[fusion_builder_container hundred_percent=”no” equal_height_columns=”no” menu_anchor=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” background_image=”” background_position=”center center” background_repeat=”no-repeat” fade=”no” background_parallax=”none” parallax_speed=”0.3″ video_mp4=”” video_webm=”” video_ogv=”” video_url=”” video_aspect_ratio=”16:9″ video_loop=”yes” video_mute=”yes” overlay_color=”” video_preview_image=”” border_color=”” border_style=”solid” padding_top=”” padding_bottom=”” padding_left=”” padding_right=”” type=”legacy”][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ layout=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_color=”” border_style=”solid” border_position=”all” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding_top=”” padding_right=”” padding_bottom=”” padding_left=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” center_content=”no” last=”true” min_height=”” hover_type=”none” link=”” border_sizes_top=”” border_sizes_bottom=”” border_sizes_left=”” border_sizes_right=”” type=”1_1″ first=”true”][fusion_audio src=”https://house.life.cr/wp-content/uploads/2021/05/Mi-tiempo-con-Dios-1-de-mayo.mp3″ loop=”off” autoplay=”off” preload=”none” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” controls_color_scheme=”” progress_color=”” max_width=”” border_size=”” border_color=”” border_radius_top_left=”” border_radius_top_right=”” border_radius_bottom_right=”” border_radius_bottom_left=”” box_shadow=”no” box_shadow_vertical=”” box_shadow_horizontal=”” box_shadow_blur=”0″ box_shadow_spread=”0″ box_shadow_color=”” animation_type=”” animation_direction=”left” animation_speed=”0.3″ animation_offset=”” /][fusion_text]

Dios instituye la pascua. La liberación venidera sobre Egipto era un hecho tan significativo que Dios le dijo a los hijos de Israel que rehicieran su calendario. El nuevo año ahora empezaría con el mes de su redención sobre Egipto. Era una forma dramática de decir que todo debía de cambiar. Dios es el Dios de nuevos inicios en la historia de los fracasos. La última declaración la encontramos en Apocalipsis en las palabras: Observen, he aquí hago todas las cosas nuevas. Los anales de una nación comienzan desde su evangelización. La crónica de una persona empieza desde el día que se inclinaron a los pies de Jesús, dijo Spurgeon.

Esta es la primera vez en el Pentateuco de lo que sería un término técnico, el cual describía a Israel en un sentido religioso … y el cual se usa el término de ekklesia, ‘iglesia’ en el Nuevo Testamento. En el día diez de este mes, cada familia – o casa – debía de tomar un cordero, y el cordero debía de vivir con la familia por los cuatro días hasta la Pascua. De esta manera, el cordero se volvía parte de la familia. Para el tiempo en que era sacrificado, en el día catorce, el cordero sería querido y lamentado. Dios requería el sacrificio de algo precioso. Los rabinos luego determinaron que al menos debía de haber diez personas por cada cordero de Pascua, pero no más de veinte. La Pascua era un festival doméstico y familiar, y así se muestra su origen. Aquí no se tiene ningún templo, no hay tienda de reunión, no hay altar ni sacerdote; pero una representación, o más bien, una sustitución, se implicada claramente. El cordero también debía ser sin defecto. Este sacrificio hacia Jehová debía ser tan perfecto como lo podía ser el cordero. La palabra hebrea para cordero puede referirse ya sea a una oveja joven o a una cabra joven. Los hebreos, igual que los chinos, no hacían una gran diferencia entre las ovejas y las cabras. Probablemente debido a que el separar las ovejas de las cabras es una distinción proverbial del discernimiento de Dios en el tiempo del Nuevo Testamento. Cristo vino en la tarde del mundo; en la última hora; cuando todo estaba inmerso en tinieblas; en el atardecer de nuestro pecado y muerte.
Dios les da las instrucciones para comer la Pascua.

