Jesús se retiró nuevamente de la región principalmente judía de Galilea y llegó a un lugar más poblado por gentiles. Esto probablemente fue un retiro de las multitudes insistentes. Cesárea de Filipo se encuentra a unos 46 kilómetros al noreste del mar de Galilea… La población era principalmente no judía, y allí Jesús tendría paz para enseñar a los Doce. ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Jesús no hizo esta pregunta porque no sabía quién era, o porque tenía una dependencia desafortunada de la opinión de los demás. Hizo esta pregunta como introducción a una pregunta más importante a continuación. La gente que pensaba que Jesús era Juan el Bautista no sabían mucho acerca de Él, y no sabían que Jesús y Juan habían ministrado al mismo tiempo. Sin embargo, Juan, Elías y Jeremías (junto con otros profetas) eran reformadores nacionales que se enfrentaron a los gobernantes corruptos de sus tiempos. ¿Quién decís que soy yo? Estaba bien para los discípulos saber lo que otros pensaban de Jesús. Pero Jesús les tenía que preguntar a ellos, como individuos, lo que ellos creían acerca de Él. Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente: Jesús le revela a Pedro que él habló por inspiración divina, aun si él no lo sabía en ese momento. En esto, Pedro fue genuinamente bienaventurado, tanto por la propia percepción como por cómo le llegó. Muy a menudo esperamos que Dios hable de una manera extraña y antinatural. Aquí Dios habló a través de Pedro tan naturalmente que ni siquiera se dio cuenta de que era el Padre que está en los cielos quien se lo reveló.

Yo también te digo, que tú eres Pedro: Esto no fue solo el reconocimiento del nombre romano de Pedro; También fue una promesa de la obra de Dios en Pedro. El nombre Pedro significa “Roca”. Aunque tal vez poco probable, Pedro se convertiría en una roca. Dios había y estaría transformando su carácter naturalmente extremo en algo sólido y confiable. Las palabras esta roca han sido fuente de mucha controversia. Es mejor verlas como refiriéndose a Jesús. Pedro lo mencionó en 1 Pedro 2:4-5: Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Jesús le dijo que esa declaración de piedra viva Edificaría mi iglesia. Jesús también ofreció una promesa: que las fuerzas de la muerte y la oscuridad no prevalecerán contra la iglesia ni la conquistarán. Esta es una promesa de gran valor en tiempos difíciles o desalentadores para la iglesia. La idea de Pedro sosteniendo las llaves del reino de los cielos ha capturado la imaginación (y teología) de muchos cristianos a través de los siglos. En la representación artística, Pedro casi siempre es demostrado con llaves. Algunas personas piensan que esto significa que Pedro tiene la autoridad para admitir a personas al cielo o de mantener a personas fuera del cielo. Esta es la base de la imagen popular de Pedro en las puertas nacaradas del cielo, permitiendo entrar a la gente o rechazándola. Algunas personas piensan que también significaba que Pedro fue el primer Papa, y que sus supuestos sucesores tienen las llaves que se le dieron primeramente a Pedro. De hecho, la insignia papal de la iglesia católica romana es compuesta de dos llaves prominentes cruzadas juntas. Sin embargo, no hay ningún argumento bíblico de que se haya pasado el privilegio y la autoridad de Pedro a alguien más. Para ponerlo de una manera; uno podría decir que Jesús le dio las llaves a Pedro, pero no le dio la autoridad de pasarlas a generaciones futuras, y no hay ni un susurro en las Escrituras de que la autoridad de Pedro debía ser transferida. El poder para atar y desatar es algo que los rabís judíos usaban en ese tiempo. Ellos ataban o desataban a un individuo en la aplicación de un punto particular de la ley. Jesús promete que Pedro –y los otros apóstoles– podrían establecer los límites autoritativos para la comunidad del nuevo pacto. Esta es la autoridad dada a los apóstoles y profetas para edificar un fundamento. En un sentido segundo y menor, este poder está con la Iglesia hoy. Hoy el Señor continúa respaldando las enseñanzas y los actos de sus siervos enviados, esos Pedros que son piezas de la única Roca.

Jesús les dice que será necesario ir a Jerusalén, padecer mucho y ser muerto: Esto debió haber sorprendido a los discípulos. Después de entender completamente que Jesús era el Mesías, la última cosa que esperaban era que el Mesías fuera a padecer mucho y ser muerto. El sufrimiento y la muerte de Jesús era necesario por dos grandes hechos: el pecado del hombre y el amor de Dios. Si bien Su muerte fue el más grande ejemplo del pecado del hombre contra Dios, también fue la expresión suprema del amor de Dios hacia el hombre. Los discípulos probablemente estaban tan sorprendidos cuando Jesús dijo que sería muerto en Jerusalén que estas palabras no les penetraron. En este momento, Pedro tuvo la audacia de reconvenirle. Pedro lo hizo en privado (tomándolo aparte), pero tuvo la confianza suficiente para decirle a Jesús que estaba equivocado al considerar ir a Jerusalén para morir. ¡Quítate de delante de mí, Satanás!: Esta fue una reprendida fuerte de parte de Jesús, pero era completamente apropiada. Aunque un momento antes, Pedro había hablado como mensajero de Dios, luego habló como mensajero de Satanás. Jesús sabía que había un propósito satánico en desanimarlo de Su ministerio en la cruz, y Jesús no permitiría que ese propósito tuviera éxito. Jesús expuso cómo Pedro llego a tener esta manera satánica de pensar. Dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí: Esta fue una palabra hablada a los discípulos de Jesús; para aquellos que genuinamente querían ir en pos de Él. Niéguese a sí mismo, y tome su cruz: Era lo suficiente malo para los discípulos escuchar que Jesús sufriría, sería rechazado y moriría en una cruz. Ahora Jesús les dice que ellos deben hacer lo mismo. La cruz no se trataba de ceremonias religiosas; no se trataba de tradiciones y sentimientos espirituales. La cruz era una manera de ejecutar personas. Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará: Nosotros debemos de seguir a Jesús de esta manera, porque es la única manera en la que encontraremos vida. Suena extraño decir: “Nunca vivirás hasta que camines a la muerte con Jesús”, pero esa es la idea. No puedes obtener la vida de resurrección sin morir primero. Una semilla no se pierde cuando la siembras, aunque parezca muerta y enterrada. En cambio, es liberada para que sea lo que siempre tenía que ser. ¿Qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? Evadir el caminar a la muerte con Jesús significa que tal vez podamos ganar todo el mundo, y terminar perdiendo todo. Jesús mismo tuvo la oportunidad de ganar todo el mundo al alabar a Satanás (Lucas 4:5-8), pero encontró la vida y la victoria por medio de la obediencia. Esta ganancia máxima nos es dada este día. Si vivimos ciegos a esta verdad, verdaderamente perderemos nuestra propia alma. El caminar con Jesús no significa una vida de muerte y de cruces. También significa una vida del poder y la gloria del reino de Dios. Jesús prometió que algunos de sus discípulos verían vislumbres de ese poder y gloria.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.