Hubo una respuesta notable a la obra de Juan el Bautista, y muchos vinieron a arrepentirse y recibir el bautismo. Un día, en medio de la multitud, Jesús también vino a ser bautizado. Debemos saber que Jesús no recibió el bautismo porque era pecador que necesitaba arrepentirse y ser limpiado de sus pecados. Lo hizo para identificarse completamente con el hombre pecador. Este fue el mismo corazón que lo llevaría a su identificación final con el hombre pecador en la cruz.

Notamos el énfasis de Lucas en la oración. Otros escritores de los evangelios describen esta ocasión, pero solo Lucas señala qué sucedió mientras oraba. Las tres personas de la Trinidad se manifestaron todas a la vez. El Espíritu Santo descendió en forma corporal, como una paloma. La voz de Dios el Padre se escuchó, y el amado Hijo fue bautizado. Hubo entonces algunas pruebas visibles y tangibles de que el Espíritu Santo había venido sobre Jesús. Algo similar sucedió con los apóstoles cuando algo como lenguas de fuego aparecieron sobre sus cabezas en el día de Pentecostés.

La voz del cielo no dejó duda. Esto no era solo otro pecador siendo bautizado; este fue el que no tenía pecado, el Hijo Eterno de Dios, agradando al Padre por Su identificación con el hombre pecador. Esta expresión del Padre es un eco de Salmos 2:7; un salmo mesiánico glorioso, también es un eco de Isaías 42:7, marcando a Jesús como el Siervo sufriente del que se habla en ese pasaje. Jesús comenzó su ministerio terrenal con la bendición del Padre y el poder habilitador del Espíritu Santo. En Jesús, podemos tener las mismas cosas; podemos escuchar al Padre diciéndonos: Este es mi hijo amado, en ti tengo complacencia y el Espíritu Santo puede venir sobre nosotros para dar poder y bendición.

Treinta años de edad: parece haber sido la edad de plena madurez en la mente judía. Los sacerdotes únicamente podían comenzar su servicio a los 30 años según Números 4:2-3.

Según las antiguas costumbres, las genealogías casi siempre se trazaban a través del padre y no la madre. Este fue un problema en la situación única de un nacimiento virginal. Lucas difiere en el relato de Mateo de David en adelante, pero ambos terminan sus genealogías con José. La mejor explicación para esto parece ser que Lucas siguió la línea de María (el linaje real de Jesús), mientras que Mateo siguió la línea de José (su linaje legal por adopción). Este fue el punto de Lucas en su frase importante “hijo (según se creía) de José”. Lucas no incluyó mujeres en su genealogía, lo cual era la costumbre de la época. El hecho de que Lucas pudiera dar la historia genealógica de Jesús no era inusual. Josefo trazó su propia genealogía de “los registros públicos”. También se sabe que el famoso rabino Hillel podía probar su descendencia del rey David con referencias de los registros públicos. Lucas trazó su genealogía hasta Adán, para mostrar que Jesús pertenecía a toda la humanidad, no solo al pueblo judío.

La genealogía puede no parecer mucho, pero estableció con exactitud las credenciales de Jesús como un miembro de la raza humana. Un traductor de la Biblia en una tribu lejana guardó las genealogías para el final porque consideraba que eran la parte menos relevante de los evangelios. Pero cuando por fin terminó el último de todos ellos, los miembros de la tribu se sorprendieron, le dijeron al traductor: “¿Quieres decir que este Jesús era una persona real, con antepasados reales? ¡No teníamos idea!”

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.