[fusion_builder_container type=”flex” hundred_percent=”no” equal_height_columns=”no” menu_anchor=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” background_image=”” background_position=”center center” background_repeat=”no-repeat” fade=”no” background_parallax=”none” parallax_speed=”0.3″ video_mp4=”” video_webm=”” video_ogv=”” video_url=”” video_aspect_ratio=”16:9″ video_loop=”yes” video_mute=”yes” overlay_color=”” video_preview_image=”” border_color=”” border_style=”solid” padding_top=”” padding_bottom=”” padding_left=”” padding_right=””][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ layout=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_color=”” border_style=”solid” border_position=”all” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding_top=”” padding_right=”” padding_bottom=”” padding_left=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” center_content=”no” last=”true” min_height=”” hover_type=”none” link=”” border_sizes_top=”” border_sizes_bottom=”” border_sizes_left=”” border_sizes_right=”” first=”true”][fusion_audio src=”https://house.life.cr/wp-content/uploads/2023/02/Mi-tiempo-con-Dios-8-de-febrero.mp3″ loop=”off” autoplay=”off” preload=”none” margin_top=”” margin_right=”” margin_bottom=”” margin_left=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” hue=”” saturation=”” lightness=”” alpha=”” controls_color_scheme=”” progress_color=”” max_width=”” border_size=”” border_color=”” border_radius_top_left=”” border_radius_top_right=”” border_radius_bottom_right=”” border_radius_bottom_left=”” box_shadow=”no” box_shadow_vertical=”” box_shadow_horizontal=”” box_shadow_blur=”0″ box_shadow_spread=”0″ box_shadow_color=”” animation_type=”” animation_direction=”left” animation_color=”” animation_speed=”0.3″ animation_delay=”0″ animation_offset=”” /][fusion_text]

Saúl no tenía ninguna relación con Jehová, así que Dios le habló a Saúl a través de las asnas perdidas. Pero Samuel conocía y amaba a Jehová, así que Dios habló al oído de Samuel. Literalmente, había descubierto su oído. La misma frase es usada en Rut 4:4. Esta frase es tomada de cuándo se hace a un lado el tocado de la cabeza para susurrar al oído, por lo tanto, significa que Jehová le había hablado a Samuel en secreto. No significa que Samuel escuchó una voz audible de parte de Dios.

Dios le dio al profeta Samuel guía específica sobre eventos futuros. Samuel recibió esta guía sabiamente y buscó el cumplimiento de las palabras para confirmar la elección de un rey por parte de Dios. Pero Samuel sabiamente también se negó a manipular las circunstancias para “hacer” que se cumpliera lo que Dios dijo. Samuel sentía que, si esta era palabra de Dios, Él era capaz de cumplirla. A pesar de que Israel rechazó a Jehová como su rey, Dios aún estaba en control. No dejó su trono sólo porque Israel se lo pidió. Ciertamente les daría un rey, pero enviaría un rey imperfecto a un Israel imperfecto.

A pesar de que hubo muchos problemas en el reinado de Saúl, nadie debería pensar que fue un desastre total. Saúl llevó a Israel a muchas victorias militares y a una mayor independencia de los filisteos. El día después de que Dios le dijo a Samuel acerca de la venida del nuevo rey, Dios identificó específicamente al hombre para Samuel. El hablar de Dios un día, será confirmado por su hablar otro día.

Saúl debió haberse sorprendido. El buscaba a un profeta célebre, y el primer hombre al que le preguntó por el profeta era el profeta. Entonces, el varón de Dios invita a Saúl a comer. Finalmente, escuchó las palabras que muchos temen escuchar de un profeta: por la mañana te despacharé, y te descubriré todo lo que está en tu corazón. Samuel le probó a Saúl que él era un verdadero profeta de Dios. Le mostró a Saúl que sabía cosas que probablemente no podría haber sabido a menos que le fuera revelado de manera sobrenatural. Samuel insinuó el destino de Saúl. Todo Israel deseaba un rey, y Saúl se convertiría en la respuesta a ese deseo.

¿Por qué, pues, me has dicho cosa semejante? fue una respuesta genuinamente humilde de Saúl, incluso si no fue completamente honesta. Saúl no podía entender por qué el profeta había dicho que Dios lo quería a él como rey. La afirmación de Saúl mi familia ¿no es la más pequeña de todas las familias de la tribu de Benjamín? es más un ejemplo de su modestia que de su veracidad. El padre de Saúl y su familia eran prominentes. El discurso de Saúl fue demasiado modesto; ahora era encantadoramente humilde; pero ¿quién puede soportar la elevación y la prosperidad?

En esa cultura, la distribución de los asientos durante la comida tenía un protocolo especial. El lugar de honor siempre estaba en un lugar particular a un lado del anfitrión. Era un gran honor estar sentado en este lugar a un lado del profeta Samuel. Para esta ocasión también le fue dada a Saúl una porción especial. En esa cultura, cada comida tenía una porción especial para ser entregada a la persona que el anfitrión quería honrar. Saúl fue especialmente honrado en esta comida. Podemos especular que Samuel estaba interesado en ver cómo reaccionaba Saúl al ser honrado. Esto a menudo muestra qué tipo de personas somos en realidad. Si recibimos el honor con humildad, sin considerarlo demasiado o sin enorgullecernos de ello, dice algo bueno de nosotros. Si mostramos una falsa humildad o un corazón orgulloso en la forma en que recibimos honor, eso muestra algo malo en nuestro carácter. Sin duda, Samuel le contó a Saúl todo sobre el deseo de Israel de tener un rey y cómo él tenía que ser un buen rey para Israel.

Podemos imaginarnos a Samuel diciendo “Mira, Saúl, tienes muchas cosas a tu favor. Tienes la imagen, eres un hombre humilde y tendrás el apoyo de la gente. Pero si no entregas tu corazón a servir a Dios y te sometes a Él como tu rey, nunca serás un rey apto para Israel”.

La reina Victoria reinó en Gran Bretaña durante 64 años. Cuando tenía 11 años, su institutriz le mostró una lista de los reyes y reinas de Inglaterra con su nombre agregado al final. Cuando comprendió lo que significaba, rompió a llorar. Luego se controló y dijo solemnemente: “Seré buena”. Aquí, Samuel le dio a Saúl la oportunidad de decir con su corazón: “Seré bueno”. Al final de nuestro texto Samuel introdujo dramáticamente la unción oficial como rey que le dará a Saúl.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.o

[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]