En esta última parte tenemos los saludos a muchos cristianos diferentes. Y comienza con una recomendación de Febe. Pablo ciertamente sabía el valor de lo que las mujeres podían hacer al servir a la iglesia. Aparentemente, Febe estaba camino a Roma (quizás se le encomendó esta preciosa carta) y Pablo envía una recomendación en avanzado de esta hermana en Cristo para que los romanos la reciban y apoyen durante su estadía en su ciudad. Las recomendaciones eran importantes porque había una gran necesidad legítima de este tipo de asistencia y había muchos engañadores que querían aprovecharse de la generosidad de los cristianos. Febe es la forma femenina de un titulo dado al dios pagano Apolo, el titulo significa “el brillante”. Los cristianos, en su conversión, no sentían necesidad de cambiar sus nombres, incluso si tuviera algún significado pagano. Diaconisa es la misma palabra traducida como siervo/a en otros lugares. Febe parece ser diaconisa en la iglesia, ya sea por reconocimiento formal o por su servicio general. Pablo le da a Febe uno de los mejores cumplidos que alguien pueda dar. Este tipo de ayuda práctica es esencial para hacer la obra del evangelio.

Priscila y a Aquila esta pareja se menciona en Hechos 18:2, 18:18 y 18:26 como asociados de Pablo y ayudantes de Apolo. Al parecer, ahora estaban de regreso en la ciudad de Roma. Spurgeon dijo acerca de Priscila y a Aquila: “Cuando dos corazones amorosos se unen logran maravillas. ¡Que asociaciones tan diferentes se agrupan alrededor de los nombres de ‘Priscila y Aquila’ de aquellos que se despiertan con las palabras ‘Ananías y Safira’! Ahí tenemos a un marido y esposa conspirando en hipocresía, y aquí a una esposa y marido unidos en devoción sincera”.La iglesia de su casa nos da una pista sobre la organización de la iglesia primitiva. En una ciudad con una comunidad cristiana de cualquier tamaño, había varias “congregaciones” reuniéndose en diferentes casas, ya que no había edificios de “iglesia” en este tiempo. Cada casa iglesia quizás tenía su propio “pastor”.

Pablo hace una lista de varios saludos, Epeneto: Este hombre es de notar porque aparentemente estaba entre los primeros conversos de Acaya (donde estaba Corinto y donde Pablo escribió esta carta a los romanos). Epeneto también era aparentemente querido por Pablo; amado mío no es un término que Pablo utilizaba a la ligera. Andrónico y a Junias: Ellos al parecer eran judíos (mis parientes) y fueron presos por el bien del evangelio (mis compañeros de prisiones). Ellos eran bien estimados entre los apóstoles, habiéndose convertido en cristianos incluso antes que Pablo (en algún tiempo de los primeros 3 o 4 años después de Pentecostés). Cuando dice estimados entre los apóstoles tiene la idea de que Andrónico y Junias son apóstoles mismos (aunque no de los doce), y notables entre otros apóstoles. Si alguna vez hubo mujeres reconocidas como apóstoles -en el sentido de ser emisarias especiales de Dios, no en el sentido de pertenecer a los doce- esta es la evidencia bíblica más fuerte. No es muy fuerte. En cuanto a Amplias: Hay una tumba que data de finales del primer siglo o principios del segundo siglo en la primera catacumba cristiana de Roma que lleva el nombre de AMPLIAS. Algunos sugieren que esta es la misma persona mencionada en Romanos 16:8. Saludad a los de la casa de Aristóbulo: El hecho de que la casa de Aristóbulo se saludara, pero no Aristóbulo mismo, hizo a Spurgeon pensar que Aristóbulo no era convertido, pero muchos en su casa sí. Spurgeon pensó en los inconversos quienes viven con creyentes en su casa. ¿Donde estás Aristóbulo? Quizás ese no es tu nombre, pero tu carácter es el mismo de aquel romano no regenerado, cuya familia conocía al Señor. Yo puedo hablar en el nombre de Dios buenas palabras y palabras de consuelo para tu esposa e hijos, ¡pero no puedo hablarte a ti, Aristóbulo! El Señor envía un mensaje de gracia a tu querido hijo, a tu amada esposa, pero no a ti; pues no le has dado tu corazón. Rufo quizás sea el mismo hombre mencionado como el hijo de Simón de Cirene en Marcos 15:21. Esto es posible, pero Rufo era un nombre común, así que pudo haber sido otra persona. Escogido en el Señor tiene la idea de que Rufo tenía cierta eminencia entre los cristianos de Roma. En realidad, no se refiere a su elección en Jesús. Se nos cuenta que en el año 95 d.C. dos romanos distinguidos fueron condenados por ser cristianos. El esposo fue ejecutado y la esposa fue desterrada. El nombre de su siervo principal era Nereo; este pudo haber sido el mismo Nereo mencionado aquí y él quizás fue el que les trajo el evangelio. Asíncrito…Flegonte…Patrobas…Hermes: Pablo encuentra decir algo maravilloso de casi cada uno del resto de los nombres: notando sus labores, su estima por ellos (amados), su posición en el Señor (aprobado en Cristo . . . en el Señor . . . escogido en el Señor). Que ejemplo tan tremendo es este. Muestra la manera en que Pablo usa palabras de ánimo para edificar al pueblo de Dios. Él fue generoso al dar cumplidos sinceros y maravillosos.

Saludaos los unos a los otros con ósculo santo: Esto puede sonar extraño para nosotros, pero Lucas 7:45 muestra lo común que era saludarse con un beso. Jesús reprende a un fariseo porque no le dio un beso cuando entró en su casa. Al parecer esta práctica fue abusada más tarde. Clemente de Alejandría se quejó de las iglesias donde la gente hacía que la iglesia sonara con besos, y dice que “el uso sin vergüenza de un beso ocasiona sospechas de los malos informes”. Leon Morris explica que esta sección demuestra que la carta a los romanos “fue una carta para personas reales y, hasta donde podemos ver, personas comunes; no fue escrita para teólogos profesionales”. Ellos eran como la mayoría de nosotros, individuos comunes; pero amaban al Señor y, por lo tanto, mientras Pablo recordaba sus nombres, les envió un mensaje de amor el cual se preservó en las Santas Escrituras. No pensemos solamente en los cristianos distinguidos exclusivamente para que olvidemos el rango y lugar del ejército del Señor. No dejen que el ojo descanse exclusivamente en la primera fila, si no amemos a todos los que Cristo ama; valoremos a todos los siervos de Cristo. Es mejor ser el perro de Dios que ser la querida del diablo.

Notemos las mujeres que se mencionan en este capítulo: Febe, Priscila, María, Trifena, Trifosa, la madre de Rufo, y Julia. Estás son mujeres que trabajaron para el Señor. El ministerio en el Espíritu de una mujer es de todo diferente de que ella tome autoridad o infrinja el orden de la asamblea de Dios. Notemos su labor para el Señor: algunas, como Trifena y Trifosa, trabajan en el Señor. Otras, como Pérsida, ha trabajado mucho en el Señor. Así que hay distinciones y grados de honor entre los creyentes, y estos son graduados según la escala del servicio realizado. Es un honor trabajar para Cristo, y es un honor aún mayor trabajar mucho. Si, entonces, cualquiera, al unirse a la iglesia cristiana, desea un lugar o posición, honor o respeto, el camino es este: trabaja y trabaja mucho. De los 24 nombres mencionados aquí, 13 también aparecen en inscripciones o documentos relacionados con el palacio del emperador en Roma. Sabemos que había cristianos entre los de la casa de César. Pablo puede estar escribiendo a los siervos que trabajaban para César que se convirtieron en cristianos.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.