Todo Nehemías 3 trata sobre trabajo – cómo individuos cooperaron y realizaron el trabajo juntos, coordinados y dirigidos por Nehemías. El trabajo es descrito en referencia a las puertas del muro. Las puertas eran la entrada crítica y los puntos de salida de la ciudad, y los lugares con más probabilidades de ver un ataque enemigo. Por lo tanto el trabajo empezó en cada puerta, y avanzó a partir de ahí. La puerta de las Ovejas fue llamada así porque era la puerta donde los pastores traían a sus rebaños a vender. Hasta hace algunos años, esta misma puerta estuvo siendo usada para este mismo propósito en Jerusalén. Eliasib es el primer trabajador mencionado. Él se levantó a hacer el trabajo junto con otros sacerdotes, y trabajaron en reconstruir la puerta de las Ovejas y la sección del muro cercana a ella. Eliasib actuó como debe actuar un líder de Dios; él estuvo afuera en frente del trabajo, dirigiendo con el ejemplo. No actuó como si fuera demasiado “espiritual” para el trabajo duro de reconstruir los muros. Hay una buena razón por la que Eliasib fue nombrado primero, y es porque el resto del capítulo está lleno de nombres de más de otros 50 que siguieron su ejemplo en la obra.

El trabajo de todo hombre es importante, y aunque los de Jericó no trabajaron en una puerta, hicieron el importante trabajo de reconstruir los muros de protección y seguridad para Jerusalén. La puerta del Pescado: Esta puerta obtuvo su nombre debido al mercado del pescado cercano. Los hijos de Senaa hicieron la obra de reconstruir la puerta mientras otros ayudaban. La palabra para restauró es la palabra Hebrea chazaq, usada 35 veces solo en este capítulo. Tiene la idea de fortalecer, dar valor, o hacer algo fuerte. Estos son principios que tienen aplicación para mucho más que solo puertas y muros materiales.

Los tecoítas hicieron su trabajo. Las personas de la ciudad de Tecoa estuvieron más que dispuestos para trabajar. En su mayoría, el pueblo se unió; pero no todos. Estos grandes de la ciudad de Tecoa creyeron que estaban por encima del trabajo arduo, así que no se unieron. El verdadero problema era la sumisión. Tal vez pensaron que tenían un mejor plan, tal vez no les gustaba cómo lo estaba haciendo Nehemías. Cualquier que sea su razón, pueden estar seguros de que después lo lamentaron, porque se quedaron en infamia como las únicas personas mencionadas en este capítulo que no se unieron a la obra.

Entre los reparadores de la puerta Vieja y sus muros cercanos estuvo Uziel hijo de Harhaía, de los plateros. Junto a él estuvo Hananías, hijo de un perfumero. Estos fueron hombres de diferentes profesiones, no constructores profesionales. No estaban entrenados para este tipo de trabajo. Habría parecido que tenían una excusa sencilla para no hacer nada, pero se lanzaron e hicieron el trabajo. Dejaron reparada a Jerusalén, a pesar de que muchos no los hubieran considerado como calificados o capaces. La habilidad más importante en la obra de Jehová es la disponibilidad.

El muro ancho: En la actualidad usted puede ver los restos del muro ancho en Jerusalén. Y su ancho es, más o menos de 6 metros de ancho. Críticos han negado la exactitud de historia Bíblica como esta, pero la pala del arqueólogo constantemente confirma la verdad de la Biblia. Refaías gobernador de la mitad de la región de Jerusalén trabajó en esta sección del muro. Él era otro líder que sabía que el verdadero liderazgo es bajarse y hacerlo – siendo un siervo, en vez de esperar que otros lo hagan por ti. Jedaías hijo de Harumaf: Cinco veces en Nehemias 3, habla de los que trabajaron en la sección justo frente a su casa. A menudo, necesitamos poner atención a la obra de Dios justo en nuestras casas. Si la obra necesita llevarse a cabo en donde sea, necesita ser llevada a cabo en nuestras casas.

Los nombres de los hombres que se dice que restauraron junto a ellos, y frente a su casa son interesantes: Jedaías, y su nombre significa El que invoca a Dios. Nuestras casas deben ser casas de oración, donde la familia invoque a Dios. Benjamín, y su nombre significa Hijo de mi mano derecha, hablando de un protector. Nuestros hogares deben ser lugares de protección y paz. Sadoc, su nombre significa Justicia. Nuestros hogares deben ser lugares de justicia e integridad, especialmente con integridad respecto a nuestros votos matrimoniales y promesas. Mesulam, y su nombre significa Devoto. Nuestros hogares deben ser lugares de devoción y separación para Dios.

Malquías hijo de Harim: Este hombre es mencionado en Esdras 10:31 como uno de los hombres confrontados por Esdras por el pecado de tomar una esposa pagana. Eso fue muchos años antes de esto, por lo que Malquías arregló las cosas con Dios y ahora, años después, le sirvió. Un creyente nunca debe dejar que un fracaso pasado estorbe para servir a Dios. Arrepiéntase, corríjalo, tome una postura de justicia – y continúe sirviendo a Jehová. Con el gran número de diferentes personas trabajando en los muros, era imperativo que todos trabajaran con la misma mente – o el muro no estaría uniforme y no sería una defensa fuerte. Sin embargo, cada sección era un poco diferente porque personas diferentes trabajaron en cada sección.

Los últimos capítulos de este texto nos hablan de los constructores cerca de la puerta del Valle. La puerta del Valle la restauró Hanún con los moradores de Zanoa; ellos la reedificaron, y levantaron sus puertas, con sus cerraduras y sus cerrojos, y mil codos del muro, hasta la puerta del Muladar. Reedificó la puerta del Muladar Malquías hijo de Recab, gobernador de la provincia de Bet-haquerem; él la reedificó, y levantó sus puertas, sus cerraduras y sus cerrojos.

Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse