La idea es que, la gran multitud oprimía tanto sobre Jesús y sus discípulos que ellos no tenían tiempo o lugar para comer. Los suyos se refieren a la familia de Jesús y a sus amigos cercanos. Ya que Jesús creció en Galilea y practicó allí Su ministerio, muchos le conocían antes del tiempo de su amplia popularidad. Había al menos una razón del porqué los suyos pensaban que Jesús estaba fuera de sí. Él dejó un negocio prospero para convertirse en un predicador ambulante. Los líderes políticos y religiosos tramaban asesinarle, pero Él no se retractaba. Ellos temían por el bien de Jesús. Multitudes empezaron a seguir a Jesús, y ellos sabían qué tal fama, atención y celebridad podía subirse a la cabeza de alguien. Él mostraba un poder y ministerio espiritual el cual Él no había mostrado en Su vida pasada. ¿Algo estaba muy mal? Él escogió a un grupo poco común de discípulos, el cual Su juicio podría ser justamente cuestionado. Pero había una última gota: las presiones que este increíble ministerio ocasionaba hacía que perdiera Sus comidas regulares.
Jesús constantemente enfrentó el rechazo de los líderes políticos y religiosos de sus días, y de alguna manera su odio acerca de Jesús tenía sentido – Él en realidad amenazaba su status quo. Sin duda, era mucho más doloroso y desafiante para Jesús el tratar con los suyos, los cuales le rechazaban. No es fácil el ser profundamente malinterpretado mientras intentas caminar con Dios. Cuando el Señor dijo que los enemigos del hombre serán aquellos de los de su misma casa, Él también pudo haber hablado de una experiencia amarga. Los hermanos de Jesús no creían en Él sino hasta después de Su resurrección, y durante Su ministerio terrenal le estimulaban a probarse a Si mismo.
Hubo una delegación oficial de expertos de Jerusalén los cuales venían a Galilea a observar y evaluar el ministerio de Jesús. La opinión de estos escribas tuvo mucho peso entre muchas personas. Es posible que éstos fueran emisarios oficiales del Gran Sanedrín, quienes vinieron a examinar los milagros de Jesús y a determinar si Capernaúm debiera de ser declarada una ciudad seducida, siendo presa de un predicador apóstata. En realidad, ellos acusaron a Jesús de estar poseído por Satanás. Él tenía a Beelzebú, implicando que Beelzebú lo tenía a Él, utilizándolo como su agente. La expresión señala a algo más que una alianza para la posesión, y eso en una gran escala. Lucas 11:41nos dice que la acusación de que Jesús tenía demonio se suscitó en respuesta a una liberación demoniaca dramática. Los líderes religiosos atribuyeron la obra de Jesús a Satanás. Su propio pueblo no entendía a Jesús, pero los escribas que habían venido de Jerusalén viciosa y cínicamente atacaron a Jesús. Debido a su posición oficial, este era el primer paso en el plan de destruir a Jesús, el cual está en Marcos 3:6. Antes de que ellos pudieran destruirle, primero debían de desacreditar a Jesús delante de la multitud. Jesús mostró que, si Él fuera un agente de Satanás, y que estuviera trabajando en contra de Satanás, entonces seguramente el reino de Satanás estuviera en una guerra civil y que no podría permanecer. Jesús dijo esto para mostrar de que Satanás no podía obrar en contra de sí mismo.
La blasfemia en contra del Espíritu Santo es en realidad muy seria. La persona culpable de este pecado es reo de juicio eterno. En los otros evangelios, este pecado es descrito como “imperdonable.” Estos líderes religiosos estaban en peligro de blasfemar contra el Espíritu Santo porque ellos habían mirado la obra perfecta y la maravillosa obra de Dios en Jesús, y oficialmente pronunciaron que era el mal de Satanás. Esto señalaba un rechazo establecido en el corazón en contra de Jesús – evidencia posible en contra del Espíritu Santo. Muchas personas se preguntan cuál es la blasfemia en contra del Espíritu Santo, y algunos se preguntan si ellos han cometido este pecado. La advertencia de Jesús nos hace reconocer el terrible peligro que es la blasfemia del Espíritu Santo y nuestra necesidad de evitar este pecado a toda costa. Al mismo tiempo, debemos cuidar nuestro corazón en contra de las acusaciones injustificadas de este pecado. Entendemos cuál es la blasfemia del Espíritu Santo al entender primeramente de qué se trata el ministerio del Espíritu Santo. En cuanto al ministerio del Espíritu Santo, Jesús dijo, Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio, y que él dará testimonio acerca de mí.
Quizás estos parientes de Jesús enviaron a llamarle para llevar a cabo el plan descrito en Marcos 3:21, para prenderle, pensando que Jesús estaba fuera de sí. Podríamos haber esperado que la familia de Jesús tendría privilegios especiales delante de Él. Casi nos sorprende que no lo tengan. Pero, aun así, los hermanos de Jesús nunca parecieron apoyar Su ministerio antes de Su muerte y resurrección. Jesús abiertamente tenía hermanos. La idea Católico Romana de la virginidad perpetua de María está en contradicción al evidente significado de la Biblia. De hecho, muchos manuscritos confiables añaden y Sus hermanas a Tu madre y tus hermanos. De acuerdo con una lectura en varios Manuscritos, éstos incluían a hermanas de entre aquellos presentes. Marcos 3 termina con un gran contraste. Hay líderes religiosos en peligro de condenación, y una invitación a formar parte de la familia de Jesús.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
