Los síntomas epilépticos de este niño en particular eran de origen demoníaco, aunque esto ciertamente no se podría decir de cada caso de síntomas epilépticos, ni en ese tiempo ni hoy en día. El narrativo en Marcos 9:14-29 nos dice que el demonio hizo mudo y sordo al muchacho. Su padre lo ha traído a sus discípulos, pero no le han podido sanar. A veces los seguidores de Jesús fallan, pero Jesús nunca falla. El hombre fue sabio al ir directamente a Jesús cuando sus seguidores fallaron. En ocasiones anteriores, los discípulos sí habían echado fuera demonios como en Lucas 10:17. Sin embargo, aquí no le han podido sanar, aparentemente este demonio era más difícil que los otros. Los discípulos estaban confundidos por su falta de éxito, pero no por su falta de fe ¡que fue la causa de su fracaso! Hay un sentido de que Jesús está frustrado con sus discípulos. Su temporada de ministerio antes de la cruz ya estaba llegando a su fin, y tal vez se sentía frustrado que sus discípulos no tenían más fe. Jesús reprendió al demonio, el cual salió del muchacho: liberó al muchacho poseído por un demonio al instante. Lo que era demasiado difícil para sus discípulos no era difícil para Jesús. Para ser exitoso en una batalla contra demonios, tiene que haber confianza en el Señor Dios quien tiene autoridad completa sobre los demonios.

Aquí el Maestro aprovecha para darles otra lección: Si tuvieres fe como un grano de mostaza: La fe que debemos de tener tiene más que ver con qué tipo de fe es que con cuánta fe hay. Una pequeña cantidad de fe, tan pequeña como un grano de mostaza, puede lograr grandes cosas si esa pequeña cantidad de fe se establece en el gran y poderoso Dios. Con un poquito de fe: Diréis a este monte: Pásate de aquí allá: Jesús, en efecto, aquí llama a la fe un arrancador de montañas, una frase usada en las escuelas judías para un rabino distinguido por la tradición jurídica o la experiencia personal. Otra vez Jesús les enseña acerca de su fallo al liberar al muchacho y les dice: Este género no sale sino con oración y ayuno: Nosotros demostramos nuestra fe y confianza en Dios por medio de la oración y el ayuno. Demuestra una ocupación y dependencia en Jesús.

Ahora cambia la escena y el Maestro les dice a sus seguidores: El Hijo del Hombre será entregado: Aunque eran frecuentes, estos recordatorios del sufrimiento de Jesús y su resurrección eran descreídos y olvidados por los discípulos hasta después de su resurrección. Jesús raramente les decía a sus discípulos de su muerte venidera sin decirles también de su resurrección. Sabemos que los discípulos realmente no comprendían el triunfo glorioso de ella, porque ellos se entristecieron en gran manera. Cuando llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y le dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas? Este era un impuesto o tasa que se aplicaba a cada hombre judío. Los hombres judíos fieles pagaban esta obligación; otros buscaban escapar de esta responsabilidad. Sin embargo, también era un asunto de controversia, los saduceos desaprobaban esta ley, y los hombres de Qumrán solamente lo pagaban una vez en su vida. El pago se podía hacer en persona en el festival de la Pascua en Jerusalén. Pero se hacían colectas en otras partes de Palestina y en el extranjero un mes antes. Por lo tanto, este incidente se lleva a cabo un mes antes de la Pascua. Después del año 70 d. C., cuando el templo fue destruido, los romanos desviaron este impuesto al templo de Júpiter en Roma, después de lo cual dejó de ser una cuestión de patriotismo y se convirtió en un símbolo de su sumisión a un poder pagano; el hecho de que esta historia esté registrada es una de las indicaciones incidentales de que el Evangelio de Mateo debe tener una fecha antes del año 70 d.C.

Cuando ya estaban en la casa Jesús pregunta: ¿De quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños? Pedro dio la respuesta rápida y natural a esta pregunta. Pero entonces Jesús explicó que Él no es responsable de pagar este impuesto, porque el Padre no lo requiere de Su Hijo. Los rabinos estaban exentos de pagar este impuesto, y también los sacerdotes en Jerusalén; ¿reclamaría Jesús una exención similar? La pregunta supone que sí pagaba regularmente, y Pedro estaba de acuerdo. Jesús no estaba obligado a pagar este impuesto bajo el principio que acababa de discutir con Pedro; que, como hijo, no como siervo, Él no tenía que pagar este impuesto del templo. Sin embargo, Jesús también reconoció la importancia de evitar controversias innecesarias, y estaba dispuesto a pagar este impuesto para no ofender a aquellos que lo cuestionaron. Por lo tanto, Jesús está diciendo: Debemos pagar para no ser un mal ejemplo para otros. No solamente debemos cumplir con nuestro deber, debemos ir mas allá de nuestro deber, para poder enseñar a otros lo que deben hacer. Finalmente, hay otra lección para Pedro, él era un pescador profesional que usaba redes, no un anzuelo y una línea. Debió haber humillado a Pedro el pescar de esta manera, y podemos imaginar que él esperaba que ninguno de sus amigos pescadores lo vieran tratando de pescar un pez de uno por uno. La manera en cómo llegó este dinero a la boca del pez es una disputa en vano, considerando que aquel que habla es el Creador de todas las cosas. Jesús confiaba en la provisión milagrosa de Dios. No es de todos los días –o de cualquier día– que alguien atrapa un pez y saca una moneda de su boca. Pero Jesús usó la provisión de Dios para pagar sus impuestos. Como hombre Él paga, pero primero como Dios hace que el pez le traiga el shekel en su boca. No sabemos por qué Jesús no le dijo a Pedro que proveyera lo suficiente para pagar por todos sus discípulos. Quizá se implicó o se entendió. Matthew Poole argumentó que este tributo en este tiempo solo era requerido de Jesús y Pedro porque era la conexión de la ciudad de Capernaum, y solamente Pedro y Jesús eran residentes de Capernaum en este momento.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.