Dios bendijo a Israel con abundancia material, pero ellos lo gastaron en ellos mismos y en sus propios deseos idólatras. Israel disfrutó de las bendiciones de Dios, pero utilizó esas bendiciones en caminos impíos. Pablo nos advierte en contra del mismo pecado en Gálatas 5:13: Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne. En ocasiones, como cristianos, nos tomamos la libertad y bendición que Dios nos da para usarlos de maneras impías. Debido a que Israel hubo recibido bendición, ellos eran más responsables que nunca para utilizarlo sabiamente. Debido a que utilizaron el motín de Dios en caminos impíos, Dios demolerá sus altares de dioses paganos, y destruirá sus ídolos.
La palabra dividido es halaq, la cual tiene la idea de “dividido “o “blando” o de “adulador”. Así, que sería preciso el traducir esta frase como que está dividido su corazón, pero también puede ser que Dios quiere decir que Efraín tiene un corazón “blando, adulador” que no es sincero. La idea del corazón “blando” o “no sincero” de Israel queda reflejado por los adulterios de la mujer de Oseas, Gomer, anteriormente en este libro. De la misma manera que un cónyuge infiel dirá que aman a su compañero, mientras que se la pasa viviendo una mentira, es de la misma manera con el corazón de Israel hacia Dios. Israel tenía ese corazón dividido, no sincero, y lo expresaba en los altares de idolatría. Ahora, Jehová demolerá sus altares. Ahora Dios hará en juicio lo que ellos debieron hacer en arrepentimiento, demolerá sus altares, destruirá sus ídolos.
Bajo el juicio de Jehová, poderes extranjeros dominaron a Israel para que ya no tuvieran su propio rey. Aún los ídolos que honraban y en los que confiaban tanto serían llevados a tierras extranjeras para reyes extranjeros. Después de la desolación del exilio, los altares paganos que una vez estuvieron ocupados en Israel, ahora son ahogados con espinos y cardos. Este es el resultado del rechazo de Jehová por parte de Israel, y la aceptación de dioses paganos.
Gabaa ya había sido mencionado, recordando el horrible pecado descrito en Jueces 19: Aun cuando hubo una batalla en Gabaa contra los inicuos, aún había iniquidad en Israel. Aquí, Dios quiere que Israel; quien voluntariamente se había cegado a sí mismo, se arrepintiera de ello. Como animales de granja revoltosos, Dios tomará el control y guiará a Israel y Jacob; aun cuando estos pataleen. Israel había sembrado la semilla de pecado, y pronto cosecharían el juicio de Dios. Aún ahora, si sembraban justicia, ellos segarían misericordia en la siguiente cosecha. Todos sembramos en nuestra vida ¿pero sembramos semillas de justicia? ¿Qué “cosechas” crecerán de las semillas que sembremos hoy, o esta semana pasada, o del mes pasado? Dios edifica sobre la ilustración de sembrar y cosechar al decirle a Israel que haga barbecho; tierra que no ha sido arada por más de un año. Es una tierra que es dura y testaruda, se resiste a la semilla. Hace poco bien el sembrar en barbecho; debe abrirse primero.
En ocasiones, cuando la palabra de Dios sale y parece que tiene poco efecto, es debido a que cae en barbecho; la tierra dura que no permitirá que la semilla de la palabra penetre y se haga fructífera. Ya que el barbecho es duro, probablemente no “querrá” ser abierta. Está dura y compacta, y la navaja del arado duele mientras la abre. Si el barbecho pudiera hablar, probablemente lloraría mientras es arado. Pero es inútil como tierra mientras permanezca barbecho.
Porque es el tiempo, muestra que el tiempo para abrir el barbecho es ahora. Esto debiera de hacerse inmediatamente: la temporada está pasando; y si no pones la semilla en la tierra, la lluvia temprana pasará; y tus campos estarán sin fruto. El uso de las ilustraciones de sembrar y cosechar de parte de Dios nos recuerda que la cosecha está en ocasiones a una temporada de distancia. Algunas veces las personas esperan sembrar pecado por años, pero el cosechar misericordia tan pronto hayan sembrado justicia en un día. Mantente sembrando en justicia, y cosecharás misericordia a su debido tiempo.
Porque confiaste en tu camino: Esta es la esencia del pecado. Confiamos en nuestro propio camino en lugar del camino de Dios. La ruina siempre llega cuando confiamos en nuestro propio camino en lugar del camino de Dios, y esa ruina estaba a punto de llegar sobre Israel.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse
