Creemos en que el futuro se construye cada día y cada día tenemos en nuestros corazones mejorar. Algunos de nuestros preceptos son los siguientes:
  • Una iglesia donde el Espíritu Santo se mueve con libertad, sin las ataduras que ha impuesto la religión. Ser una iglesia de restauración que nos interesa recibir a las personas en un ambiente de amor, brindarles nuestro respeto y aceptación y hacer que vuelvan a creer en el modelo de la iglesia establecido en el nuevo testamento.

  • Ser un lugar donde la predicación de la palabra sea importante, inteligente y con contenido y no un entretenimiento.

  • Ser un lugar de adoración, donde usamos la tecnología, la pericia de los músicos y las voces de quienes participan para darle una verdadera adoración al Señor.

  • Ser un lugar de refugio. Que todas aquellas personas que; cansadas de la religiosidad, decidieron nunca más congregarse, puedan ser guiados y transformados por el poder de la palabra en un lugar sano donde compartir sus dones y talentos para honrar al Señor.

  • Ser un lugar de misericordia: Estamos dispuestos a dar todo de nosotros con el propósito de restaurar a toda persona que venga a nosotros, eso sí, sin dejar de llamar al pecado como pecado, pues al igual que Jesús amamos a todos los pecadores que deseen dejar su estado de pecado y buscar la luz del evangelio.

  • Ser un lugar de constante crecimiento espiritual, mediante el desarrollo de un proceso de capacitación cristiana que fortalezca cada día más nuestras bases espirituales y nos permita conocer más y mejor a nuestro amado Señor.

  • Ser respetuosos de las autoridades establecidas por Dios: Pero no le damos pleitesía a ningún hombre; incluyendo a su fundador, creemos que solo somos instrumentos en las manos de Dios y el único que merece toda la gloria y toda la honra es Jesús nuestro Señor.

  • Ser una iglesia formadora, enseñar a cada persona los principios de la palabra de Dios.