Pablo está hablando a los cristianos de Corinto acerca de su “derecho” basado en “conocimiento” para comer carne sacrificada a los ídolos en un restaurante del templo. Ahora les pedirá dejar de lado su “derecho” tal y como él ha dejado de lado sus propios derechos como apóstol. Pero Pablo también usará la ocasión para defender su posición apostólica ante los cristianos corintios que dudan. ¿No soy apóstol? Tan obvia verdad difícilmente debería necesitar una confirmación. La evidencia del verdadero estatus de Pablo como apóstol es mostrado en las siguientes afirmaciones: ¿No soy libre? Pablo no estaba “bajo autoridad” de nadie, sino de Jesucristo, mientras que otros cristianos estaban bajo autoridad apostólica. ¿No he visto a Jesús el Señor nuestro? Pablo insiste que él no solo vio una visión de Jesús, sino una autentica aparición de Jesús post-resurrección.  La prueba está en el pastel. La obra de Dios entre los cristianos corintios era evidencia suficiente de las credenciales apostólicas de Pablo. En efecto, ellos eran el sello de su apostolado en el Señor. Algunos hoy en día, por causa de visiones o experiencias ellos afirman haber tenido, aseguran ser apóstoles al nivel de Pablo. Pero ver a Jesús resucitado no es el único requisito para ser un verdadero apóstol; Pablo fue específicamente comisionado como un apóstol cuando Jesús se le apareció en el camino a Damasco. A pesar de que algunos de los cristianos corintios dudaron de la posición de Pablo como apóstol, ellos no debieron. Los cristianos de Corinto tuvieron más razones que la mayoría para saber que Pablo era un apóstol genuino, porque ellos habían visto su obra muy de cerca.

Pablo ahora afirmará sus derechos como apóstol, como si él fuera un abogado peleando un caso. Las palabras defensa (apología) y acusan (anakrino) ambas son términos legales, tomados de la corte romana. Pablo siente que está en juicio – o que ¡él ha sido ya condenado por los cristianos corintios! Él, al igual que todos los apóstoles, tenía el derecho de comer y beber. No es que los cristianos de Corinto cuestionaron el derecho de Pablo de comer, pero Pablo quiere decir que él tiene el derecho de comer y beber a expensas de las iglesias que él sirvió, tenía también el derecho de tomar a una esposa. Pero Pablo está aclarando que él tenía el derecho de esperar apoyo no solo para él mismo, pero para su familia también. Aparentemente, la mayoría de los otros apóstoles estaban casados, y sus esposas viajaron con ellos mientras hacían el ministerio. Esto es especialmente interesante en relación con (Cefas), quien obviamente estaba casado – aunque es considerado por la iglesia católica romana como el primer papa, ¡en contradicción con el principio de celibato obligatorio! La mayoría de los otros apóstoles recibieron apoyo de las iglesias a la que ministraron. Pablo y Bernabé eran los únicos en este asunto, que escogieron trabajar y ayudarse ellos mismos, así nadie podría acusarlos de predicar por motivos de dinero. Podríamos pensar que esto haría a Pablo y Bernabé más respetables a los ojos de los cristianos corintios. Pero curiosamente, los hizo menos respetados. Fue casi como si los corintios dijeran, “si Pablo y Bernabé fueran verdaderos apóstoles, nosotros los mantendríamos, pero ya que no es así, suponemos que no son verdaderos apóstoles.”

En un ejército, los soldados son apoyados; el granjero es alimentado por el campo que trabaja; el pastor es sostenido por las ovejas que cuida. Por tanto, no debería parecer extraño a los cristianos corintios que Pablo tenga el derecho de ser mantenido por la gente que él ministra. El derecho de Pablo también está escrito en la ley mosaica; él no solo está usando ilustraciones humanas. En Deuteronomio 25:4, Dios mandó: No pondrás bozal al buey que trilla. Esta ley simplemente mandó el trato humano a un animal de trabajo. En aquellos días, el grano se separaba de la cáscara haciendo caminar a un buey sobre él varias veces (usualmente en círculos). Sería cruel forzar al buey a caminar en todo el grano, y ponerle bozal para que no pudiera comer de él. El principio de Deuteronomio es mucho más importante que proveer las necesidades de los bueyes. Dios está estableciendo el principio de que un ministro tiene el derecho de ser mantenido por la gente que está ministrando. Sería cruel matar de hambre a quienes están proporcionando y preparando tu comida. Hacerlo les quitaría toda su esperanza. Les hace sentirse maltratados y despreciados. Pablo aquí pone en claro que es correcto por el trabajo espiritual de los ministros de Dios sea saldado con apoyo material de la gente que ministran.

El problema con los cristianos corintios es que se rehusaban a apoyar a Pablo, y ¡pensaban menos de él porque no lo recibía! Casi con la misma fuerza que Pablo afirma su derecho de ser apoyado por la gente que él ministra, él afirma también su derecho de no usar ese derecho – si usándolo puede obstaculizar el evangelio de Cristo. Aquí vemos el verdadero corazón de Pablo: pagado o sin pagar, eso no le importaba. Lo que importaba era la obra del Evangelio. ¿Era más efectivo para el Evangelio si Pablo recibía apoyo? Entonces él lo recibiría. ¿Era más efectivo para el Evangelio si Pablo tuviera que trabajar para mantenerse? Entonces, él haría eso. Lo que importaba era que el Evangelio no fuera obstaculizado en ninguna forma. Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio: Esta afirmación de resumen es conclusiva. Algunos pueden decir, “si, los apóstoles tenían el derecho de que se les pague, pero ahora ninguno tiene ese derecho.” Pero este mandamiento del Señor dice que cualquiera que predica el evangelio tiene el derecho de ser sustentado por aquellos a quienes les predica. ¿Deberían los ministros modernos hacer valer o renunciar a su derecho de ser sustentados? ¡El que sea servirá mejor al evangelio y la iglesia! Pero si un ministro toma dinero como apoyo, debería trabajar duro para ganar ese dinero.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.