¿El tropiezo de Israel predicho por el salmo 69 significa que han sido desechados permanentemente? Como Pablo lo presenta aquí, hay una diferencia entre tropezar y caer. Israel había tropezado, pero ellos no caerían, en el sentido de ser removidos del propósito y plan de Dios. Puedes recuperarte del tropiezo, pero si caes estás abajo. Pablo dice que Dios tenía un propósito específico para cumplir al permitir que Israel tropezara y era para que la salvación llegara a los gentiles.

Pablo ha mostrado que Dios todavía está trabajando por medio de un remanente de Israel el día de hoy, pero quiere dejar en claro que la mayoría pecadora de Israel no están perdidos para siempre. No debemos olvidar que en muchas ocasiones el evangelio solo salió a los gentiles después de que los judíos lo rechazaron. En este sentido, el rechazo del evangelio por los judíos fue una riqueza de los gentiles.

No es que el rechazo de Jesús como Mesías por parte de los judíos causó que los gentiles fueran salvos. Simplemente dio más oportunidades para que el evangelio saliera a los gentiles, y muchos gentiles tomaron ventaja de esta oportunidad. Pero el deseo de Pablo no era que las riquezas fueran disfrutadas solo por los gentiles, sino que los judíos pudieran ser provocados con un buen tipo de celos, motivándoles a recibir algunas de las bendiciones que los gentiles disfrutaban. Es un asunto de profundo pesar que justo como Israel se rehusó a aceptar esta salvación cuando les fue ofrecida, así también los gentiles a menudo se han rehusado a provocar a celos a Israel. En lugar de mostrar al pueblo antiguo de Dios lo atractivo de la vida cristiana, los cristianos han tratado a los judíos con odio, prejuicios, persecución, malicia y toda falta de caridad. Los cristianos no deben tomar este pasaje a la ligera.

Las primicias probablemente representan a los primeros cristianos, quienes eran judíos. Su conversión fue algo santo y bueno para la iglesia. Después de todo, cada uno de los apóstoles y la mayoría de los autores humanos de las Escrituras fueron judíos. Si la conversión de estas primicias fue buena para los gentiles, ¡cuánto mejor será cuando toda la cosecha sea traída! Muchos comentaristas piensan que primicias aquí se refiere a los patriarcas, pero se adapta mejor el verlo como el grupo central original de cristianos, que eran todos judíos. Con la imagen del árbol y las ramas, Pablo les recuerda a los gentiles cristianos que es únicamente por la gracia de Dios que ellos pueden ser injertados en el “árbol” de Dios, cuya “raíz” es Israel. Cuando un viejo olivo perdía su vigor, parece que un remedio en la antigüedad era cortar las ramas que estaban por caerse e injertar brotes de olivos silvestre. Se decía que el resultado era el vigor del árbol que se moría. En el talmud judío se habla de Rut la moabita como un “brote piadoso” injertado en Israel. Para que los gentiles no se sientan superiores a los judíos, Pablo también les recuerda que la raíz sustenta a las ramas, no al revés. Además, cualquier gentil que es parte del “árbol” de Dios esta allí solamente por fe, no por obras o por méritos. Si los gentiles son incrédulos, serán “cortados” como lo fueron los Israelitas incrédulos.

Pablo enfatiza en el verso 22 la necesidad de permanecer en esa bondad; no en el sentido de salvación por obras, sino continuando en la gracia de Dios y Su bondad para con nosotros, una relación de permanencia continua. Esta idea de permanencia continua en el “árbol” también es expresada en Juan 15: 1-8. La cláusula condicional en este versículo, si permaneces en esa bondad, es un recordatorio de que no hay seguridad en el lazo del evangelio aparte de la perseverancia. No hay tal cosa como la continuación en el favor de Dios a pesar de la apostasía; el alcance de salvación de Dios y su paciencia son correlativas. Y, si Israel fue “cortado” debido a su incredulidad, pueden ser injertados de nuevo si no permanecieren en incredulidad. Evidentemente, algunos creyentes gentiles estaban tentados en pensar que no había futuro para Israel. Ella había rechazado el evangelio y ahora había pasado a los gentiles; Israel estaba acabada, rechazada, desterrada. Dios los había escogido a ellos en su lugar. Es este tipo de jactancia al que se opone Pablo. Si los gentiles parecían “injertarse” fácilmente en el “árbol” de Dios, sabemos que no será difícil para Dios injertar las ramas naturales en el árbol. También podemos suponer que las ramas naturales tendrán el potencial de dar mucho fruto. La sabiduría está en confiar siempre en la providencia divina y morar humildemente bajo Su gracia. No obviemos la gracia de Dios, porque podremos caer en la soberbia. Salvos por gracia, temamos a Dios para agradar Su corazón.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.