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Este salmo es de David. Muchas veces durante su vida sufrió bajo la presencia y la presión del mal y de los hombres violentos. Esta canción desesperada viene de uno de esos tiempos, y muestra su urgencia al no tener ningún preludio de alabanza o contemplación. David fue directo al punto de su petición. Los insultos y las calumnias siempre precederán a una persecución, porque la malicia misma no puede poner a las personas en contra de un hombre bueno, por lo tanto; para lograr esto, el hombre primero debe de ser representado como alguien malo. ¿Quién puede encontrarse con el hombre malo y derrotarlo excepto Dios mismo, cuya infinita bondad es un mayor oponente que toda la maldad del universo?

Aquellos hombres malos eran conocidos por los males de sus corazones. Sus malas acciones no eran accidentes desconectados de su propia naturaleza, demostrando que ellos siempre estaban listos para el conflicto y la guerra. David sintió tanto el aguijón como el veneno de tales hombres y sus palabras. La palabra traducida “serpiente”, [áspid] solo aparece aquí; y es posible que sea imposible determinar a qué especie se estaba refiriendo. Ya que la palabra, en su significado propio, parece expresar enroscarse, o retorcer — un acto común para la mayoría de las serpientes. Lo que claramente emerge de este pasaje es el mal que puede nacer, no por la presión de ninguna circunstancia sino del amor a la violencia, la crueldad y la intriga para su propio beneficio. David no quería ser guardado de los hombres malvados porque él mismo fuera demasiado bueno para ellos sino porque él reconocía parte de su maldad en él. Él no podía arriesgarse a exponerse a ella. El “impío” de manera arrogante puede desear, planear, y ejecutar; pero el amo del universo no puede tolerar la anarquía por demasiado tiempo. Para este fin la petición cambia a una oración imprecatoria. Ellos esperaban que David se tropezara con una serie de lazos y cuerdas escondidas con redes y lazos. David no estaba ciego a las trampas, pero él no había perdido la esperanza en la ayuda de Dios. Saúl colocó muchos lazos para David, pero el Señor lo preservó. Si un hombre de Dios puede ser persuadido, o sobornado, o atemorizado, o hacerlo enojar; de seguro el impío hará el intento. Ellos están listos para torcer sus palabras, malinterpretar sus intenciones, y mal dirigir sus esfuerzos; listos para adular, y mentir, y llevarse a sí mismos hasta el final con tal de que puedan lograr sus abominables propósitos.
Dios mío eres tú: Esta era la razón para la esperanza de David y su confianza en Él. Él no adoraría a ningún otro dios; su fidelidad le pertenecía solo a Dios. Esta devoción le daba la confianza de que Dios no solamente escucha las palabras de clamor, si no también la voz del clamor. El verdadero Dios de hecho podía ayudar a David, siendo el potente Salvador suyo. David testificó que Dios fue su protección, su escudo y su armadura en cada batalla. David de hecho, nunca tuvo una batalla con Saúl, sino que las declinó todas; pero Saúl constantemente se armaba en su contra; pero la providencia de Dios lo protegía como un escudo. Al reconocer la supremacía de Dios, David reconocía que, si Dios fuera a ayudar al impío, entonces ellos serían exaltados. Él oraba para que Dios obrara en favor de su pueblo y en contra de los deseos del impío.

Dado que no conocemos la ocasión exacta en la que David hizo esta oración, no sabemos a quién se refiere cuando dice que cubrirá su cabeza.
La fuente más probable de problemas para David era Saúl. De ser así, esta oración es otro ejemplo significativo de como David no tomaría acciones violentas en contra de Saúl incluso cuando tenía la oportunidad. David simplemente oró por justicia en lo concerniente a sus enemigos. Él oró para que fueran cubiertos por el mismo mal que ellos habían buscado para otros.
Las brasas calientes y los abismos son probablemente metafóricos, el primero en relación con las palabras que tanto amaban utilizar la oración es que aquellas palabras se vuelvan a ellos y sean más letales en su contra. El salmista tenía sin duda en su mente la imagen de Sodoma, donde llamas de fuego cayeron sobre las ciudades culpables, y donde los hombres caían en las llamas, y cuando trataban de escapar, caían en los profundos pozos, y morían.

Finalmente, David permanecía confiado en la protección de Dios. Esto significaría justicia para el pobre y para los que sufren por las palabras y las obras de los impíos. El movimiento final es una afirmación de fe. El cantante está confiado de que; en el gobierno de Dios, los hombres malvados no podrán continuar. Los afligidos serán liberados, y los justos serán completamente reivindicados. La última línea es completamente positiva. Su corazón es libre para encontrar su verdadero hogar, y sus últimas palabras encajan con el clímax al que toda la escritura se mueve: “Y sus siervos le servirán: y verán su rostro” Apocalipsis 22: 3 El dolor y la oscuridad llegan a todos los hombres, pero solo aquellos que conocen a Dios y están seguros en él, hacen del sufrimiento y la oscuridad, ocasiones para cantar triunfantes.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.

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