El profeta Oseas en el capitulo 2: 23 y 1: 10 declara el derecho de Dios para elegir, llamando a aquellos que previamente no eran Su pueblo. Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, Y a la no amada, amada. Y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío, Allí serán llamados hijos del Dios viviente. Estos pasajes de Oseas 1:10 y 2:23 muestran la misericordia de Dios. Dios le dijo al profeta Oseas que nombrara a uno de sus hijos “Lo-ammi”, el cual significa “no sois mi pueblo”. Pero Dios también prometió que este juicio no duraría para siempre. Un día Israel será restaurado y nuevamente serán llamados hijos del Dios viviente.

En Isaías 10:23 y 1:9 declara el derecho de Dios de elegir un remanente entre Israel para salvación. Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena del mar, tan sólo el remanente será salvo; porque el Señor ejecutará su sentencia sobre la tierra en justicia y con prontitud. Y como antes dijo Isaías: Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia, Como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra seríamos semejantes.

El pasaje citado de Isaías 10:23 habla primero de la obra de Dios en salvar a un remanente de la destrucción venidera de los asirios. La aflicción del pueblo de Dios a manos de los asirios y otros los haría sentir como si en verdad fueran destruidos. Dios les asegura que este no es el caso. Él siempre preservará Su remanente.

Dios siempre a tratado con un remanente. Fue estúpido pensar que, como toda la nación no había entrado en la bendición, la promesa de Dios había fallado. La promesa no se había hecho para toda la nación y nunca había tenido la intensión de aplicarse a toda la nación. Sodoma y Gomorra fueron totalmente destruidas en el juicio. Esta cita de Isaías 1:9 muestra que tan malo como fue el estado de Judá debido a su pecado, pudo haber sido peor. Fue únicamente por la misericordia de Dios que sobrevivieron. Sodoma y Gomorra fueron totalmente destruidas, sin ni siquiera un remanente pequeño para seguir adelante. Aún en medio del juicio, Dios mostró su misericordia a Judá. La promesa misericordiosa es clara: Pero si solo un remanente sobrevivirá, al menos un remanente sobrevivirá y constituirá la esperanza de restauración.

¿Por qué Israel está en su condición actual desde la perspectiva del hombre? Israel falló en ver al Mesías porque se rehusaron a venir por fe a Él. Analizando la situación actual de Israel y los gentiles de acuerdo con una perspectiva humana. Según todas las apariencias, los gentiles encontraron justicia, aunque no parecía que realmente la buscaran. Según todas las apariencias, Israel parecía trabajar por la justicia de Dios con todo lo que tenía, pero no la encontró.

¿Cuál fue la diferencia? ¿Porqué los gentiles improbables encontraron justicia, cuando los judíos probables no? Debido a que los gentiles iban tras la justicia que es por fe, y los judíos iban tras una ley de justicia. Los gentiles que fueron salvos vinieron a Dios por medio de la fe, recibiendo Su justicia. Los judíos que parecían ser rechazados de Dios intentaron justificarse ante Él al realizar obras de acuerdo con una ley de justicia.

Pablo enfatiza la razón por la cual Israel parece ser rechazado de la bondad y justicia de Dios: Porque iban tras ella no por fe. Podríamos esperar que Pablo conteste la pregunta “¿Por qué?” de nuevo desde la perspectiva de Dios, y simplemente dejar el asunto por la mera soberanía de Dios. Pero en lugar de ello, él señala que la responsabilidad es de Israel: Porque iban tras ella no por fe . . . pues tropezaron en la piedra de tropiezo.

Pablo ya a mostrado en Romanos que el único modo posible para ser salvos es por medio de la fe, no por las obras de la ley; y que esta salvación viene únicamente por la obra del Salvador crucificado, el cual fue una piedra de tropiezo para Israel. Pablo muestra que Israel es responsable por su condición presente. ¿Ha contradicho Pablo con todo lo que dijo anteriormente, el cual enfatizaba el plan soberano de Dios? Por su puesto que no, simplemente presenta el problema desde el otro lado de la moneda, el lado de la responsabilidad humana, en lugar del lado de la elección soberana de Dios. No nos olvidemos de la gracia redentora de Dios. Por eso, para los judíos que han tratado de alcanzar su justicia por la Ley, Jesucristo ha sido una piedra de tropiezo. Nadie puede ser salvo, si no es por la fe.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.