Dios dejó estas naciones Cananeas porque Israel no fue fiel en cuanto a echarlas. Uno podría decir correctamente que fue una combinación tanto de su voluntad como de la voluntad de Dios. Estaba dentro del alcance del poder de Dios el eliminar a estas naciones paganas sin ninguna ayuda por parte de Israel. Dios permitió que estas personas problemáticas permanecieran por una razón. La palabra probar aquí es utilizada en el sentido de una “prueba.” Estas naciones permanecerían porque Dios quería probar la fidelidad de Israel hacia Si mismo, y para mejorar su confianza hacia él. Otra razón del porque Dios permitió que los Cananeos permanecieran en el lugar donde Israel no los echó. Dios quería que Su pueblo fueran guerreros, y la presencia de estos vecinos peligrosos sería necesario para que las futuras generaciones conociesen la guerra. Israel estuvo en un ambiente hostil por la mayor parte de su historia, ya sea por las presiones de los reinos pequeños los cuales la rodeaban, o, en una etapa posterior, debido a su posición estratégica entre las sucesivas potencias mundiales de Asiria, Babilonia, Persia y Grecia, por una parte, y Egipto por otra parte. Las proezas militares era un logro necesario, hablando humanamente, si ella debía sobrevivir.

Parte del alojamiento de Israel hacia el pueblo pagano que les rodeaban fue su pecado de matrimonios mixtos con las naciones paganas en medio de ellos. Sus romances impíos les condujeron a la adoración de las deidades paganas de Baal y Asera. Jesús nos dijo que el seguirle requeriría el rendir las cosas que amamos más (Marcos 10:29-30). A menudo un romance impío cae en esta misma categoría.

Dios les dio a Israel lo que justamente necesitaban. Ellos no querían servir a Dios, así que Él permitió que ellos fueran siervos de un rey pagano. Israel cosechó exactamente lo que sembró. El nombre de Cusan-risataim también se sospecha, pues se lee literalmente ‘Cusan de doble maldad’, y no era probablemente un nombre personal, y parecería que el historiador hizo una distorsión deliberada para mofarse sobre este opresor. Pasaron muchos años de servidumbre para Israel, antes de que clamara hacia el Señor.

Después de los ocho años de servidumbre Israel finalmente clamaron en dependencia de Dios. A menudo pasan muchos años de servidumbre y calamidad antes de que el hombre se mirara a si mismo y viera a Dios. Jehová levantó un libertador, Otoniel: Otoniel era el yerno del gran héroe Caleb y su esposa también era una mujer de fe. Otoniel representa la clase de los eruditos. Su perspicacia era tan grande que él fue capaz, por medio de la fuerza de un razonamiento dialéctico, para restaurar las mil setecientas tradiciones, las cuales Moisés había enseñado al pueblo, y las cuales habían sido olvidadas en el tiempo de duelo por Moisés. No sabemos mucho sobre Otoniel, pero esto era lo único que se necesitaba saber. El Espíritu Santo le dio poder para la obra a la cual Dios le llamó que hiciera. El vivió el principio de Zacarías 4:6: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. Fortalecidos por el Espíritu de Jehová, él libertó a Israel. Desde el Pentecostés (Hechos 2), una dotación más general y permanente del Espíritu Santo ha sido el privilegio de cada discípulo.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.