Pablo dice a los corintios, “Mírense ustedes mismos. No son una gran oferta.” No había muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles entre los cristianos en Corinto. Viendo de nuevo a los corintios, Pablo puede decir “ustedes no son sabios de acuerdo con el mundo, no son poderosos, ni son nobles – sino que ustedes están entre lo necio del mundo.”

Sin duda, muchos cristianos corintios estaban comenzando a pensar muy alto de sí mismos por la obra de Dios en ellos. Pablo no les permitirá eso. Ellos no han sido elegidos porque ellos son grandes, sino porque Dios es grande. Avergonzar a los sabios: Esto explica parte del placer de Dios descrito en 1 Corintios 1:21. Dios ama reprender la idolatría de sabiduría humana, y Él con frecuencia lo hace escogiendo y usando lo necio del mundo. Dios no está diciendo que es mejor ser necio o no educado. En vez de eso, Él está diciendo que la sabiduría del mundo y educación no nos trae salvación en Jesucristo. Al poner al fuerte, sabio y grande en vergüenza, Dios no exalta al débil, sin educación y sin valor, sino que los lleva a todos abajo a un nivel en común. Dios ha llamado primero al débil e ignorante, pero no exclusivamente; los pastores primero, después los sabios; pescadores primero, después los educados (como Pablo, quien era un hombre educado).

Los cristianos antiguos eran en su mayoría esclavos y hombres de bajo puesto; toda la historia de la expansión de la iglesia es en realidad una victoria progresiva del ignorante sobre el erudito, el bajo sobre el alto, hasta que el emperador mismo puso su corona delante de la cruz de Cristo. El resultado final es claro: a fin de que nadie se jacte en su presencia. Nadie se pondrá de pie delante de Dios y dirá, “Ya te descubrí” o “Lo hiciste tal y como pensé que deberías.” Los caminos de Dios son más grandes y más altos, y nada de la carne se gloriará en Su presencia.

Jesús nos muestra perfectamente, en Su vida y enseñanza, sabiduría de Dios. Esta sabiduría está a menudo en contradicción con las expectativas del hombre. Verdadera sabiduría no tiene que ver con “hacerse inteligente”; La sabiduría de Dios es recibida en y a través de la persona de Jesús. Él no solo es sabiduría por nosotros; Él también es justificación, santificación y redención. En Su obra, Él comunica tres cosas a aquellos que están en Cristo Jesús. Justificación significa que somos legalmente declarados no solamente “no culpables,” sino tenemos una justicia positiva. Eso significa que las obras justas y carácter de Jesús nos son contados. No nos hacernos justos por enfocarnos en nosotros mismos, ¡porque Jesús ha sido hecho por nosotros. . . justificación!

Santificación habla de nuestro comportamiento, y como los creyentes deben separarse del mundo y en Dios. Nosotros no crecemos en santificación por enfocarnos en nosotros mismos, sino en Jesús, ¡porque Jesús ha sido hecho por nosotros. . . santificación!

Redención es una palabra del intercambio de esclavos. La idea es que hemos sido comprados para libertad permanente. Nosotros no podemos encontrar libertad a través de enfocarnos en nosotros mismos, ¡porque Jesús ha sido hecho por nosotros. . . redención!

Pablo usa esta referencia a Jeremías 9:23-24 para mostrar que Dios hizo todo de esta manera para que Dios reciba la gloria. El camino para la gloria de Dios es Cristo crucificado; la evidencia de la gloria de Dios es Su elección de lo vil.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.