Antes de que el cordero de la Pascua se pudiera comer, su sangre debía de ser aplicada en la entrada de la casa, por encima y a cada lado la sangre era aplicada. La única parte de este sacrificio que se le daba a Dios era la sangre; el resto era comido por cada familia o era desechado (lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego). Mientras la sangre era aplicada en el dintel y en los postes de la puerta, esta sangre escurría, formando la figura de la cruz en la entrada. Mostraba que el sacrificio del cordero de la Pascua debía de ser recordado durante la vida cotidiana. Lo podrías ver cada vez que entraras o salieras de la casa. Luego, el cordero se podía comer – pero solamente si había sido asado al fuego, para lo cual el cordero debía entrar en contacto con el fuego, y se acompañaba el alimento con hierbas amargas. El cordero de pascua no era inmolado solamente para mirarlo, éste se comía; y nuestro Señor Jesucristo no fue inmolado solamente para escuchar, hablar y pensar en él, sino para que nos alimentemos de él. El cordero de Pascua debía ser comido completamente; una familia debía de consumir totalmente el sacrificio. La idea de comerlo todo implica que uno debe de tomar todo, y no debe guardar algo del rescate para después. Era por ese momento, justo ahora, que uno debía de recibirlo todo sin pensar que uno podía tener un bocado ahorita y venir por otro bocado cuando uno quisiera. Debemos tomar todo de Jesús, no solamente las partes que nos complacen.

El cordero de Pascua debía ser comido en fe, confiando que la liberación prometida de Israel estaba presente, y de que ellos podrían caminar en esa libertad inmediatamente. El mantener la Pascua era esencialmente por fe: Por la fe celebró [Moisés] la pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos. (Hebreos 11:28) La Pascua era de Jehová en el sentido de que Él la proveyó: Como un rescate, para liberar a Israel de la plaga de los primogénitos. Como una institución, para que a través de cada generación se recordara el rescate y la liberación de Israel por parte de Dios. Como un drama poderoso, actuando el sacrificio perfecto y el rescate que Jesús iba a proveer.

Por inspiración del Espíritu Santo, Pablo lo dejo perfectamente en claro: porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros (1 Corintios 5:7). Juan el Bautista nos dio un panorama similar cuando él dijo de Jesús, He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo(Juan 1:29) Al parecer Jesús si fue crucificado durante la Pascua (Juan 19:14). Vemos a Jesús en la Pascua. Jesús vivió y se unió a la familia humana antes de que Él fuera sacrificado por ellos. El sacrificio de Jesús debe ser apropiado para cada casa, no solamente en un fundamento nacional o comunitario. Jesús, el cordero de Pascua, no tuvo mancha – es perfecto, no estaba manchado por ningún pecado, ya sea moral o imperfección espiritual. Fue solamente la sangre de Jesús, Su vida derramada, la que expió por el pecado. En Su muerte, Jesús fue tocado con fuego, el fuego del juicio e ira de Dios. Jesús recibió la copa amarga del juicio de Dios. La obra de Jesús debe ser recibida en su totalidad, con nada para dejar de reserva. La obra de la Pascua de Jesús por Su pueblo es el amanecer y el preludio de su libertad.

Para que Israel fuera librado del juicio sobre los primogénitos, ellos debían de aplicar la sangre de la manera que Dios les había dicho que lo hiciera. La sangre del cordero era esencial para lo que Dios requería. Si la casa de un Israelita no creía en el poder de la sangre del cordero, ellos podían sacrificar al cordero y comerlo, pero ellos aún serían visitados por el juicio. Si una casa egipcia creía en el poder de la sangre del cordero, y hacían un sacrificio apropiado de Pascua, ellos serían librados del juicio. Adicionalmente, un acuerdo intelectual con lo que Dios dijo acerca de la sangre no era suficiente; ellos debían de hacer lo que Dios dijo que debía de hacerse con la sangre. Dios tuvo a Israel como Su primogénito, Su pueblo escogido. Si Egipto se rehusaba a liberar al primogénito de Dios, entonces Dios requeriría del primogénito de Egipto como una pena de juicio.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.

[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]