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El deseo por un rey humano sobre Israel comenzó temprano en la historia de la nación. Cientos de años después (en los días de Samuel, el profeta y juez), Dios les dio a Israel el rey que pidieron. Ellos hallaron alivio en los Jueces que fueron levantados por parte de Dios, y comenzaron a anhelar a un gobernante, visible, y de su propia parte. Ellos pensaron que, al asegurar esto, ellos se preservarían de las recurrencias de estos problemas. No seré señor sobre vosotros: Esta fue una buena respuesta por parte de Gedeón. Él entendía que no era su lugar el tomar el trono sobre Israel, y que el Señor Dios era el rey sobre Israel. Esa es la verdadera actitud de todos aquellos que Dios levantó para dirigir y librar a Su pueblo. Su liderazgo debe estar por debajo de la soberanía de Dios. Su negocio jamás debe de sobrepasar el gobierno Divino; sino el interpretarlo, y el de conducir al pueblo hacia el reconocimiento de ello, y de sujeción hacia ello. Esto es verdadero, no solamente de reyes, sino también de sacerdotes, profetas y predicadores.
Que cada uno me dé los zarcillos de su botín: Esto no pareció como una petición grande, pero cuando fue sumado, llegó a ser más de 50 libras (22 kilogramos) de oro. Esto era una buena fortuna. El pueblo estaba feliz de dar esto, y es difícil el decir que Gedeón no se merecía esta gran fortuna. Al mismo tiempo era inapropiado, porque le levantó por encima del nivel del pueblo que él dirigiría, y fue a expensas de ellos. Una regla general es que los líderes cristianos que obtienen su manera de vivir de los regalos del pueblo de Dios deberían de vivir al nivel de su propio pueblo – no por encima ni por debajo.
Gedeón hizo de ellos un efod, el cual hizo guardar en su ciudad: Un efod es una prenda que se parece a una camisa la cual es utilizada por los sacerdotes de Israel (Éxodo 28). Esto obviamente estaba mal y no es inmediatamente evidente el porqué Gedeón hizo esto. Es posible que él hizo esta obra en contra del prestigio e influencia de la tribu de Efraín. En ese tiempo el tabernáculo – el centro de adoración de Israel – estaba en Silo, en el territorio de Efraín. Gedeón quizás colocó esto como un lugar rival de la adoración para competir en contra de la tribu que le turbó en la batalla en contra de Madián. Mientras que, probablemente, esto fue hecho por medio del sentido del fracaso religioso del pueblo, el efecto producido fue inicuo y resultó en el deterioro del carácter de Gedeón mismo. Él no colocó un ídolo, pero él hizo un efod, una imitación de un maravilloso vestido utilizado por el sumo sacerdote. Quizás lo hizo de oro solido, para no ser utilizado, sino para ser visto, simplemente para recordarle al pueblo de la adoración a Dios, y no para que fuera en si mismo adorado. Pero Ah, queridos amigos, vemos aquí que, si vamos medio centímetro más allá de lo que la Palabra de Dios ordena, siempre nos metemos en malicia. Y todo Israel se prostituyó tras de ese efod en aquel lugar: El pueblo de Israel disfrutaba esta adoración idólatra. El hermoso y costoso efod fue tropezadero para Gedeón, su familia, y para todo Israel.
Gedeón fue notablemente obediente y lleno de fe en el momento extremo de la batalla. La rutina de la vida diaria pareció ser una prueba aún mayor para su carácter. Esto es cierto para muchos, y los retos del diario vivir son más difíciles que aquellos de los momentos extremos. Quizás sea más fácil el honrar a Dios en una acción valiente en el corto tiempo de una emergencia nacional, que lo que es el honrarle consistentemente en lo ordinario, en la vida de todos los días, la cual requiere una valentía diferente. En cuanto a la seguridad de la nación, el gobierno de Gedeón como juez sobre Israel fue un éxito. Pero en muchos años él fue un fracaso espiritual. Un harén no solamente es un reflejo de la inhabilidad del hombre de controlar su lujuria sexual, es también una manera para que él pueda orgullosamente expresar su riqueza, al decir: Mira todas las mujeres e hijos que puedo mantener. El Antiguo Testamento jamás condena la poligamia de una manera directa (aunque el Nuevo Testamento si lo hace). Pero el Antiguo Testamento muestra el fruto amargo de la poligamia. Las historias de familias polígamas en el Antiguo Testamento (como Jacob o David) son las historias de conflicto y crisis.
El nombre de Abimelec significa, “Mi padre, un rey.” Es el tipo de nombre que un mismo rey llevaría. Al parecer Gedeón tenía la intención de que su hijo se convirtiera en el líder de Israel después de que Gedeón mismo se fuera. A través de su carrera, vemos a Gedeón como un hombre que se deslizó de las grandes alturas de la fe hacia un lugar de total apostasía y rebelión en contra de Dios. Podemos decir que Gedeón manejó la adversidad mejor que el éxito. El éxito, las riquezas, y la prominencia le derribaron. No es suficiente para nosotros el comenzar bien con Dios. Debemos de continuar a través de toda nuestra vida cristiana. Gedeón, en sus últimos días, tuvo que mirar atrás hacia todo lo que Dios había hecho. Todas esas obras estaban en el pasado. En un sentido, Israel sirvió bien a la memoria de Gedeón, especialmente al Gedeón de sus últimos años. Al servir a Baal, Israel dijo: “lo que en realidad importa es el dinero y el éxito,” y con esto siguieron el ejemplo de los últimos años de Gedeón. Y escogieron por dios a Baal-berit: El nombre de Baal-berit significa “Baal del Pacto.” Los Israelitas tristemente tenían a Baal como su dios de pacto.
Pastor Carlos Umaña
Comunidad Cristiana Lifehouse.
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