Cuando iban a preparar la pascua Jesús les dio una señal. Esta era una señal inusual. Las mujeres usualmente llevaban los líquidos en cántaros, y los hombres normalmente llevaban líquidos en contenedores de pieles de animales. Por lo tanto, un hombre que lleva un cántaro era una señal distintiva para los discípulos. Aquí la escena implica discreción, y Jesús tenía una buena razón para hacer los arreglos de una manera íntima para la Pascua. Jesús no quería que Judas le traicionara antes de que Él pudiera hablar de cosas importantes con los discípulos.

El Señor debió de tener muchos discípulos desconocidos, sobre los cuales Él pudo confiar en tales momentos para pasarles un servicio incondicional. Al parecer hay una diferencia entre los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos, Lucas) y Juan en cuanto a la Pascua. La implicación de los evangelios sinópticos es que Jesús fue crucificado en el día después de la Pascua, y que esta comida fue el día anterior. Juan parece decir que Jesús fue crucificado en el mismo día de la Pascua, como el cordero de la Pascua.

Posiblemente la mejor explicación es que había diferentes calendarios en uso. Jesús murió como la víctima de la Pascua donde fue muerto de acuerdo al calendario oficial; pero él hubo participado de la Pascua con sus seguidores la noche anterior, de acuerdo con el calendario extraoficial. Ninguno de los evangelios sinópticos mencionan a un cordero durante la comida de la Pascua. Algunos creen que esto es porque ellos no podían obtener uno antes del día “oficial” de la Pascua. Jesús quizás lo quiso de esta manera para poder enfatizar la idea de que Él era el sacrificio de la Pascua.

En la primera Pascua, Dios les ordenó que comieran de la comida estando parados y listos para dejar Egipto. Ya que Israel había llegado a la Tierra Prometida, ellos creían que podían comer la Pascua sentados o reclinados, porque ellos ahora estaban descansando en la tierra que Dios les dio. Los discípulos escucharon muchas cosas sorprendentes de parte de Jesús, pero ciertamente esta era una de las cosas más sorprendentes que ellos habían escuchado. Ninguno de ellos sospechaba de Judas, y la idea que alguno de ellos buscaba el entregar y matar a Jesús parecía absurdo. Jesús no señaló a Judas (aunque Judas, sentado en el lugar de honor, se le pudo dar una porción especial).

Todos los discípulos mojaban el pan con Él en el plato, así que esta frase identificaba al traicionero como a un amigo. En la cultura de Medio Oriente, el traicionar a un amigo después de comer con él era tenido, y es tenido como el peor tipo de traición. Judas es correctamente tenido como uno de los pecadores más notables de todos los tiempos. Aun cuando sus acciones cumplieron la profecía, su propio motivo inicuo le condenó. Judas jamás será capaz de justificarse delante de Dios en el Día del Juicio al decir, “Estaba cumpliendo la profecía.”

En la advertencia de Jesús vemos un profundo amor por Judas. Esta era su última, fugaz, oportunidad de volver de su planeación inicua. Una cosa notable es el recordar que Jesús amó a ambos, a María y Judas. Casi queremos pensar que Él amó a María y odió a Judas, pero este no era el caso. Si nosotros fallamos en ver Su amor hacia Judas – amor rechazado, seguramente – si fallamos en ver ese amor, erramos en toda la historia.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.