Como es común en los Salmos, David de nuevo ora desde un tiempo de crisis. Aquí comenzó a apelar a Dios declarando lo justo de su causa. Él creía que Dios tenía toda razón para atender su clamor debido a que su causa era justa. No podemos de una manera automática tomar las palabras de David para nosotros mismos e inmediatamente juzgar nuestra causa como justa. Pero podemos ver a nuestra causa de manera imparcial y lo más desapasionado posible, mirándolo desde la perspectiva de otros en lo mejor que podamos, y estar más preocupados con lo que es verdaderamente justo en lugar de lo que simplemente nos favorece. La idea es que David no ha engañado para que mereciera su problema actual, y que no estaba guardando hechos que pudieran socavar su causa. En el salmo 39 David oró: Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno

EN su larga lucha con el Rey Saúl, David tuvo varias oportunidades para arreglar las cosas por sí mismo, pero se rehusó y espero hasta que la vindicación llegara de la presencia de Dios. David dijo su petición de una manera que pusiera más énfasis sobre la justicia de Dios que en su propia causa. La idea de David era algo como esto: “Señor, creo que mi causa es justa y he buscado en mi corazón para ver si hay engaño. Pero esperaré por Tu vindicación, y quiero que Tú hagas y promuevas lo que es recto. Si no estoy de Tu lado, muéveme para que lo esté.”

Debiéramos de estar más interesados en la justicia de Dios y Su estándar de lo correcto e incorrecto que en ganar en nuestra causa. Debemos de venir a Dios y a Su palabra con un corazón listo para ser declarado culpable y corregido. Es una pregunta digna que todos podemos hacer: “¿Permito a Dios que pruebe mi corazón? ¿Puedo ser corregido? ¿Escucharía a otros cuando me digan que yo pudiera estar mal?” Por la palabra de tus labios Yo me he guardado de las sendas de los violentos: Esta era una razón del porqué David era bueno en este tipo de fuerte auto evaluación. Él vivía por las palabras de los labios de Dios; sabía, amaba y vivía la palabra de Dios. Fue esta palabra que probó a David y no halló nada. Fue esta palabra que dio a David la sabiduría y la fuerza para guardarse de las sendas de los violentos. La idea no es tanto de una senda donde David destruiría, sino de una senda en donde David podría volverse violento. David sintió que estaba en peligro de caer o resbalar hacia el desastre; necesitaba que Dios sostuviera sus pasos, para que sus pies no resbalen. Esto de nuevo muestra la significante humildad de la oración de David. Él quiere ser sostenido, pero solamente en los caminos de Dios. Incluido en esto está la oración no articulada, “Señor, si no estoy en Tu camino, por favor ponme allí. Quiero estar en Tus caminos, no en los propios.”

David ruega a Dios; muestra tus maravillosas misericordias, a tu diestra: Esta es la primera aparición es este Salmo de la maravillosa palabra misericordias. David pidió que este amor especial fuera mostrado a él por el poder especial de Dios (tu diestra). David habló más que misericordias aquí; él habló de maravillosas misericordias, y eso de su diestra. Muchos de nosotros pedimos o solamente esperamos una moderada misericordia de parte de Dios. Hacemos que nuestras oraciones, nuestra fe, y nuestras expectativas sean pequeñas. Aquí David nos muestra un patrón y pide de Dios maravillosas misericordias.

La frase “niña de tus ojos” era usada para describir algo precioso, que fácilmente podía ser lastimado y que demanda protección. David quería ser guardado por Dios como si fuera algo muy valioso y aun hasta frágil. Esta manera figurativa de hablar es también utilizada en Deuteronomio 32:10, Proverbios 7:2 y Zacarías 2:8. El guardar la niña de los ojos significa: Ser guardado con muchos guardas y protecciones, siempre mantenerse a salvo, ser guardado de las cosas pequeñas, como polvo y arena, siempre guardarse de una manera sensible y tierna, guardarse limpio y sin obstruir, ser guardado como algo hermoso y eminentemente útil. Escóndeme bajo la sombra de tus alas: Esta es otra poderosa manera figurativa de hablar. La idea es del cómo una madre ave escuda a sus pequeñuelos de depredadores, de los elementos, y de los peligros al juntarlos debajo de sus alas. La amenaza en la vida de David era real. No solamente enfrentaba la opresión lo cual hacía su vida difícil, sino también enemigos que buscaban terminar su vida.

David describe a sus enemigos como peligrosos y salvajes; con acciones de bestias. Le destruirán como un león destruye a su presa. David necesitaba ver a su enemigo derrotado por la mano de Dios, no por la mano de David. Este Salmo no tiene una firme conexión con algún evento en particular registrado en la vida de David, pero no es difícil el verlo pertenecer al largo periodo cuando Saúl cazaba a David. Durante ese tiempo David se rehusó a herir a Saúl cuando tuvo la oportunidad, ya que sabía que Dios debía de herir a Saúl, y no el mismo.

David aquí se coloca a sí mismo en contraste con sus enemigos, quienes buscaban solamente esta vida y no la eternidad. El estaba confiado, no solamente en la vida después de la muerte, sino en que él un día vería el rostro de Dios. La idea no es solamente de un contacto con Dios, sino de un compañerismo sin estorbo con Dios. Desde la perspectiva del Nuevo Pacto, podemos decir que esta justicia es el don de Dios, dada a aquellos que reciben la persona y obra de Jesús por fe. David no tuvo un sofisticado entendimiento del cielo; uno podría decir que nadie en verdad lo tenía en el Antiguo Testamento. Pero él sabía que cuando viera el rostro de Dios, cuando recibiera Su justicia, cuando despertara en la realidad del cielo, que él estaría en la semejanza de Dios. David parecía anticipar lo que Pablo escribiría unos 1,000 años después. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo (Romanos 8:29). El destino del pueblo de Dios debe ser conformado a la imagen de Dios, como es mostrado de manera perfecta en Cristo Jesús, Su Hijo.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.