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Este pasaje está más centrado en el mismo Elí que en sus hijos. Ya era viejo, y no estaba en condiciones de tomar el tipo de liderazgo que Israel necesitaba de él como sumo sacerdote. Elí oía de todo lo que sus hijos hacían, pero solo los reprendía. Los hijos de Elí estaban cometiendo inmoralidad sexual con las mujeres que venían a adorar al tabernáculo.  Es posible que las mujeres fueran de alguna forma trabajadoras de la casa de Dios. Éxodo 38:8 hace referencia a las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión. Elí prácticamente hizo la peor cosa que un padre puede hacer al tratar de corregir a sus hijos: sólo hablar. Lo único que hizo fue quejarse de que lo que estaban haciendo estaba mal, pero nunca tomó las acciones necesarias para corregir el problema. Los padres estarían mejor si gritaran menos, sermonearan menos y tomaran acciones sensatas con más frecuencia, dejando que los niños vean las consecuencias de su desobediencia.

Los hijos de Elí con su conducta corrupta, hicieron que la gente odiara adorar a Dios con sus ofrendas en el tabernáculo, y llevaron a las mujeres adoradoras a la inmoralidad sexual. Eli pregunto:  Si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él?: Afortunadamente, 1 de Juan 2:1 contesta la pregunta de Elí: y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. La sorprendente declaración de que Dios ya había resuelto matarlos, puede parecer injusta para algunos. Podemos imaginar a los hijos de Elí queriendo arrepentirse y escuchar a su padre, pero que Dios se los impedía. Este no es para nada el caso. Dios juzgó a los hijos de Elí de esta manera: les dio exactamente lo que querían. No querían arrepentirse y Dios no obró arrepentimiento en sus corazones.

¡Qué contraste el de Samuel con la maldad de los hijos de Elí! Esto muestra que, aunque Elí estaba lejos de ser un padre perfecto, no era un mal padre crónico, porque básicamente fue el padre de Samuel y este creció hasta convertirse en un hombre piadoso. No sabemos quién era el hombre; llamado este varón de Dios es uno de los maravillosos personajes anónimos de la biblia. Pero en realidad no importa quién es; Dios lo levantó para hablarles a Elí y a toda su familia en este tiempo importante.  El padre al que se refiere es Aarón, quién fue el primer sumo sacerdote. Dado que el sumo sacerdocio era un oficio hereditario, Elí era descendiente de Aarón, a quien Dios se había revelado. El trabajo del sumo sacerdote era ministrar delante de Jehová. Antes de servir al pueblo, él era un siervo de Dios. No era primero el sacerdote del pueblo, era primero el sacerdote de Dios. El sacerdote tría sacrificios para expiación y adoración. Quemar incienso era una imagen de oración, porque el humo y el olor del incienso asciende hasta los cielos. El sacerdote debía guiar a la nación en oración y orar por la nación. El sacerdote era vestido con prendas específicas, para honra y hermosura. Él debía representar la majestuosidad, dignidad, gloria y belleza de Dios al pueblo.  El sacerdote también era encargado con la responsabilidad de recibir las ofrendas del pueblo de Dios y hacer buen uso de ellas.  Hubiera sido fácil para Elí decir, “¡yo no lo estoy haciendo! ¡fueron mis hijos!” Pero Elí tenía doble responsabilidad por sus hijos, como padre (aunque esto disminuía porque los hijos eran adultos), y como sumo sacerdote. Sus hijos “trabajaban” para él como sacerdotes, y Eli era un mal “jefe”.

Dios prometió que la línea sacerdotal no se quedaría con Elí y sus descendientes, sino que pasaría a otra línea de descendientes de Aarón. Esto se cumplió muchos años después, en la época de Salomón. Abiatar (de la familia de Elí) fue depuesto como sumo sacerdote y fue reemplazado por Sadoc (que venía de otra familia). Esta fue una promesa hecha a Aarón en pasajes como Éxodo 29:9. Dios no quitó el sacerdocio del linaje de Aarón, pero sí lo quitó del linaje de Elí. Dios quería enfatizar que no bendeciría a los descendientes de Elí con una vida larga.

Como el cumplimiento de la promesa sería muchos años después (en los días de Salomón), Dios le dio a Elí una señal inmediata para probar su veracidad. Ambos hijos de Elí morirían en un día, Elí verá esto y sabrá que el juicio de Dios ha venido contra su casa. ¿Quién es el sacerdote fiel que aquí se predice? Él gran sacerdote que actuó conforme a lo que había en el corazón de Dios. Fue un sacerdote bendecido, porque Dios dijo yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todos los días. Esta promesa se cumplió parcialmente en Samuel, porque sirvió como un sacerdote consagrado, reemplazando eficazmente a los malvados hijos de Elí. También en Sadoc, en los días de Salomón, porque reemplazó a la línea de la familia de Elí en el sacerdocio. La promesa fue finalmente cumplida en Jesucristo, porque Él es un sacerdote para siempre según la orden de Melquisedec.

Dios da un juicio apropiado, ya que el pecado de los hijos de Elí fue la codicia y robar al pueblo de Dios. En lugar de recibir las porciones sacerdotales que les pertenecían por derecho, la familia de Elí un día sería reducida a mendigar.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.

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