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Pablo ya casi terminaba su carta y aquí escribe como un pastor que tiene algo que comunicar. Pero debemos de esperar algún tipo de transición en la carta con la frase “por lo demás”. Las palabras escritas en esta frase, se pueden traducir, “finalmente”. Pablo compartió con los Filipenses el principio de tener la habilidad de regocijarse en el Señor siempre, en las circunstancias o situaciones, porque todo trabaja para bien. Esta frase podría ser el equivalente cristiano a la exclamación del Antiguo Testamento de Aleluya.

Pablo le aseguró a los Filipenses que a él no le importaba el recordarles de las mismas cosas debido que era para su seguridad. A él no le importaba recordarles debido a que él tenía una preocupación apasionante sobre ciertos peligros, y él hablaría fuertemente en contra de esos peligros. Este arranque es singular, ya que la intensidad no es como el resto de la carta. Aquello es calmado, gozoso, claro, pero esto es tempestuoso y apasionado, llena de palabras brillantes y ásperas.

Guardaos de los perros es una referencia severa para los legalistas problemáticos los cuales intentaban engañar a los Filipenses. “Perros” es exactamente el término que los despreciables judíos utilizarían en contra de los Gentiles. Pablo dijo mucho al usar esta palabra en contra de estos judíos influenciados por el legalismo. Pablo admitiría que ellos tenían una preocupación por las obras, pero ellos eran malos obreros. Luego hace otra referencia fuerte hacia la insistencia de aquellos judíos legalistas los cuales requerían que los gentiles hicieran la circuncisión para convertirse en cristianos. Todo esto era hecho con la idea de que alguien debe ser un judío primero antes de que pudieran ser cristianos. Ellos no negaban que Jesús era el Mesías, o de que Su Evangelio era poder de Dios para salvación, pero ellos insistían que los gentiles creyentes sólo podrían llegar a la plenitud de los privilegios del Evangelio a través de la Ley de Moisés. Sin embargo, Pablo no miraba su insistencia en la circuncisión como algo bello o noble; él la tenía como un horrible ejemplo de mutilación. Yo no lo llamaré circuncisión, ellos no han sido circuncidados, ellos solamente han sido acuchillados y mutilados, ha sido una mutilación carnal.

Estos judíos legalistas se consideraban a ellos mismos como los que verdaderamente estaban circuncidados y bien delante de Dios. Pero Pablo declaró que él y sus seguidores son los que están en verdadera circuncisión. La verdadera circuncisión son los que en espíritu servimos a Dios, lo que es opuesto a la adoración en la carne, la cual es externa, enfatizada por estos legalistas. La tercera característica de una verdadera circuncisión es que ellos no confían en su propia habilidad de ser justos delante de Dios a través de obras externas (la carne), porque su única confianza está en Jesús. Pablo sabía que él estaba más calificado para ser justificado por guardar la ley más que cualquiera de los oponentes legalistas presentes. Él enumera cuatro cosas que eran parte de su posesión debido a su nacimiento, y todas son razones por la cual él puede tener confianza en la carne. Además, era hebreo de hebreos. Esto le contrasta a él con los judíos los cuales adoptaban la cultura griega mientras esta se esparcía a través del Mediterráneo. En ese tiempo, muchos judíos se avergonzaron de su judaísmo e intentaron vivir y actuar lo más que pudieron como los griegos, algunas veces hasta el punto que hacían que su circuncisión fuera restaurada de manera cosmética o la escondían para que ellos pudieran disfrutar de los baños públicos Romanos sin ser percibidos como judíos. En contraste, Pablo fue criado por sus padres como hebreo de hebreos.

Luego Pablo enumeró tres cosas que eran parte de su elección y convicción personal, y todas estas son razones por las cuales él puede tener confianza en la carne, en cuanto a la ley, fariseo. Pablo era de una secta élite (los Fariseos), quienes se hacían notar por su devoción escrupulosa de la ley de Dios. “No había muchos Fariseos, nunca más de seis mil, pero ellos eran los atletas espirituales del judaísmo. Su propio nombre significa Los Separados.  Pablo no era solamente un oponente intelectual de las herejías percibidas en contra del judaísmo; él también era un contendiente activo en contra de ellas; aún en su ceguera hacia Dios. Pablo alcanzó el estándar de justicia el cual era aceptado entre los hombres de su día – aunque este estándar estuviera corto ante el estándar santo de Dios. En resumen, si alguien pudiera reclamar de agradar a Dios al guardar la ley y por obras de la carne, este sería Pablo. Él estaba mucho más calificado que sus oponentes legalistas y los que hacían tal reclamación.

Cualquiera de los maestros corruptos de los cuales Pablo advirtió estarían orgullosos de proclamar el pedigree de Pablo. Pero Pablo lo puso en claro: todas estas cosas las he estimado cómo pérdida por amor a Cristo. Estas fueron estimadas como pérdida no porque le hicieran daño a Pablo, pero debido a que estas cosas eran maneras en las cuales Pablo buscaba agradar a Dios en las energías de la carne. Antes de que Pablo se convirtiera en cristiano, él pensaba que todas estas cosas le daban éxito en el esfuerzo de agradar a Dios por obras. Pablo pone una relación personal con Cristo Jesús en el mero centro de la vida cristiana. Él gozosamente aceptó la pérdida de todas las demás cosas por la grandeza de su relación personal. Esta estimación de pérdida no era solamente un ejercicio espiritual interno. Pablo en verdad había perdido todo por amor para ganar a Cristo. Pablo utilizó un lenguaje muy fuerte. Pablo, literalmente, los consideraba como excremento – cómo estiércol; no solamente como inservible, pero como ofensivo. Debido a que Pablo estaba en él, él podría renunciar a su propia justicia y vivir por la justicia que es de Dios por la fe. El fundamento de su vida espiritual estaba en lo que Jesús había hecho por él y no en lo que él había hecho o estaba haciendo, o lo que haría por Jesús en el futuro. Él rechaza su propia justicia con la impaciencia con la cual otros hombres rechazan sus pecados, y él tiene en alta estima la justicia la cual Cristo ha traído para nosotros, la cual se vuelve nuestra por fe.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.

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