satisfacían una necesidad específica en un momento de crisis. Los reyes establecían un gobierno permanente con una burocracia, que podía ser tanto una bendición como una maldición para cualquier pueblo. En Jueces 8, a Gedeón se le ofreció el trono sobre Israel. Él se negó diciendo, No seré señor sobre vosotros, ni mi hijo os señoreará: Jehová señoreará sobre vosotros. Este era el corazón de todos los jueces, y la razón por la que Israel estuvo 400 años en la tierra prometida sin un rey.
Sin duda, a Samuel le dolió el rechazo de sus hijos. Pero más que eso, Samuel veía el motivo impío detrás de la solicitud de los ancianos de tener un rey. Samuel oró a Dios y esto es lo que se debe hacer siempre que sintamos desagrado. Nunca debemos cargar con este tipo de problemas. Dios le dijo a Samuel que cumpliera la petición del pueblo. Esto no se debía a que su solicitud fuera buena o correcta, sino a que Dios le enseñaría a Israel a través de esto. A veces, cuando insistimos en tener algo malo, Dios nos permitirá tenerlo y luego nos enseñará a través de ello. Dios sabía que Israel tendría un rey, pero Él quería darles el rey en Su tiempo. Pero como Israel pedía un rey debido a razones malas y carnales, Dios les dará un rey malo y carnal. Israel obtendría lo que quería, y resultarían lastimados por ello. Ahora, Israel rechaza el plan de Dios y declara que no quieren que Jehová Dios reine sobre ellos. En las palabras no te han desechado a ti, percibimos que Dios consuela a Samuel. Es como si Dios dijera, “Samuel, no lo tomes personal. No te están rechazando a ti, sino a mí”.
Cuando los ancianos de Israel pidieron un rey, ellos pensaron que mejores políticas o un mejor gobierno podrían satisfacer sus necesidades. Pero si tan sólo hubieran sido fieles a su rey en el cielo, no necesitarían un rey en la tierra. Hay un sentido en el que su rechazo de Dios como rey resulta profético. Cuando Jesús fue presentado delante de Pilato la multitud judía declaró, No tenemos más rey que César. Jesús fue un rey rechazado.
Israel no cambiará de opinión, así que el objetivo de Samuel simplemente es advertirles. Si Israel elegía este rumbo, Dios quería que tomaran una decisión informada. Así que Jehová le dijo a Samuel que les mostrara cómo les tratará el rey que reinará sobre ellos. La información crea responsabilidad. Al decirle esto a Israel, Samuel no sólo les ayuda a tomar una decisión informada; aumentó su responsabilidad de tomar la decisión correcta. Ellos no podrían decir, “No sabíamos.”
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
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