Entonces los ancianos de la congregación se preguntaron: ¿Qué haremos para dar mujeres a los que han quedado? Porque habían sido exterminadas las mujeres de Benjamín.” Habían resuelto parcialmente el problema. Pero todavía necesitaban hacer algo y los ancianos seguían preocupados por esta situación porque, como ya dijimos, habían hecho un juramento con respecto a sus hijas. El versículo 18 dice que después de discutir el asunto, idearon un medio para buscar esposas para los demás benjamitas. Ellos contestaron el problema de las mujeres para el remanente de los benjamitas al crear un pequeño drama en donde se les permitía a los benjamitas “secuestrar” a las mujeres (que sin duda estaban dispuestos), para que el matrimonio pudiera ser arreglado sin una aprobación “oficial”. Los hijos de Benjamín lo hicieron así y tomaron mujeres conforme a su número, robándolas de entre las que danzaban. Luego se fueron, volvieron a su heredad, reedificaron las ciudades y habitaron en ellas. Entonces los hijos de Israel se fueron también de allí, cada uno a su tribu y a su familia, y cada uno salió hacia su heredad.”

Así pues, los benjamitas fueron preservados de una manera singular. Hoy nos encontramos en diversas dificultades. Y, quizá algunos se pregunten: ¿Dónde comenzaron nuestros problemas? Pero la verdad es que nuestra problemática es principalmente espiritual. Muchos que se llaman a sí mismos cristianos han entrado en la apostasía y tendrían que comenzar cuestionándose su relación con Dios. Luego, la apostasía se ha introducido en el hogar. Ahora tenemos el problema del fundamento espiritual de la familia en relación con Dios, la falta de comunicación entre padres, y entre padres e hijos, y el problema de los jóvenes con las drogas, etc. Y vemos grandes dificultades en los círculos políticos, caracterizados por una creciente agresividad, y ciertas señales que apuntan hacia situaciones de anarquía. Es cierto que tenemos gobiernos democráticos, pero no disfrutamos de una convivencia en paz y del orden que tanto anhelamos. Muchos dicen: “si sólo pudiéramos cambiar esto o aquello, y cambiar este partido por el otro, solucionaríamos nuestros problemas”. En realidad, lo que verdaderamente necesitamos desesperadamente hoy, es acudir a Dios y regresar al fundamento espiritual de Su Palabra.

El libro de los Jueces termina trayendo a la memoria el hecho de que todos estos incidentes desafortunados tuvieron lugar cuando “No había rey en Israel, de modo que cada uno hacía lo que bien le parecía” según dice el versículo 25, el último de este capítulo 21 de Jueces. Este período final de los Jueces, comprendido entre los capítulos 17 al 21, se caracteriza por la avenencia, el compromiso, la corrupción y la confusión. Y no hay mucha diferencia entre este cuadro y el que contemplamos en nuestros días. Y así concluimos nuestro estudio de este capítulo 21 de los Jueces.

Éste ha sido el resumen del contenido del libro. Y terminamos nuestro estudio de este libro que, por momentos, nos ha presentado un panorama violento y sombrío, pero que concluye con un mensaje que pone de relieve la misericordia de Dios.

Pastor Carlos Umaña Comunidad Cristiana Lifehouse.